El "capitalismo" de las prisiones - Raúl P. Lomelí-Azoubel | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 21 de Mayo, 2017
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El "capitalismo" de las prisiones

Raúl P. Lomelí-Azoubel

Es fácil caer en el ciclo vicioso de permitir que las noticias del momento determinen estrictamente nuestros debates públicos. Es muy entendible que nuestras conversaciones cotidianas se centren en un tuit mal intencionado del presidente de Estados Unidos, o en la firma de una ley xenófoba como la SB4 en Texas.

Es mucho más difícil, pero no menos importante, identificar y educarnos sobre problemas de discriminación institucional que no están en el “ojo del huracán” de los medios informativos.

Por ejemplo, Estados Unidos inició con un programa de privatización de cárceles y centros de detenciones a mediados de la década de los 80, y los resultados han sido catastróficos para las comunidades de color. El número de prisiones sobrepasó ya los 5,000 centros, y este número ya rebasa el número de instituciones de educación superior en el país. Ya existen en Estados Unidos más cárceles que colegios y universidades.

Desde 1980, la población de reclusos en Estados Unidos se ha multiplicado 7 veces, y hoy en día casi uno de cada 100 adultos en el país está en prisión (2.3 millones de presos).  Lo que es peor, tan sólo en el estado de California desde 1980 se ha invertido en la construcción de un sólo campus universitario (UC-Merced), mientras que se han construido 22 cárceles durante el mismo periodo.

Pero California no está solo. La disparidad entre el gasto en prisiones y el gasto en educación superior son muy pronunciadas en todo Estados Unidos. Desde 1990 el gasto estatal destinado a la educación superior se ha mantenido fijo (en dólares ajustados a la inflación), mientras que el gasto en prisiones se ha duplicado. En 18 estados ya se asigna más presupuesto a cárceles que a universidades públicas. En Texas, donde la disparidad es mayor, el gasto destinado a prisiones creció casi ocho veces más que la inversión escolar.

Tal vez la cifra más tenebrosa es que mientras Estados Unidos representa tan sólo el 5 por ciento de la población global, éste alberga casi el 25 por ciento de la población total de reos en el mundo—esto muy a pesar de que las estadísticas de criminalidad en Estados Unidos muestran mínimos históricos; Las cifras arrojan, en contra de toda lógica, que la taza de encarcelamiento ha subido estratosféricamente, mientras que los actos criminales han disminuido en el país, pero ¿por qué?

Una creciente mayoría de defensores de derechos civiles y humanos han indicado, y comprobado, cómo la construcción de prisiones con fondos privados y la administración de centros de detención por corporaciones influyen directamente en la deplorable situación actual. Por ejemplo, aproximadamente 1 de cada 5 presos son empleados por UNICOR, una corporación gubernamental que paga a los reos entre $.23 y $1.15 dólares la hora; y a su vez subcontrata el trabajo de los reclusos a corporaciones como Walmart y McDonald’s (por cierto, el salario mínimo federal es de $7.25 dólares por hora).

Afortunadamente, organizaciones comunitarias de gran prestigio, como lo es la California Endowment, están en plena batalla por generar un debate público para redirigir nuestra atención a la educación de jóvenes, y no a su encarcelamiento. Pero se necesitarán muchos más esfuerzos para reparar el descompuesto sistema de enjuiciamiento penal de Estados Unidos.

En las palabras de Victor Hugo… “Abre una escuela y cerrarás una cárcel”—alguien debiera recordarle esta frase a las legislaturas estatales que siguen apoyando el ‘capitalismo’ de las prisiones, lo cual se le debería de llamar un sistema de “peonaje por deuda” y de esclavitud moderna.

 

rlomeli@saberespoder.com

Twitter: @lomeli_azoubel

 

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Raúl es orgullosamente hijo de trabajadores migrantes, y laboró en los campos agrícolas en California los veranos de su juventud hasta su primer año de universidad. Es autor principal de 18 guías didácticas sobre temas de finanzas, salud, tecnología y civismo, con más de nueve millones de copias distribuidas en Estados Unidos. Actualmente es presidente del Consejo de Administración de ­SABEResPODER, una organización dedicada al empoderamiento de la comunidad latina en Estados Unidos.

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