La gran bomba ¿por qué ahí, por qué ahora? - Concepción Badillo | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 18 de Abril, 2017
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La gran bomba ¿por qué ahí, por qué ahora?

Concepción Badillo

Estados Unidos lanzó, el pasado día 13, el mayor artefacto no nuclear que posee, un explosivo conocido como “la madre de todas las bombas” que tiene un peso de 10 mil kilos, un costo de 16 millones de dólares y que es hasta el momento el arma convencional más poderosa de todo su arsenal militar. Y la dejó caer sobre un refugio del autollamado Estado Islámico en la provincia de Achin en la zona este de Afganistán.

Pero, ¿por qué lanzarla ahora y por qué ahí? Lo hizo como parte de un esfuerzo por recobrar el control de una guerra que ya lleva quince años, donde las cosas definitivamente no van bien para el gobierno afgano, en consecuencia para su gran aliado Washington, que de ese conflicto sólo recibe malas noticias.

Quizás la bomba tuvo también la intención de advertirle a Siria y Corea del Norte que Estados Unidos puede, en cualquier momento, dejarles caer una, pero básicamente el objetivo fue, dicen los expertos, empezar a recuperar terreno en manos de grupos terroristas que controlan un tercio del país y tienen bajo su poder y órdenes a cerca de diez millones de personas, mucho más de las que el Estado Islámico ha logrado controlar en Siria o Irak.

En Kabul, la capital, hace un par de años, negocios y restaurantes volvían a florecer y se podía vivir más o menos con normalidad. En los últimos meses bombazos terroristas y múltiples secuestros de extranjeros occidentales han hecho que la inversión y el desarrollo desaparezcan de nuevo, asegura Peter Bergen, autor de varios libros sobre el tema. La administración Trump quiso dejar claro que sigue respaldando a Afganistán, igual que lo hizo Barack Obama, es de su interés tener presencia ahí, donde ya sólo tiene ocho mil soldados.

La Casa Blanca dijo que la bomba fue lanzada sobre un complejo de cuevas y túneles como parte de una intensa campaña contra ese grupo terrorista. El Pentágono, que gastó un total de 300 millones de dólares en desarrollar este tipo de bombas, no dijo cuántos integrantes de ISIS murieron y si hubo o no víctimas civiles. Para los analistas, este ataque contra extremistas, podría, sin embargo, traer como consecuencia un aumento en el sentimiento anti Estados Unidos que prevalece en el mundo musulmán.

Pero, ¿qué es el Estado Islámico en Irak y el Levante, mejor conocido como ISIS por sus siglas en inglés? ¿Cuándo y cómo surgió y qué lo hace tan fuerte y temido? De ser un grupo fundamentalista más, integrado por miembros de células terroristas en extinción, ha pasado a ser la organización militante más peligrosa y poderosa del planeta. Su líder Abu Bakr al-Baghdadi, de 46 años, tiene un doctorado en Estudios Islámicos y pasó cuatro años en una prisión para insurgentes de las fuerzas estadunidenses en Irak, donde se cree que hizo contactos y fortaleció su pensamiento radical.

El grupo floreció gracias a la guerra civil en Siria y al vacío de poder y las armas que dejaron los estadunidenses al abandonar Irak. Su objetivo es crear un gobierno islámico universal donde prevalezca la ley Sharia, una interpretación estricta muy particular del Islam, no sólo en la religión, sino en todos los aspectos de la vida diaria, lo que atrae a muchos de sus fanáticos. Obligan a las mujeres a estar totalmente cubiertas y les niegan educación, prohíben la música en todas sus expresiones y las cortes imparten una justicia medieval.

Dinero no les falta, de ahí su poder y su peligrosidad. Sus fondos provienen de rescates pagados por gobiernos europeos, extorsiones, amenazas, robos a bancos y joyerías. Trafican con piezas arqueológicas de sitios históricos y con petróleo y piedras preciosas. Parte de su éxito y el gran número de combatientes que se les han unido, radica en que han llevado cierto bienestar social, como servicios médicos y alimentos a poblaciones que estaban totalmente marginadas y abandonadas por sus líderes en Siria, Irak y Afganistán.

Eso no les quita lo brutal, constituyen una terrible amenaza universal y no se sabe cuál es la estrategia que la Casa Blanca tiene para acabar con ellos. Después de todo pocas campañas militares se han ganado desde el aire. Trump, cuando candidato, había prometido no involucrar a Estados Unidos en más conflictos, pero ya presidente aumentó en 50 mil millones de dólares el presupuesto bélico. También había asegurado que derrotaría a ISIS en sus primeros treinta días en el poder y ya van casi cien.

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