Los militares a la escena electoral

Cecilia Téllez Cortés

No hizo falta que el presidente Enrique Peña Nieto lo mencionara por su nombre. Para todos quedó que el mensaje ofrecido por él, en su calidad de comandante supremo de las Fuerzas Armadas estaba destinado a Andrés Manuel López Obrador.

Sus recientes declaraciones en contra de los integrantes de las Fuerzas Armadas y sus fuertes acusaciones en el sentido de que los integrantes de éstas buscaban masacrar mexicanos encendieron las luces en las cúpulas castrenses.

El propio general secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, exigió pruebas de sus dichos al tabasqueño. Pero el Peje no las ha ofrecido hasta ahora.

Quizá por ello la magnitud de la respuesta militar. La masiva convocatoria a militares con el jefe del Ejecutivo federal. El inédito e inusual encuentro, según las propias palabras del presidente Peña Nieto, ni él se esperaba.

"General secretario, Almirante secretario, no imaginé que fuera a ser así, de esta dimensión, lo que le encargué pudiera tener o dar un espacio para encontrarme con las familias. Supera en mucho lo que hubiese yo pensado, la expectativa. 

Es enorme este escenario, me limita en la capacidad de poder saludar a todos", dijo el mandatario. En el Campo Militar Número Uno, para donde quiera que se dirigiera la mirada el panorama era el mismo: el color verde olivo de los uniformados.

Acudieron 32 mil personas al evento, en el que durante más de una hora el jefe del Ejecutivo, orador único, ofreció un "apapacho" y les refrendó no sólo su reconocimiento, sino que a nombre del pueblo les hizo saber la alta estima en la que la mayoría les tiene.

Mucho antes de que el presidente diera a conocer su mensaje, soldados, pilotos, marinos y sus familias le tributaron un prolongado aplauso.

El presidente Peña Nieto, micrófono en mano, salió del cuadrilátero dispuesto al centro de la enorme explanada y desde el cual pronunciaría su discurso, para dirigirse a los pasillos del sitierío a fin de saludar, agradecer, estrechar las manos y tomarse fotografías con los milit ares y sus familias.

Les reconoció su valor, compromiso, entrega y amor a la patria.

Si bien en el último mes hubo varios eventos encabezados con los militares, donde el jefe del Ejecutivo no ha escatimado elogios a la labor que realizan en apoyo a las autoridades civiles en tareas de seguridad pública, el evento del martes en Campo Militar Número Uno sentó un precedente.

Y ese espacio fue abierto, provocado, impulsado ni más ni menos que por el propio López Obrador. Le puso el balón y el presidente metió el gol, pues su mensaje donde calificó de inadmisibles las expresiones que con dolo se han vertido en contra de los uniformados, quizá por ignorancia, fue replicado en todas las zonas militares del país.

En su discurso, el tabasqueño quedó reducido a ignorante y desconsiderado con los integrantes de las Fuerzas Armadas.

No solo la cúpula castrense quedó satisfecha con el discurso presidencial, también los familiares de la tropa sabedores de los sacrificios que implica la carrera de las armas.

Sabedores de que la participación de los uniformados para apoyar a las instituciones de seguridad pública en el combate al crimen organizado han sido por acatamiento de órdenes presidenciales.

De hecho, una iniciativa presidencial para dar certeza jurídica a su actuación continúa en la cancha del Legislativo.

En pleno inicio de la efervescencia electoral, los militares ya se encuentran¿a querer o no¿ , involucrados en las lides que implican los comicios, y ahí seguirán hasta que en 2018 se determine el rumbo que habrá de seguir nuestro país y se elija a quien lo capitaneará.

Tras el encuentro en las instalaciones militares, el propio Andrés Manuel pidió al presidente Peña Nieto serenarse y no enemistarlo con los militares que -según su dicho-, a él lo quieren mucho.

¿Será? Con la estima que nos profesa un alto mando militar, al dar su punto de vista sobre el encuentro militares-presidente expresó: "y esto es de lo que se quiere deshacer el tabasqueño?".

ENTRESIJOS.- En su visita a Costa Rica para participar en la XVI Cumbre del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla, el presidente Enrique Peña Nieto recibió el apoyo de los países de la región de mesoamérica ante el endurecimiento de las políticas estadunidenses.

Algo que iba a ocurrir, sin duda, en aquella cancelada gira a República Dominicana poco antes del también cancelado encuentro Trump-Peña Nieto en la Casa Blanca¿la próxima semana el jefe del Ejecutivo realizará dos giras en territorio nacional: a Lázaro Cárdenas, Michoacán para encabezar la ceremonia de ampliación del puerto del mismo nombre y a Coahuila, donde inaugurará una planta eólica en Saltillo...La Suprema Corte de Justicia de la Nación tendrá este jueves un evento cargado de simbolismo al rendir un homenaje a un personaje poco conocido en el ámbito político, pero muy reconocido en el ámbito jurisdiccionala 200 años de su natalicio.

Se trata del jalisciense Mariano Otero, quien además de ser considerado uno de los creadores del juicio de amparo, para defender a los ciudadanos ante los actos violatorios de derechos por parte de alguna autoridad, también tuvo un papel muy relevante en la defensa de la soberanía y territorio nacional en el siglo XIX.

Sí, justo cuando México perdió parte de su territorio ante Estados Unidos.

De ahí que no sea gratuito que la ceremonia, impulsada por el ministro presidente Luis María Aguijar Morales, y el ministro Alberto Pérez Dayán, sea en el Castillo de Chapultepec.

Y menos ahora con las amenazas de Trump.

Porque no sólo se quiere recordar su legado en la defensa de la soberanía nacional, sino lo vigente que está.

Lo mismo que otro de sus legados en defensa de la libertad de expresión, tan actual y la defensa de los derechos humanos sin que se distorsione la esencia de los juicios de amparo, que es la de proteger a la sociedad ante los abusos de las autoridades y no al revés.

cetece@gmail.com Twitter: (aceciteliez

 

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