El baile de Moreira - Wilfrido Perea Curiel | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 27 de Marzo, 2017
El baile de Moreira | La Crónica de Hoy

El baile de Moreira

Wilfrido Perea Curiel

Humberto Moreira siempre ha sido un personaje polémico, amante de los reflectores y poseedor de un gran magnetismo hacia la prensa. El ex gobernador bailarín está de regreso y se perfila ahora, como precandidato del Partido Joven de Coahuila, a diputado por el distrito XVI del estado.
En días pasados, el TEPJF resolvió que debido a la alianza que dicho partido sostiene con el PRI y el Panal, Moreira no podría ser candidato, ya que dicho instituto está obligado a respetar los listados propuestos en la alianza electoral estatal. Así las cosas, está por definirse si el Partido Joven se retira de la referida coalición con tal de favorecer a Moreira, situación que muy probablemente tenga lugar. De la misma manera, es posible que en cuanto esto suceda, el también profesor sea expulsado de las filas del tricolor.
Cabe recordar que en Coahuila habrá elección de gobernador en junio próximo y que esta entidad únicamente ha sido gobernada por el PRI, al igual que sucede con Colima, Campeche, Hidalgo y Estado de México. Por lo tanto, hay muchos intereses en juego en el citado proceso electoral. Estos van desde la hegemonía priista hasta el control del actual gobernador, Rubén Moreira, pasando por el blindaje político que necesita con urgencia su hermano, Humberto. Mucho se escribe sobre las elecciones en territorio mexiquense, ciertamente son las más llamativas, pero sin duda Coahuila también dará mucho de qué hablar.
Desde marzo de 2011 Humberto Moreira se desempeñó como presidente del CEN del PRI. En diciembre de ese mismo año renunció a esa posición, siendo ya Peña Nieto precandidato presidencial, debido a las constantes acusaciones de corrupción y al enorme endeudamiento que presentaban las finanzas públicas de Coahuila. El profesor se convirtió en lastre y en tal virtud tuvo que ser sacrificado. Humberto Moreira fue señalado por la versión electrónica de la revista estadunidense Forbes como una de las “10 personas más corruptas en México”.
El pasado fin de semana, el ex presidente Calderón declaró que la disputa fundamental con Moreira, durante su sexenio, se debió al malestar y enojo del gobernador, ante la decisión del entonces mandatario federal de realizar tareas de seguridad y combate a los cárteles de la droga con elementos de la Marina en el estado de Coahuila. Calderón sugirió que Moreira había protegido a Los Zetas, indudablemente un delicado señalamiento.
Distintos analistas políticos han acuñado el término “Feuderalismo mexicano”, para explicar la extraordinaria concentración de poderes, sin contrapeso alguno, por parte de los Ejecutivos estatales, misma que tuvo lugar a raíz de la alternancia democrática del 2000.  Los gobernadores se convirtieron en virreyes intocables, ante las miradas, impotentes o complacientes del Ejecutivo federal, ya sea Fox, Calderón o Peña. La caracterización que pretende el concepto Feuderalismo aplica impecablemente en el caso de la familia Moreira: Humberto le hereda a su hermano y Rubén se apresta a dejar a Miguel Ángel Riquelme como su sucesor. Toda una monarquía sexenal hereditaria, como diría Cosío Villegas.
Humberto Moreira tiene desencuentros con su hermano y con el propio PRI. A propósito de la puja por decidir al candidato a gobernador, señaló que el tricolor sin él no es nada en el estado, de allí su posible decisión de buscar una candidatura independiente, a fin de ajustar cuentas con su partido. Todo hace suponer que Humberto Moreira será diputado local, pero también será un actor que buscará incidir en el resultado de junio.
Paralelamente, Javier Guerrero, quien fuera un destacado cuadro priista de Coahuila, anunció que lanzará su candidatura independiente a la gubernatura de esta entidad. Guerrero acaba de nombrar como su jefe de campaña al destacado operador político Carlos Rojas Gutiérrez. En este estado norteño, la unidad priista parece estar rota y, aunque al momento, los estudios de opinión señalan que el PRI arranca con ventaja, las fracturas internas podrían generar que la contienda se cierre, al grado de significarle un riesgo mayor a la dirigencia del octogenario partido.

pereawilfrido@me.com

Imprimir

Comentarios