Recuerdos con aroma de café | La Crónica de Hoy
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Recuerdos con aroma de café

Recuerdos con aroma de café  | La Crónica de Hoy

Parece que fue ayer, cuando el lustrador pasaba con su cajón cada tercer día a bolear nuestros zapatos en las oficinas de la revista Interamericana Visión. Era 1976, y cuando no alcanzaba para pagar la boleada pues a lavar los platos.

Gratos recuerdos cuando no había computadoras, celulares, apenas iniciaba el fax y había bippers para enviar mensajes cortos y los reporteros usaban grabadoras medianas. Había un teletipo en la redacción de la agencia France-Press que salpicaba noticias las 24 horas y un enorme archivo fotográfico. 

Después de una gira como mochilero recorriendo 14 países de Centro y Sudamérica me inicié en esa redacción haciendo portadas con caricaturas, fui corrector de estilo, viajé por el país y Centroamérica como reportero gráfico, free-lance de United Press International.  Terminaba la presidencia de Luis Echeverría y estaba en pleno la campaña de López Portillo. 

El terremoto del 85 cambió la historia. El edificio de cuatro pisos se derrumbó en la colonia Juárez .Por fortuna, por la hora, ninguno de los que ahí laboraban fallecieron, sólo el portero del inmueble. La revista se había mudado años antes a la Nueva Anzures. Meses antes empecé a trabajar para El Financiero que también fue una gran escuela de más de tres décadas.

Hace poco visité el Gabis, una vieja cafetería que está en la esquina de Nápoles y Liverpool. Volví a saborear el exquisito café que ahí sirven. Me informaron que el bolero llevaba poco tiempo que había fallecido. Extrañé el buen humor que nos unía. En los cuatro muros del local siguen las repisas que sostienen una infinidad de cafeteras y molinos que el dueño, Gabriel Guevara Gabis, ya desaparecido, coleccionaba. Quedan también algunas caricaturas y fotos enmarcadas que dejé hace más de cuarenta años y se transformaron en color sepia. Muchas conversaciones quedaron ahí, llenas de humor y también de claroscuros. Recuerdos que aún me vibran de aquellos años de principiante... con aroma de café.

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