NASA realizará estudio para medir gases de efecto invernadero en el Atlántico | La Crónica de Hoy
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NASA realizará estudio para medir gases de efecto invernadero en el Atlántico

El sobrevuelo será con un avión C-23 Sherpa.

Durante mayo, un equipo de Científicos del Centro Espacial Goddard de la ­NASA realizará la medición de gases de efecto invernadero sobre la región media del Atlántico, para entender mejor el intercambio de dióxido de carbono y metano entre la Tierra y la atmósfera.

De acuerdo con información publicada en su portal, la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), lo anterior forma parte del experimento de carbono Airborne Flux.

Dicha investigación permitirá a los científicos comprender los mecanismos biológicos que controlan actualmente la captación y el almacenamiento de carbón, como son los pastos, los cultivos y los árboles.

Hoy en día, los científicos saben que una importante cantidad de dióxido de carbono que hay en la atmósfera es generada por la quema de combustibles fósiles, y que 44 por ciento de esas emisiones permanecen en la atmósfera, mientras que el resto se va a los océanos y los sumideros terrestres.

Sin embargo, la información recopilada actualmente proviene en su mayoría de torres de medición de carbono atmosférico o a través de mediciones satelitales; sólo se tiene referencia de las condiciones que ocurren en las vecindades generales donde se encuentran dichas terminales.

Con ese sistema, se pretende rectificar esos datos y corroborar qué tan rápido la vegetación del mundo está tomando el dióxido de carbono suelto en la atmósfera, así como los efectos generados porque no tengan agua suficiente o esté sana.

Para ello, el investigador principal del proyecto, Randy Kawa, explicó que durante un mes, un avión C-23 Sherpa de la NASA volará a distintas alturas sobre el área del bosque de Pocomoke, en la costa este de Maryland, EU.

Asimismo, recorrerá áreas agrícolas y marismas de marea en la costa este de Virginia hasta Delaware; la bahía de Chesapeake y el Océano Atlántico; el sur de Maryland, entre otros puntos clave del Atlántico Medio.

Para ello, analizadores de metano/dióxido de carbono, sensores de viento, la cámara y el GPS de la aeronave tomarán hasta 10 medidas de forma cuidadosa y sincronizada por segundo. De esta manera, se podrán medir tanto los niveles de gases de efecto invernadero a lo largo de líneas de árboles, así como la velocidad del viento vertical y el fenómeno de transferencia hacia o desde la atmósfera.

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