“La ciencia ficción, un espejo de los temores que genera la investigación”: Jorge Volpi | La Crónica de Hoy
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“La ciencia ficción, un espejo de los temores que genera la investigación”: Jorge Volpi

El escritor Jorge Volpi refiere que estas preocupaciones se reflejann en las obras y películas del género ◗ De niño imaginó que se diedicaría a la física y sería científico

Jorge Volpi participó en el tercer Festival Ciencia Ficción Ciencia de la UNAM.

Cuando era niño, Jorge Volpi imaginó que dedicaría su vida a la ciencia y estudiaría física para volverse astrofísico o astrónomo algún día. No obstante, “tuve pésimos maestros de física en la secundaria, pero muy buenos en literatura y filosofía que me arrancaron de mi vocación original y  me llevaron a las humanidades”, señala el escritor. 

Desde entonces ha lamentado no tener una vida como científico, pero la literatura le ha permitido llenar algunos de esos vacíos y vivir otras posibilidades. Es como ver y vivir en un multiverso. 

El no científico no pierde oportunidad para pensar en esas posibilidades. “Siento que debería de estar aquí, entre científicos, no sé qué hago en la Coordinación de Difusión Cultural”. El “aquí” se refiere al Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM —aunque de manera más amplia sería el escenario de la investigación científica—, sitio donde se llevó a cabo el tercer Festival Ciencia Ficción Ciencia, que concluye hoy.

Por ello, Volpi es un ávido lector de ciencia ficción y tiene un especial interés por el género y sus autores, sus favoritos son Philip K. Dick y Stanislaw Herman, creadores que demuestran uno de los fundamentos esenciales del género, añade. “No hay duda de que la ciencia ficción, si bien parece referirse al futuro, es un espejo claro de los temores, inseguridades y ansiedades que provoca la ciencia en el presente. Philip K. Dick y Stanislaw Herman, figuras coetáneas, imaginaban cómo sería el futuro desde los propios temores que anticipaban en su época desde polos opuestos: EU y la Unión Soviética”.

NEUROCIENCIAS. Eso no ha cambiado, sin embargo, el vehículo científico en el género sería distinto, pasando de la física a las neurociencias, apunta. Las tendencias naturales de la ficción especulativa, de la ciencia ficción de nuestros tiempos, no se centran como hace unas décadas. “Las principales corrientes de la especulación científica derivaban de las inquietudes en torno al mundo de la física, de la ciencia ficción de la era dorada, con viajes a otros planetas, el encuentro con extraterrestres…, ese era el centro, ahora parece que se encuentra en las neurociencias”.

Un reflejo de ello es la producción literaria y cinematográfica del género, que sería el termómetro de las preocupaciones y angustias centrales de nuestro tiempo. Volpi nombró y relató las historias de algunas obras recientes que ha leído y visto: El Libro de las cosas nunca vistas, del holandés Michael Faber; el filme Arrival (del director Denis Villeneuve) y su relató original Story of your life, del escritor Ted Chiang; el cortometraje The Nostalgist; otras películas como Ex machina y Her, así como las series de televisión Humans y Westworld.

Aunque algunas de éstas continúan relatando historias de viajes espaciales, extraterrestres y robots de la ciencia ficción tradicional, temas como el de la conciencia, el lenguaje y sus implicaciones sociales tienen un protagonismo enfático, explica Volpi. He aquí el “problema difícil”, las inquietudes y miedos reflejadas por la sociedad actual.  

“El problema difícil es la conciencia: cómo de un cuerpo material surge una conciencia inmaterial, cómo la materia es capaz de pensar en la materia. Se piensa que este problema es irresoluble y que el conocimiento humano jamás lo podrá desen­trañar. Es una  preocupación tan grande que se refleja en estos ejemplos de ciencia ficción, un problema que tratan de desentrañan las neurociencias”.

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