Más de lo mismo - Ulises Lara López | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 07 de Abril, 2017
Más de lo mismo | La Crónica de Hoy

Más de lo mismo

Ulises Lara López

Pareciera que ahora el tema es de replicar los programas “exitosos”, por ejemplo, apenas se presentaron en el Auditorio Nacional los programas “Bebé Seguro” y “Cunas CDMX”, que ahora nos dicen que se aplicarán también en Acapulco, para promover el desarrollo sano de los recién nacidos. Se dice que se trata de prácticas que protejan a los capitalinos de 0 a 12 meses de edad, entre ellas, garantizar la lactancia materna durante el primer semestre de vida, desafortunadamente no se incluye ni un ápice de educación inicial o de la primera infancia básica a nivel mundial.

Al igual que el Médico y el Abogado en tu Casa, el gobierno capitalino anuncia un nuevo servicio a domicilio, esta vez para alfabetizar y acompañar en sus estudios de nivel básico y educación media superior a capitalinos que lo requieran. El programa, para no variar, es denominado “Maestro en tu Casa”, y lo implementará la Secretaría de Educación de la Ciudad de México, con el apoyo de más de 700 alfabetizadores, que serán reclutados durante este mes.

El objetivo, o más bien la meta, según dice la Gaceta Oficial de la Ciudad de México publicada el 3 de febrero, es atender hasta 13 mil 400 personas de 15 años y más en condición de rezago educativo mediante servicios de alfabetización, alfabetización digital, primaria y secundaria, así como acompañamiento para iniciar o concluir su educación media superior y formación laboral, en las 16 delegaciones políticas de la Ciudad de México.

Para reclutar al ejército de 500 enlaces educativos, se contemplan los siguientes requisitos: “Tener 18 años cumplidos o más de edad al momento de la solicitud. Comprobar el grado de formación académica mínima de nivel secundaria concluida y disponer de tiempo para cubrir las 10 horas semanales requeridas por el programa. Sus funciones son: hacer recorridos domiciliarios, a fin de identificar la población potencial y obtener información que apoye la implantación de dicho programa, también promoverán a que la comunidad acepte incorporarse al mismo, y se encargarán de constituir uno o varios grupos, de manera inicial el primer mes, con un mínimo de 5 educandos y al final del trimestre, de 10 a 15 personas”.

Para ser de los 198 maestros(as) comunitarios, solicitan también 18 años cumplidos o más de edad al momento de la solicitud; tener al menos estudios truncos de licenciatura y disponer de las 10 horas semanales. Son quienes darán alfabetización y asesoramiento a las personas que no han iniciado o concluido la primaria o secundaria para contribuir a su certificación.

También requieren 41 apoyos operativos, además de cumplir con la edad obligatoria, en cuanto a su formación académica solicitan secundaria concluida. En este caso solicitan comprobar experiencia mínima de dos años en actividades de organización y orientación de grupos de trabajo, resolución de conflictos y orientación espacial [sic] para incorporarse. Mismos que darán seguimiento y supervisión a las actividades que se desarrollan en los centros educativos, en los cuales intervienen los diversos actores del proceso.

Para el caso específico del Apoyo Educativo que serán solo 13 (¡Sí, TRECE!) es necesario comprobar estudios de formación académica a nivel superior (mínimo con el 70% de créditos), y comprobar experiencia mínima de tres años en actividades de organización y orientación de grupos de trabajo, resolución de conflictos y orientación espacial [re-sic].  Sus actividades serán las de ofrecer apoyo pedagógico y educativo a los enlaces educativos y maestros comunitarios, además asesorarán en la elaboración y aplicación de las planeaciones didácticas de acuerdo a lo establecido en el modelo educativo.

El propósito es “disminuir en forma sustantiva, durante los próximos tres años el rezago educativo, señalan las autoridades responsables de la SEDU, pero no explican o aclaran bajo qué estrategias pedagógicas y con base en qué planes de estudio.

¿Quiénes certificarán al ejército que recorrerá las colonias de Gustavo A Madero, Iztapalapa, Álvaro Obregón, Tlalpan y Coyoacán que según la SEDU son las delegaciones donde hay mayor rezago educativo? ¿El INEA, la UNAM o la propia SEDU?, y si así fuera, ¿también ellos los capacitarían? No omito señalar que ya en esfuerzos anteriores desde la propia SEDU, en particular durante la administración de Mara Robles, se emprendió una campaña de alfabetización y quedó demostrado que en la CDMX las personas en esta condición son en su mayoría adultos que rebasan los 60 años de edad y están localizados en las pocas zonas rurales y de alta marginación, lo cual es consistente con la información del  INEGI de que en la Ciudad de México el grado promedio de escolaridad de la población de 15 años y más es de 11.1, lo que equivale a segundo año de educación media superior.

Sin embargo, como lo hemos comentado antes, no existe una propuesta seria para atender a los más de un millón y medio de personas que han abandonado su formación en el nivel bachillerato y cada año seguimos registrando un 14% de abandono escolar en ese segmento educativo.

Ahora nos hablan de “alfabetización digital”, pero para cubrir con éxito sus metas se requiere de equipamiento, y si hablamos de rezagos, ése es uno rubros con verdaderos problemas en las instituciones educativas públicas. La inversión deberá ser cuantiosa y constante si se quiere avanzar en dotar de conocimientos tecnológicos útiles y aplicables para el estudio y el trabajo.

Considero que no es suficiente homologar los nombres de todos los programas, porque en ello no radica su éxito. Cada programa debe obedecer a sectores y necesidades distintas; “Médico en tu Casa” visita los hogares, realiza un diagnóstico y, en su caso, canaliza al paciente al siguiente nivel de atención a la salud. Eso no tiene la misma lógica en el caso de la educación. Se requiere atender problemas reales, si el caso es el rezago en el nivel medio superior, éste no se resuelve visitando los hogares, sino ofreciendo alternativas reales para concluir los estudios y aspirar así al siguiente nivel y si en el futuro queremos “Licenciatura en tu Casa”, mejor habría que apoyar el uso de las nuevas tecnologías para la educación a distancia o en línea.

Los programas hechos al vapor siempre dejan dudas, una de ellas es conocer el monto asignado para el programa, ya que sólo para el ejército de “visitadores” que se va enviar a alfabetizar se quedará muy corto en sus cifras que arrojará...

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