Narco. El imán y la funeraria - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 19 de Mayo, 2017
Narco. El imán y la funeraria | La Crónica de Hoy

Narco. El imán y la funeraria

Juan Manuel Asai

Uno de los funcionarios de más alto rango del gobierno de Estados Unidos, de la administración Trump para sorpresa de todos, lo dijo con claridad meridiana que estremece: “Estados Unidos es un imán para el narcotráfico y México paga la factura de la violencia”. Así ha sido en el pasado, así es hoy. La pregunta pertinente, ya la adivinaron ustedes, es si así seguirá siendo por generaciones. ¿Vamos a trasladar esta fórmula a nuestros hijos y nietos?

La actitud digna sería presionar para lograr un cambio. Hay que meter las manos, hacernos sentir. Los norteamericanos ponen los adictos, los dólares, las armas. México pone a los narcos y a los muertos y también a nuestros propios adictos. No es, ni de lejos, un buen acuerdo para el país. Es una buena fórmula para aquellos mexicanos, un grupo pequeño de maleantes y sus cómplices en la administración pública, que han construido fortunas colosales alrededor del narco y que son los que quieren que las cosas sigan como van. No hablo solamente de la generación actual de gobernadores, sino de políticos de todos los niveles que, desde hace tres o cuatro décadas, edificaron un patrimonio inmoral colaborando con el narco que hoy tiene al país, a la democracia mexicana, de rodillas. Me hago cargo de que suena fuerte, pero es la realidad.

El fallecido periodista sinaloense Javier Valdez lo dijo pocos días antes de morir. No estamos en nuestro país ante una guerra contra el narco, estamos en una guerra por el control del narco, que suena parecido, pero no es lo mismo. Los malos, los enemigos de la patria, están en las filas de los cárteles, pero también en las oficinas públicas. Ahí está el caso reciente, para no ir lejos, del jefe de la policía de Zihuatanejo, Guerrero, que era, según el propio gobernador Astudillo, un delincuente consumado.

Se requiere un cambio de fondo en la estrategia. Nada de más coordinación entre el gobierno federal y los estatales, eso es saliva para tener entretenidos a los reporteros. Se requiere avanzar en el combate al patrimonio de los narcos y los políticos que los secundan y los empresarios que lavan el dinero manchado de sangre. En esta tarea, hace más un grupo de contadores bien capacitados que dos pelotones del Ejército. El narco se expandió al grado de ahogarnos porque Estados Unidos no lo combate, lo administra, y por la corrupción que hace que todos los encargados de su combate parezcan tarugos, cuando en realidad se pasan de listos. La corrupción hace que empresarios que actúan como benefactores de la sociedad en realidad pongan su talento al servicio del dinero sucio. La línea de la legalización total también está abierta.

El hecho es que en el país hay cada vez más adictos, más muertos, y de seguro también más millonarios, y en Estados Unidos los condados devastados por el narco se multiplican. En el tema del narco, las sociedades se tienen que defender de sus gobiernos. Es una lástima que muchas de las mejores mentes entre los jóvenes de nuestros días no perciban que los metieron en una trampa y sientan que consumiendo drogas se burlan del sistema, del establishment, cuando en realidad son sus títeres.

Uno de los grandes temas para la elección presidencial del 2018 debe ser precisamente el de la estrategia seguida hasta hoy con respecto al narco. Ya lo dijo el secretario de Estado de la unión americana: ellos son el imán y nosotros la funeraria. Ya basta.

jasaicamacho@yahoo.com

@soycamachojuan

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