La hija y el yerno, control y poder detrás de Trump - Concepción Badillo | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 28 de Marzo, 2017
La hija y el yerno, control y poder detrás de Trump | La Crónica de Hoy

La hija y el yerno, control y poder detrás de Trump

Concepción Badillo

El hecho de que Donald Trump haya fracasado en hacer realidad su promesa de campaña de hacer a un lado el plan de salud establecido por su antecesor, ha debilitado seriamente su presidencia, le ha inyectado combustible a los demócratas, ha demostrado que aun teniendo los republicanos el poder no pueden lograrlo todo y ha dejado claro que el mandatario no es el fabuloso negociador que sus simpatizantes decían.

Primero fue la suspensión, por parte de un juez, a su orden ejecutiva que prohibía la entrada al país de ciudadanos de siete naciones musulmanas, luego de esta humillante derrota. Así su planeado tercer gran paso, una reforma hacendaria que modifique los impuestos, de no triunfar, será el tiro de gracia de su mandato, difícilmente podría reponerse de una caída más.

¿Pero que hizo Trump ante el fracaso? Se consoló abandonando la Casa Blanca para cenar en una mesa de tres en el restaurante BLT dentro de su propio hotel con su hija Ivanka y el esposo de ésta, Jared Kushner, la pareja más cercana a su corazón, sus consejeros y confidentes y, al parecer, los únicos que logran controlarlo y hacerlo entrar en razón.

Considerados como la fuerza moderada de su presidencia, menos polémicos y menos públicos que Steve Bannon, Kellyanne Conway y Reince Priebus, su influencia es mucho mayor que la de estos tres y su poder aumenta cada día: Esta semana Kushner fue nombrado por Trump para dirigir una nueva dependencia encargada de modernizar y hacer más eficiente a la burocracia siguiendo los principios de una empresa privada, para lo cual contará con la asesoría de Bill Gates, el creador de Microsoft, y del director de Apple, Tim Cook, entre otros.

La estrecha relación presidente-yerno es clara desde el primer día. A los 36 años y sin ninguna experiencia previa en política exterior, Kushner es el contacto y la persona a buscar en Washington por parte de presidentes, dignatarios y desde luego embajadores de países que quieren acercarse al mandatario. Según The Washington Post, en su trato con los enviados de México, este joven actúa como si fuera el Secretario de Estado.

Tras la toma de posesión Trump lo nombró Consejero Especial del Ejecutivo, una designación que no requiere aprobación del Senado y por la que no recibe sueldo, pero que aun así ha levantado gran controversia porque podría estar violando la ley que impide el nepotismo y prohíbe que el presidente en turno le conceda puestos en su gabinete a miembros de su familia.

Pero ¿quién es este joven que controla y aconseja al explosivo suegro y goza de un poder en su administración comparado con el que sostuvo Rasputín? Y quien nunca tuvo más relación con la política que un semestre que tomó la materia en su primer año en Harvard, universidad a la que se dice, pero no hay pruebas, fue admitido luego de que su padre, que pasó un año en prisión por fraude fiscal, donó 2.5 millones de dólares.

Un judío ortodoxo, miembro de los círculos económicos y socialmente altos de Manhattan, ha estado desde los 27 años a cargo de los negocios de bienes y raíces de su familia. Tradicionalmente demócrata, admirador de Franklin D. Roosevelt y de John F. Kennedy, dueño del semanario neoyorquino The Observer, se casó con Ivanka Trump en 2009, luego de que ella, miembro de la Iglesia presbiteriana, se convirtió al judaísmo para complacer a su familia. La pareja, que tiene tres hijos, de 5, 2 y un año, visiblemente los nietos favoritos del Presidente, respeta el llamado Sabbath, no usan automóvil desde que cae el sol el viernes hasta que se pone el sábado y tampoco tocan sus celulares.

Kushner y la hija mayor del Presidente, quien tampoco tiene sueldo pero sí oficina en la Casa Blanca, son quienes acompañan a Trump en todo evento y en encuentros con dignatarios extranjeros, como la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau. Se dice que son “los ojos y oídos del mandatario”, al contrario de Melania, su esposa, se han mudado a Washington y siempre están cerca de él.

El problema es cuando no están y tampoco usan tecnología. Es el día que Trump ha dado sus órdenes más desquiciadas y lanzado sus tuits más controversiales, tales como la orden migratoria ahora suspendida y la acusación, sin base alguna, de que Obama lo espió. Ambas se dieron en la madrugada de un sábado, justo cuando Ivanka y Jared lo dejan libre y sin control.

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