Educación para la democracia - Ulises Lara López | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 05 de Mayo, 2017
Educación para la democracia | La Crónica de Hoy

Educación para la democracia

Ulises Lara López

La educación tiene finalidades sociales importantes y una de ellas es la formación de los futuros ciudadanos. Los contenidos educativos están organizados para que el individuo pueda desenvolverse en sus relaciones sociales cotidianas sabiendo leer y escribir en su idioma, reconocer otros lenguajes como las matemáticas y la música, aprehender de su pasado histórico, reconocer los elementos que le dan identidad y pertenencia a la sociedad en la que vive y desde luego, aprehender los valores formales e informales que se estructuran dentro y fuera de las aulas que le permitan la convivencia con el resto de los individuos.

El papel del docente es factor indispensable en la formación de nuestros niños y jóvenes insertados en el sistema educativo, pero también lo somos el resto de los ciudadanos que convivimos e interactuamos con ellos, desde el ámbito familiar inmediato y ampliado, como de nuestras actividades económicas, sociales, políticas y culturales en las que nos desenvolvemos.

En suma, tanto el docente como la compleja red de relaciones de los habitantes de la ciudad, compartimos la responsabilidad de educar. Evidentemente, no de la misma manera ni con la misma intensidad, pero la idea de corresponsabilidad nos convoca a tomar la parte que nos corresponde y actuar en consecuencia.

Resulta indispensable entonces poner al centro del debate lo que estamos haciendo bien para replicarlo y mejorarlo, en el mismo sentido, reconocer lo que estamos haciendo mal para evitarlo y de ser el caso, combatir sus efectos negativos.

Sin embargo, en educación y democracia el tema de la calidad sigue siendo una asignatura sin clarificar y por lo tanto sin aprobar. El INEE ha cambiado de titular luego de que la doctora Shcmelkes cumplió su ciclo y la única certeza que tenemos es que salió más cara la evaluación que la formación de profesores (Manuel Gil Antón). También nos dicen con absoluta convicción que con la reforma educativa “ahora sabemos cuántos profesores son y dónde están cada uno de ellos” y afirman que “con el nuevo modelo educativo avanzaremos y los resultados serán visibles en los próximos 10 años” (Aurelio Nuño, secretario de Educación). La realidad es que la educación en nuestro país no muestra avances y si había la intención de tener más control sobre el sindicato de maestros, lo único visible es que su líder emblemática está en la cárcel y no por temas relacionados con la educación.

En cuanto a democracia, los reciente escándalos de corrupción en la clase política y en especial de los multicitados casos de los ex gobernadores de Veracruz, Coahuila, Chihuahua y Sonora, así como de campañas electorales plagadas de acusaciones y descalificaciones, han llevado al desinterés de grandes segmentos de la población por la participación en los procesos electorales, incluso, ha fortalecido la opción ciudadana o no partidista frente al descredito de los particos políticos.

La violencia en sus múltiples formas azota con fuerza algunas regiones del país pero la percepción generalizada es que hay una enorme incapacidad de las autoridades para poner fin a los feminicidios, el narcotráfico y en general a la delincuencia organizada.

Soy un convencido de educar para la democracia y coincidiendo con Fernando Savater, “para ejercerla y para gobernar”. Es una tarea en la que todos tenemos una gran responsabilidad, maestros y autoridades, profesionistas y comerciantes, padres de familia y oficiales de tránsito. Todos, aquí y ahora, mañana y siempre. Aceptemos que los saldos en educación y democracia no son buenos para dejar a un lado la simulación y pongamos nuestro esfuerzo en construir la reforma educativa del siglo XXI que nuestro país necesita.

 

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