Legalización de la mariguana - Wilfrido Perea Curiel | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 02 de Mayo, 2017
Legalización de la mariguana | La Crónica de Hoy

Legalización de la mariguana

Wilfrido Perea Curiel

La semana pasada, la Cámara de Diputados aprobó el uso de la mariguana con fines estrictamente terapéuticos. Con 301 votos a favor, los legisladores determinaron reformar la Ley General de Salud para permitir el uso de derivados del cannabis, así como el Código Penal Federal, para despenalizar su cultivo. Corresponde ahora a la Secretaría de Salud diseñar y ejecutar políticas públicas que regulen el uso medicinal de los derivados farmacológicos de la mariguana.

A nivel internacional, el proceso de plena legalización de la mariguana parece ser meramente cuestión de tiempo. Distintos países, entre ellos Alemania, Canadá, Estados Unidos o Argentina, por mencionar algunos, mantienen, ya sea la discusión o incluso procesos de legislación en sus respectivos congresos nacionales. En algunos casos, han avanzado en el proceso de legalización en algunas de sus provincias o estados.

Desde que el presidente Enrique Peña Nieto presentó la iniciativa de ley a fin de promover la despenalización del consumo de la mariguana para fines médicos, se abrió un fuerte choque en el que las posiciones conservadoras estuvieron por encima de las posiciones más progresistas. Se ha dado un paso importante, sin embargo, aún impera la desinformación. La tendencia global es que este cultivo logre su legalización para su explotación, industrial, médica y lúdica y en esta perspectiva, sería deseable estar preparados para la fase del debate que viene.

El debate no puede resumirse a un plano unidimensional, es decir, no se agota en el campo de la salud pública. Posee mayores aristas, las cuales abarcan distintos planos, tales como el de la salud y el desarrollo de medicamentos, investigación científica y tecnología, el agroindustrial, el económico y el comercial. Desde luego, también están el político, los derechos humanos y los temas sociales.

Con relación a los temas de salud pública, sobresalen dos aspectos que hasta el momento han sido irreconciliables. Por un lado, está el de las adicciones y por el otro, se ubica el de la generación de medicamentos y tratamientos de última generación en favor de enfermos con padecimientos crónico- degenerativos e infecciosos, tales como cáncer, glaucoma, neuropatías diabéticas, Alzheimer o Sida, entro otros.

Por su parte, según fuentes periodísticas, en el campo agroindustrial encontramos que existe la posibilidad de iniciar un mercado nacional que oscila entre los 10 y 12 mil millones de dólares, que se basa, fundamentalmente, en el campo de la química farmacológica y se liga a la generación de medicamentos. Sin embargo, este mercado pude crecer cuando se vislumbra la posibilidad de expandirlo a las áreas textiles, en donde la fibra del cannabis y, fundamentalmente su subproducto, el cáñamo industrial, favorece la creación de telas resistentes y de gran calidad.

Otras posibilidades que se abrirían están en la industria automotriz, en su uso como combustible (etanol de cannabis, con mejores propiedades que el etanol derivado del maíz). Otra potencial utilización está en su celulosa, que es biodegradable y puede servir en la sustitución de plásticos y de manera muy importante en la elaboración de papel, coadyuvando a la conservación ecológica (una hectárea de cannabis produce más celulosa para papel que cuatro hectáreas de árboles).

Hay que considerar  que la legalización en el extranjero afecta al mercado del producto, ya que lo abarata y lo encuadra dentro de los marcos del comercio formal. Esto representa un peligro para México, ya que el narcotráfico, principal productor, distribuidor y comercializador de la mariguana, al registrar pérdidas por la baja del precio, buscará compensar éstas con la venta del producto en el país, favoreciendo los esquemas de ilegalidad y violencia como mecanismos de regulación del precio a la alta y compensar con ello las pérdidas ante el mercado legal.

Como puede verse, hay todo un horizonte por contemplar en este debate y al cual habría que entrarle con cabeza fría e información dura. Poco se gana si la discusión queda anclada a posiciones irreductibles que partan de juicios de valor. Hasta ahora, sólo se ha planteado una suerte de monólogo en donde el combate a la adicción es un argumento que siempre ha tenido mayor peso sobre cualquier otra razón.

pereawilfrido@me.com

 

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