¿El Sistema Nacional Anticorrupción de cuatro patas nació cojo? - Carlos Matute González | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 08 de Abril, 2017
¿El Sistema Nacional Anticorrupción de cuatro patas nació cojo? | La Crónica de Hoy

¿El Sistema Nacional Anticorrupción de cuatro patas nació cojo?

Carlos Matute González

Los engranajes del Sistema Nacional Anticorrupción son tres: el Comité Coordinador, el Sistema Nacional de Fiscalización y los Sistemas Locales Anticorrupción. El primero se instaló el pasado 4 de abril con la presencia de seis de sus integrantes, sin contar con el séptimo, el titular de la fiscalía especializada para el combate a la corrupción. El Senado no lo ha nombrado todavía, y durante la instalación, fue sustituido por el procurador General de la República.

El Comité Coordinador lo integran la Secretaría de la Función Pública, el auditor Superior de la Federación, la consejera residente del INAI, el titular de la Fiscalía Especializada, la presidenta del Comité de Participación Ciudadana, un representante del Consejo de la Judicatura Federal y el presidente del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA). Adicionalmente, el Comité Coordinador es el órgano de gobierno de la Secretaría Ejecutiva del Sistema.

José Cárdenas (El Universal, 05-04-2017) comparó el retraso en la designación con una cojera inicial en el arranque del sistema. Este giro periodístico está en sintonía con la metáfora que se utilizó en la divulgación de la reforma: al sistema lo soportaban cuatro patas. Una de ellas era la Fiscalía Especializada referida. Entonces, es evidente que si falta una pata, el sistema está cojo.

La situación se complica al arranque debido a que tampoco se han designado a los magistrados de la tercera sección del Pleno del TFJA competente para fincar las responsabilidades que provengan de faltas graves, ni a los que ocuparán las salas regionales correspondientes.

En términos formales, la instalación del Comité Coordinador es legítima. No obstante, desde el punto de vista político, muchas organizaciones de la sociedad civil han cuestionado la falta del nombramiento. Leopoldo Mendívil (La Crónica de Hoy, 03-04-17) no se explica el retraso, aún cuando hay candidatos que cubren ampliamente el perfil, como es el caso del magistrado Manuel Hallivis Pelayo.

Por otro lado, una pieza fundamental del Sistema es el secretario Técnico del Secretariado Ejecutivo, quien es el titular de este organismo descentralizado no sectorizado y que será el responsable de la plataforma digital nacional, integrada con los módulos de declaraciones de servidores públicos, registro especial de servidores públicos encargados de las contrataciones, procedimientos de contrataciones públicas, servidores públicos sancionados, denuncias públicas e información pública sobre contrataciones; comenzará a operar en su máxima dimensión en menos de dos años.

La operación adecuada de la plataforma permitirá poner a disposición de los entes fiscalizadores y la ciudadanía datos confiables para el diseño de las estrategias de coordinación en el combate a la corrupción.

Con la instalación del Comité de Participación Ciudadana, se inició el procedimiento para la designación del titular del secretario Técnico. El aparato administrativo que estará a su cargo es indispensable para la operación del sistema. Es importante que este nombramiento se haga en tiempo (9 de junio), de lo contrario, éste se paralizaría y no sólo estaría cojo y sin su brazo ejecutor; sería una simple caja de resonancia de denuncias y quejas o una “fábrica” de propuestas de imposible realización.

En ese sentido, si los nombramientos pendientes se utilizan como moneda de cambio político para la determinación de quién va a ser el primer titular de la Fiscalía General de la República, se mandaría un mensaje equivocado a la ciudadanía y se apreciaría que la cojera puede convertirse en parálisis. Esto sería un anticipo de lo que sucedería si faltara el ánimo de cooperación entre los integrantes del sistema y no se pusiera el énfasis suficiente en el impulso a una administración menos vertical-jerárquica y más horizontal-coordinada.

La instancia que constituye el Sistema Nacional Anticorrupción sólo podrá rendir frutos si se institucionalizan procesos para lograr consensos. Un mal síntoma fue la instalación del Comité sin la participación del fiscal especializado para el combate a la corrupción. Es un hecho que se empezó con el pie izquierdo. Sin embargo, el nombramiento oportuno del secretario Técnico puede contribuir a dar un giro para que haya un rumbo claro y políticas públicas compartidas en un tema sensible para la sociedad. La disposición existe y es tiempo de que se haga realidad.

Profesor del INAP

cmatutegonzalez@yahoo.com.mx

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