Guía rápida para entender el golpe de países árabes contra Qatar - Fran Ruiz | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 26 de Junio, 2017
Guía rápida para entender el golpe de países árabes contra Qatar | La Crónica de Hoy

Guía rápida para entender el golpe de países árabes contra Qatar

Fran Ruiz

1.- ¿Qué países han cortado con Qatar?

Arabia Saudí y Egipto, las dos mayores potencias árabes de confesión sunita, conspiraron para asestar ayer el golpe a Qatar, al que se sumaron de inmediato dos pequeños reinos del golfo Pérsico en la órbita saudí: Emiratos Árabes Unidos y Bahréin (éste último controlado también por una monarquía sunita, pero con población mayoritaria chiita). Horas más tarde, Libia (cuyo gobierno es ayudado por Egipto a combatir la insurgencia yihadista) y Yemen (cuyo gobierno es ayudado por Arabia Saudí a combatir a los rebeldes hutíes de confesión chiita) se unieron también a la ruptura total de relaciones con el pequeño, pero muy rico, estado de Qatar.

Los únicos países de la región del golfo Pérsico que no han cortado con Qatar son Irak —donde conviven, como pueden, sunitas, chiitas y kurdos—, así como las otras dos naciones sunitas del Consejo del Golfo que abogan por un acercamiento con los “enemigos iraníes”: Kuwait y Omán.

2.- ¿De qué acusan saudíes y egipcios a Qatar?

Aunque, como hemos visto, Qatar es una nación sunita, los países que ayer cortaron relaciones llevan años acusando a los qataríes —y a su poderosa cadena de televisión Al Jazeera— de simpatizar con Irán, la gran patria de los “herejes” chiitas.

En concreto, acusan a los qataríes de apoyar a grupos armados chiitas, que actúan presuntamente al interior de Arabia Saudí y Bah­réin, y que amenazan la soberanía nacional, la estabilidad regional y la supervivencia de ambas monarquías.

Lo contradictorio de la grave acusación vertida ayer es que Riad y El Cairo acusan al supuesto “gobierno prochiita” de Doha de apoyar a organizaciones terroristas sunitas, como el Estado Islámico y Al Qaeda, así como a los Hermanos Musulmanes, considerados terroristas por los militares golpistas egipcios cuando los echaron del poder.

3.- ¿Por qué ahora?

A finales de mayo, la Agencia de Noticias de Qatar divulgó unas polémicas frases del emir qatarí, Tamim bin Hamad Al Zani, quien supuestamente criticó el creciente sentimiento antiiraní en la región e hizo comentarios negativos sobre Arabia Saudita.

Doha rechazó la autenticidad de esas declaraciones, argumentando que la agencia fue “hackeada”. Pese a la denuncia qatarí, las cadenas Al Arabiya y Sky News Arabia difundieron el supuesto bulo.

En vez de tratar de calmar el malestar de Arabia Saudí, el único país con el que Qatar hace frontera, trascendió que el jeque qatarí sostuvo una conversación telefónica con el presidente iraní, Hasán Rohaní, un gesto considerado como un abierto desafío a la autoridad de Riad.

El diario Al Jazirah de Riad lo acusó de “apuñalar a sus vecinos con la daga de Irán”.

4.- ¿Está detrás la mano de Trump?

La crisis estalló apenas dos semanas después de la visita de Donald Trump a Arabia Saudí. ¿Pura coincidencia? Parece que no. El presidente de EU amenaza con romper el histórico pacto nuclear alcanzado por las potencias con Teherán, quiere devolver de inmediato a Irán al “eje del mal” y coincide con la opinión de sus aliados saudíes de que es “el principal patrocinador mundial del terrorismo”.

Se desconoce si la mano de Trump está detrás de la peligrosa maniobra orquestada por Riad y sus aliados árabes para asustar a Qatar, pero el mensaje parece evidente, no sólo para Qatar, sino para Kuwait, Omán, Irak e incluso Turquía: Cero tolerancia con los iraníes.

5.-¿Qué está en juego en la geopolítica?

Se trata de un capítulo más de la batalla entre las dos potencias que rivalizan por la hegemonía del Golfo Pérsico: una árabe en la orilla sur, Arabia Saudí, y otra persa en la orilla norte, Irán.

El intento de Barack Obama de acercar a las dos potencias musulmanas enemigas no gustó en Riad, que ve ahora con Trump la oportunidad de someter a la república de los ayatolás y a todos sus aliados chiitas, empezando por el “tirano sirio”, Bachar al Asad.

Y mientras tanto, Israel se frota las manos ante la dura ofensiva antiiraní.

(Con información de la agencia EFE, Bloomberg, CNN y Russia Today).

fransink@outlook.com

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