El “soufflé” populista se desinfla - Fran Ruiz | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 07 de Mayo, 2017
El “soufflé” populista se desinfla | La Crónica de Hoy

El “soufflé” populista se desinfla

Fran Ruiz

Todo lo que sube, baja. En Francia, la patria de ese merengue que triplica su tamaño cuando se mete al horno, Marine Le Pen llevaba años cuidando que su “soufflé” populista y xenófobo siguiera inflándose. Contaba para ello con tres ingredientes muy potentes: la crisis económica, que destruyó miles de empleos que el actual gobierno socialista no supo recomponer; los inmigrantes, blancos perfectos de la extrema derecha, que los culpan de “robar” trabajos; y la crisis de los refugiados, quienes, al igual que los inmigrantes musulmanes, son potenciales terroristas, “que quieren acabar con nuestra civilización cristiana”.

Cada atentado yihadista —el de París, el de Niza— eran miles de votos directos a la candidata del Frente Nacional, que se veía ya instalada en el Palacio del Elíseo, sobre todo tras las victorias de Donald Trump y del Brexit. Bastaba con no salirse de la fórmula original: Los inmigrantes “nos roban nuestros trabajos” y “nos violan nuestras mujeres”, etc… Pero el peor cocinero es el que se cree chef y la confiada Le Pen cometió un error.

Quien conozca un poco esa cosa tan francesa llamada “chauvinismo” entenderá que peor que estar “sometidos” a la “malvada Europa”, como lleva años denunciando el clan Le Pen, es hacerle la barba a los “pérfidos ingleses” y mucho menos al “arrogante yanqui”. ¿Cuál fue el error de Le Pen? Marcharse a Nueva York a rendir pleitesía al presidente Trump.

Mientras tanto, un desconocido “cocinero”, por el que nadie apostaba un euro hace un año, ya que trabajó nada menos que de secretario de Economía del impopular presidente François Hollande, propuso a los franceses modernizar el tradicional soufflé, pero con los mejores ingredientes no sólo franceses, sino de toda Europa.

La solución, explicó Emmanuel Macron en campaña, no es encerrarse en sí mismo, sino mejorar la integración. No es huir de Europa, como han hecho los franceses, o renunciar al libre comercio y volver al proteccionismo, como quiere Trump, sino ser más competitivos, mejorar la integración, liderar Europa y que no se la quede toda Alemania.

A Macron le bastaron los tres meses primeros meses de mandato de Trump para demostrar lo tóxico que puede ser el populismo. Lo logró y ahora será presidente. El próximo reto será demostrar que su fórmula –mezcla de liberalismo sazonado con reformas sociales– es la correcta. Aún nos queda probar si su receta es la correcta para sacarnos del mal gusto que nos está amargando a muchos la fiesta.

fransink@outlook.com

 

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