López Obrador: el hijo natural de Acción Nacional y el Revolucionario Institucional - Fernando Núñez de la Garza Evia | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 19 de Mayo, 2017
López Obrador: el hijo natural de Acción Nacional y el Revolucionario Institucional | La Crónica de Hoy

López Obrador: el hijo natural de Acción Nacional y el Revolucionario Institucional

Fernando Núñez de la Garza Evia

Inseguridad, corrupción y pobreza/desigualdad son los temas de la agenda pública ciudadana, y por ello son hoy los temas de las campañas políticas. Sin embargo, López Obrador parece ser el único capaz de combinarlos de manera natural, a diferencia de Acción Nacional y el Revolucionario Institucional; por ello su popularidad en el Estado de México. Que los dos principales partidos políticos en México se vean un tanto imposibilitados obedece tanto a factores externos… como internos.

El Partido Acción Nacional (PAN) tiene el desgaste de dos gobiernos que llevaron la inseguridad a niveles no vistos desde los sesentas (fuente: The Economist). En temas de transparencia y rendición de cuentas, la única medalla que se pueden poner los panistas fue por la creación del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI, hoy INAI) en el sexenio foxista, y a pesar de haber sido un tema de su agenda por décadas. Por otra parte, el partido representativo de la derecha en México está un tanto imposibilitado por su ADN partidista a hacer alusión a los fundamentales asuntos de pobreza/desigualdad. Desde los ochenta, un grupo de distinguidos panistas encabezados por Efraín González Morfín trató de infundir al partido conceptos como redistribución y equidad inspirados en la doctrina social de la Iglesia católica, sólo para toparse con pared y verse obligados a renunciar al partido. Bernardo Bátiz fue uno de ellos, y hoy milita en Morena. Por ello, y a pesar de la importancia de estos temas, ¿cuándo hemos visto a Ricardo Anaya hablar sobre ellos? En su discurso durante la XXIII Asamblea panista, mencionó “pobreza” y “desigualdad” sólo una vez. Una. A esto hay que añadir que su familia vive en EUA con costos calculados en 4.5 millones de pesos anuales —sin añadir los viajes que realiza semanalmente Anaya de visita— y el disco rayado que esto representó con su declaración 3 de 3. Si Macron no lidera así en Francia, peor lo puede hacer Anaya en México.

El caso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) es un tanto a la inversa. Igualmente y como Acción Nacional, tiene un desgaste producto de su ejercicio del poder y el aumento en los niveles de inseguridad precisamente a un año de las elecciones presidenciales. Los temas de pobreza/desigualdad forman parte de la historia priista en un partido cuyas bases se identifican en una medida importante como de izquierda, cuyo lema oficial es “democracia y justicia social”, y que pertenece a la Internacional Socialista. Sin embargo, la pobreza y desigualdad han aumentado en el país durante el presente sexenio. A esto hay que agregar la dificultad del partido para hablar del tema anticorrupción —rara vez lo menciona el Presidente— a lo largo de su historia y hasta el presente, a pesar de los continuos escándalos en que se ha visto involucrado, y tienes una organización política poco atractiva.

Inseguridad, corrupción y pobreza/desigualdad: los temas ciudadanos. De inseguridad todos podrán hablar, pero hay problemas con los otros dos. El PAN tiene en su agenda histórica el combate a la corrupción, pero poco ha hecho cuando ha llegado al poder; no tiene en su ADN los temas de pobreza/desigualdad. En cambio, el PRI ha tenido en sus ideales históricos estos últimos, aunque los ha atacado con muy poca eficacia; parece no tiene en su ADN el tema anticorrupción. Ambos partidos no llevaron a buen puerto sus banderas políticas históricas, trayendo como consecuencia el apetito ciudadano por la figura de López Obrador, que precisamente combina un discurso populista contra la corrupción y pobreza/desigualdad, agregándole la cereza al pastel con un fuerte sentimiento antisistema. AMLO es la consecuencia de las malas políticas de ambos partidos, su engendro natural. Sin embargo, todo engendro implica políticas públicas mal concebidas. Sobre esto hablaremos en nuestra siguiente columna.

fnge1@hotmail.com

@FernandoNGE

Imprimir

Comentarios