Taxista solo para mujeres | La Crónica de Hoy
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Taxista solo para mujeres

Una mujer de vanguardia, con 44 años, casada y con tres hijos, encontró su nuevo empleo gracias a las redes sociales. El primer obstáculo fue su marido, dice. Dedica entre 8 a 10 horas diarias a su trabajo

Nunca en mi vida me imaginé que un día iba a estar dando un servicio de este tipo, de taxista y no es malo “, dice Nadia Villafranca.

Las necesidades económicas y familiares como a muchas mujeres la han llevado a acoplarse a diversas actividades laborales, de ser estilista, pasó a la venta de ropa, aunque en esta última las ventas comenzaron a mermar y optó por una nueva “aventura”, ofrecer el servicio privado de taxi exclusivo para mujeres.

Se llama Nadia Villafranca Nava, tiene 44 años, está casada, con tres hijos: un joven universitario, una chica preparatoriana y la más chiquita en primaria.

Una mujer de vanguardia encontró su nuevo empleo gracias a las redes sociales y cuenta a Crónica, francamente nunca se imaginó que algún día estaría trabajando como taxista para mujeres.

Su nuevo empleo comenzó el 1° de marzo pasado en Laudrive, una empresa mexicana que recluta a mujeres con vehículo que quieran trabajar como taxistas de mujeres, sin problemas de horarios, de determinado número de días para trabajar, y mucho menos de edad.

El primer obstáculo, dice, fue su marido, quien en un principio no estaba del todo convencido de que Nadia trabajara como taxista, “de hecho, a dos meses de haber iniciado en este nuevo empleo, aun se pone nervioso, por mi seguridad, pero yo me encargo de tranquilizarlo”, sonríe.

Se animó por trabajar como laudy (así se les llama en lugar de decirles taxistas), en Laudrive, por el servicio, el concepto, y los estándares de seguridad que se ofrecen tanto a las laudys, como a las clientas.

Dedica entre 8 a 10 horas diarias a este trabajo, y aunque es pesado andar en el tráfico con las inclemencias del tiempo, la ventaja, admite, es la flexibilidad de horario el cual acopla a sus necesidades como madre y como esposa.

“Me da la libertad de poder atender a mis hijas y estar al pendiente de ellas, acudir a juntas en la escuela sin ningún problema. O atender cualquier compromiso personal o familiar, sin la obligación de tener que estar amarrada, digamos, a una oficina, ni a determinado horario de trabajo. Soy mi propia jefa si quiero trabajo, sino no”.

Con orgullo dice que este trabajo le da ingresos extras para cubrir compromisos como el pago de su camioneta, —en la que da el servicio de laudy—, y algunos gastos familiares.

Aunque en casa todos se quedan con el pendiente, sonríe, sobre todo su marido, quien sigue trabajando como estilista, o su hijo, quienes de manera permanente se mantienen en comunicación con Nadia para saber dónde anda y cómo está, el apoyo de la familia en general, reconoce, ha sido fundamental para seguir adelante en su nuevo empleo.

Acepta que no conoce la Ciudad de México a la perfección, aunque la aplicación con la que cuentan le ayuda para poder llegar a su destino.

“Nunca en mi vida me imaginé que un día iba a estar dando un servicio de este tipo, de taxista y no es malo, en lo absoluto, sólo que yo creo que muchas mujeres crecimos con el estigma de que ciertas cosas no eran para mujeres, que no podíamos hacerlas, y es falso, las mujeres somos tan capaces como los hombres”, asevera.

Cuando me enteré, la verdad es que si lo pensé mucho antes de tomar la decisión, pero es bonito, conoces mucha gente y también es muy tranquilo saber que estoy dando un servicio a otras mujeres, que se suben en el asiento de adelante, y te platican como si fueras su más íntima amiga, porque sí pasa.

Nadia recuerda que hace un par de semanas tuvo un servicio a una señora que tiene una hija con discapacidad “e imagínate el nivel de seguridad que sienten, cuando me dijo que ya iba a poder a mandar a su otra hija con toda tranquilidad, porque, por fin estaría completamente segura de que iba a llegar con bien”, eso es muy bonito y lo entiendes como madre, que se queda una preocupada por los hijos e hijas.

De sus pasajeras ha recibido comentarios positivos

Hasta el momento, dijo, sólo ha recibido comentarios positivos de sus pasajeras mujeres maduras, jovencitas e incluso las mamás que piden el servicio para pasar a recoger a sus hijas que esa noche se fueron, como dicen los jóvenes “de antro”, y regresarlas a sus casas.

Hay quienes se animan a subirse en el asiento del copiloto “como si fueras la mejor de sus amigas, y te platican y te dicen y hay un intercambio de ideas de opiniones… esa complicidad que se da mucho entre mujeres y que difícilmente ocurre en cualquier taxi de la calle, la verdad es que casi nunca vas a ver a una mujer viajar en el asiento de adelante, a un lado del conductor, si la parte de atrás va vacía.

Nadia tiene por delante el reto de seguir luchando junto con su esposo por sus tres hijos, terminar de pagar su camioneta, así que dice plenamente convencida en ella todavía hay laudy para rato, “esto va para adelante, porque no tengo ningún problema con mi edad, a diferencia de mi carrera, estudió licenciatura en Empresas Turísticas o como estilista, en donde la edad se ha convertido en un obstáculo. La juventud quiere juventud siempre.

“Económicamente —añade—, me va bien, pero en definitiva creo que nos va a seguir yendo mejor”, sonríe y se aleja con la disposición de seguir en su nuevo empleo, en el que, acepta, sí hay algo de miedo, pero las medidas de seguridad para conductora y usuaria son muy buenas. De no haber encontrado a Laudrive, creo que seguiría vendiendo ropa y con todo y que las ventas bajaron, sonríe y se aleja con las llaves de su camioneta en la mano, dispuesta para el siguiente servicio.

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