¿Y si el veto ruso que ayudó a Asad hubiese sido de EU? - Fran Ruiz | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 07 de Abril, 2017
¿Y si el veto ruso que ayudó a Asad hubiese sido de EU?  | La Crónica de Hoy

¿Y si el veto ruso que ayudó a Asad hubiese sido de EU?

Fran Ruiz

Háganse la pregunta con la que encabezo la columna y piensen la respuesta... Seguramente coincidirá con la mía: Todos a condenar a Estados Unidos, por ser cómplice de los crímenes de guerra cometidos por su aliado Bachar al Asad, al que protege en el Consejo de Seguridad con su poder de veto. Todos a manifestarnos frente a la embajada y a quemar banderas yanquis contra el que impide que la comunidad internacional frene los crímenes contra la humanidad que comete impunemente el tirano de Damasco.

Para suerte de Vladímir Putin, él no es el presidente de Estados Unidos, sino de Rusia, y como Rusia es el enemigo natural de la “imperialista EU”, hasta cae simpático el veterano “zorro” del Kremlin, pese a que si hay algún líder imperialista en el mundo es el presidente ruso. Que se lo digan, si no, a los ucranianos.

El problema es que se trata de un patrón muy inquietante desde hace muchos años y que nadie se atreve a romper. Si asesinan de un balazo a la periodista Anna Polítkovskaia, por denunciar las torturas de las tropas rusas contra los separatistas chechenos, la culpa fue de un desconocido comando checheno; si muere envenenado con polonio en el té Alexander Litvinenko, un opositor a Putin huido a Londres, la culpa fue del desconocido al que invitó a tomar té; si un avión de Malaysia Airlines es destruido en el aire con un misil de tecnología rusa desde territorio rebelde prorruso en Ucrania, matando a sus más de 250 pasajeros, la culpa es de los ucranianos, que seguramente robaron el misil; si civiles sirios, entre ellos muchos niños, mueren asfixiados por gas sarín, la culpa es de los opositores al régimen, que casualmente tenían armas químicas escondidas en un almacén, al que casualmente bombardearon cazas rusos o cazas sirios.

Cuando en 2013 el criminal Bachar al Asad ordenó lanzar bombas químicas sobre Guta, bastión opositor cercano a Damasco, matando a más de mil 300 personas casi al instante, Putin también negó (como hizo ayer) cualquier autoría del presidente sirio y exigió una investigación. Cuando los inspectores de la ONU concluyeron que sí fue Asad el responsable, la diplomacia rusa (que antes negaba la existencia de armas químicas en poder de Asad) vetó cualquier condena a su aliado y se movilizó como nunca para convencer a Obama de que no entrase en guerra, si Putin, a su vez, convencía al sirio de que entregase su arsenal químico a inspectores de la ONU.

El ataque químico del martes es consecuencia de ese grave error de Obama, ya que, si EU no respondió la primera vez ante semejante crimen contra la humanidad ¿por qué iba a hacerlo ahora?

La diferencia es que Trump acusó en su día a Obama de débil por no haber reaccionado, por lo que ahora no le quedarás más remedio que hacer algo para mostrar que el tampoco no es un débil. Algo que lo hará entrar en la guerra siria.

fransink@outlook.com

 

Imprimir

Comentarios