Cohesión social: un tema pendiente en la agenda de México - Ma. del Rocío Pineda Gochi | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 12 de Abril, 2017
Cohesión social: un tema pendiente en la agenda de México | La Crónica de Hoy

Cohesión social: un tema pendiente en la agenda de México

Ma. del Rocío Pineda Gochi

La sociedad mexicana ha experimentado en los últimos 20 años cambios fundamentales en sus sistemas de valores, en sus formas de ver y de entender al mundo, en sus símbolos e iconos culturales y en su propia identidad. Si bien las sociedades son dinámicas que se trasforman, redefinen y resignifican en el devenir del tiempo, el capitalismo —en todas sus formas y mutaciones—, las innovaciones y avances tecnológicos, la globalización y los procesos de aculturación, empujan de manera vertiginosa a las sociedades contemporáneas a asimilar grandes procesos de transformación, sin haber superado problemas estructurales y superestructurales. Entendiendo este último concepto como el conjunto de fenómenos jurídico-político-ideológicos, así como  las instituciones que los representan. 

Hago referencia a lo anterior porque muchas veces queremos comparar algunas particularidades de México con otros países, como el desarrollo democrático, sistema de salud, cultura cívica y vial, conciencia social, mecanismos de participación ciudadana, niveles de educación, eficiencia gubernamental, niveles de corrupción, etcétera, que muchas veces en los hechos y en una línea de tiempo, nos llevan una gran ventaja y han podido evolucionar y perfeccionar mejores políticas de gobernanza. Aunque la comparación numérica y cualitativa es de enorme utilidad para medir resultados, no siempre es objetiva cuando se dejan de lado elementos factuales, que explican en gran medida las diferencias en el desarrollo que logra un país respecto al otro.

Cuando queremos comparar a México con “democracias de avanzada” —como las europeas que garantizan derechos de última generación y que son más participativas, transparentes e igualitarias—, dejamos de lado que en nuestro país apenas en 1990 se creó el Instituto Federal Electoral, ahora Instituto Nacional Electoral, instituyendo de manera formal una institución imparcial que diera certeza, transparencia y legalidad a las elecciones. Es decir, aunque la historia de la democracia mexicana data de más tiempo, de manera formal llevamos apenas 26 años. Muy poco tiempo si consideramos que esta forma de gobierno se originó en el siglo V a. C., y que en Europa comienza a tener auge en el siglo XVIII.

Así podríamos seguir dando cuenta de cada una de las “deficiencias, rezagos, debilidades estructurales” que muchas veces se juzgan de manera desproporcionada. La realidad es que México cambia a pasos agigantados, y a pesar de todos los problemas estructurales, somos punteros en muchos rubros en materia económica, de investigación, de contenidos culturales, de seguridad social y servicios públicos, por mencionar algunos. Sin embargo, en el imaginario colectivo nacional, existe un sentimiento generalizado por visualizarnos como un país mediano, gris, corrupto y subdesarrollado.

Lo anterior se debe a que la enorme desigualdad en la sociedad mexicana ha creado un desencanto y una desilusión de nuestro propio país. Los mexicanos nos hemos individualizado y hemos perdido el sentido de la comunidad y de la unidad. Aunque en casos críticos y de urgencia surge nuestro sentido de solidaridad y hermandad, una vez superada la contingencia, volvemos a ser reticentes y muy críticos.

En esta etapa, la sociedad mexicana en su conjunto tiene —tenemos— la posibilidad de trasformar a México. Hoy están en discusión todos los temas que son de importancia para el país y la cohesión social debe ser un tema en la agenda para lograr “una vida con estabilidad, continuidad, predictibilidad y acceso seguro al bienestar” (definición de la OCDE). Como ha sucedido en otros países, la cohesión social, como una política orientada a generar sinergias positivas entre crecimiento económico y equidad social, ha reducido las desigualdades y ha mejora el bienestar social.

Senadora de la República Michoacán de Ocampo

@RocíoPinedaG

Imprimir

Comentarios