Células criminales mexicanas reclutaron a 30 mil menores en 3.4 años: CIDH | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube

Células criminales mexicanas reclutaron a 30 mil menores en 3.4 años: CIDH

Son usados en actividades que van de la extorsión a la piratería, pasando por el tráfico de drogas, revela en su informe Niñez, Violencia y Crimen Organizado

En la cadena delictiva que forma el crimen organizado, utilizan a los que cumplen 16 años de edad como sicarios.

En México, por lo menos 30 mil niños y adolescentes menores de 18 años han sido reclutados por la delincuencia organizada, que los utiliza en actividades que van desde la extorsión y tráfico de drogas hasta la piratería, revela el informe Niñez, Violencia y Crimen Organizado elaborado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Y según cifras reportadas al organismo, 3 mil 664 menores fueron detenidos en operativos federales contra el crimen organizado de diciembre de 2006 a abril de 2010.

Información aportada por el Estado mexicano, subraya el documento, en respuesta a un cuestionario, refiere que los niños son integrados a los cárteles de la droga a partir de los 10 y 11 años de edad, incluso a edades más tempranas.

Precisa que se integran para desempeñarse como traficantes, ya sea de drogas o armas o de personas (burreros), para realizar asaltos, agresiones y secuestros.

La CIDH expone que organizaciones de la sociedad civil mexicanas vinculadas a la defensa de los derechos de la niñez le reportaron en diversos informes que a partir de los 9 y 10 años los niños y niñas se involucran en delitos.

“Los más pequeños son utilizados como vigías o informadores, o se les utiliza para abordar los trenes, monitoreando la cantidad de migrantes que llegan cada día”.

“A partir de los 12 años, se les utiliza para cuidar las casas de seguridad y controlar que nadie se escape. Los más grandes, a partir de los 16 años, trabajan en ejercicios más violentos, como los secuestros, los asesinatos, y todos portan armas”.

“En lo que se refiere al narcotráfico, los niños están involucrados en toda la línea de la industria. Los más pequeños trabajan como vigilantes, los más grandes se ocupan del traslado de la droga y a partir de los 16 empiezan a ser contratados como sicarios. Las niñas están involucradas sobre todo en el empaquetamiento de la droga”, destaca el organismo continental con base en un informe entregado por la Red por los Derechos de la Infancia de México.

En el caso de los niños y adolescentes migrantes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos señala que ha sido informada de cómo estos son secuestrados por las organizaciones delictivas a su paso por México.

“Y en caso que la familia no cuente con recursos para pagar su rescate, los obligan a realizar acciones para el grupo criminal, como el transporte de droga por la frontera norte entre México y Estados Unidos”, puntualiza.

Asegura que dicha modalidad supone otra forma empleada por los criminales para utilizar y explotar a los niños, niñas y adolescentes en beneficio de sus intereses económicos.

El organismo recuerda que en 2012 las autoridades mexicanas llevaron a cabo una consulta infantil, en la que el 10 por ciento de adolescentes de 13 y 15 años, del más de medio millón de participantes, manifestaron que grupos delincuenciales les pidieron formar parte de sus actividades.

“La consulta concluye que la invitación a formar parte de grupos delictivos se incrementa con la edad y es mayor entre los hombres (13.5%) que entre las mujeres (7.8%), y también entre quienes no asisten a la escuela (22.2%) que entre quienes cuentan con escolaridad”, subraya.

Por último, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos afirma que estos contextos en la región dejan como balance un panorama desolador en términos de vulneraciones a los derechos de la niñez.

“Las cifras de homicidios en adolescentes es uno de los indicadores que dan medida de la envergadura del problema: los homicidios se han convertido en la primera causa de muerte entre los adolescentes-hombres en varios países de América Latina y del Caribe”, sostiene.

Imprimir