Identifican dos sitios en Teotihuacán con serie de glifos y pintura mural maya | La Crónica de Hoy
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Identifican dos sitios en Teotihuacán con serie de glifos y pintura mural maya

Conferencia. En Tetitla, un conjunto residencial cerca de la Calzada de los Muertos, se reconocieron textos con glifos mayas. La pintura se localizó en la parte norte del montículo de la Plaza de las Columnas, situada entre las pirámides del Sol y la Luna, explica Linda Manzanilla, Premio Crónica

La doctora Linda Manzanilla coordinó el simposio Diversidad biológica, étnica y cultural de Mesoamérica, en El Colegio Nacional.

En Teotihuacán existen dos espacios con glifos y pintura mayas, a pesar de que la relación entre mayas y teotihuacanos nunca estuvo presente de manera explícita, ya que no existieron barrios de ellos como sí lo hubo de oaxaqueños, michoacanos y veracruzanos, señaló Linda Manzanilla Naim, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), como parte de las recientes investigaciones hechas en Teotihuacán. Dichas evidencias mayas se ubican en Tetitla y en el Complejo Plaza de las Columnas.

Además, la también Premio Crónica 2016 comentó ayer durante el simposio Diversidad biológica, étnica y cultural de Mesoamérica, organizado en El Colegio Nacional, que las evidencias del complejo palaciego Xalla que hasta el momento ha registrado, son vasijas con cinabrio, 37 kilos de mica procedente de Oaxaca, sastres que confeccionaban los trajes de los gobernantes y un collar de procedencia maya. Todos estos objetos, dijo, se ubican al norte de la Pirámide del Sol y fueron afectados por un incendio que vivió Teotihuacán en el año 550 d.C.

“Ahora hay dos puntos con glifos mayas en Teotihuacán, originalmente sólo se tenía registrado en Tetitla, que es un conjunto residencial cerca de la Calzada de los Muertos, al norte de la Puerta 1, ahí se reconocieron textos con glifos mayas. Actualmente la zona que está excavando el doctor Saburo Sugiyama, que es la Plaza de las Columnas, ha revelado la existencia de pintura mural con rasgos maya y grafía maya”, comentó Manzanilla Naim.

La pintura maya se localizó en la parte norte del montículo de la Plaza de las Columnas, situada entre la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna, y al oeste de la Calzada de los Muertos. Lo que los especialistas de la UNAM hallaron fueron fragmentos de un mural que probablemente fue pintado por un artista entrenado por un maestro de un palacio de las Tierras Bajas del sur maya.

Sin embargo, desde el punto de vista de Manzanilla, estas presencias mayas no afirman la existencia de un barrio maya dentro de la ciudad, a diferencia de los barrios veracruzanos, michoacanos y oaxaqueños que existieron y de los cuales tienen evidencias arqueológicas.

“No parece haber un barrio maya. Lo que pudo haber es una serie de relaciones tempranas, muy tempranas con élites mayas que donaron incluso ofrendas para fundar puntos del Valle de Teotihuacán como en Xalla, por ejemplo. Este complejo tiene una ofrenda fundacional que es un collar regalado por las élites mayas”, detalló la investigadora.

En opinión de Linda Manzanilla, existieron relaciones de alianzas tempranas entre mayas y teotihuacanos, pero “no sabemos si también matrimoniales o no entre las élites, pero éstas después rompieron contacto, probablemente después de la entrada de Tikal”.

Muchos de los textos con glifos mayas, agregó, sucedieron en el periodo llamado Tlalmimilolpan, es decir, durante los años 200 a 350 d.C. y quizá muy tempano en Xolalpan, en cambio siempre los teotihuacanos conservaron la alianza, por ejemplo, con Monte Albán.

Otra relación entre Teotihuacán y el área maya es la existencia de un glifo maya que describe a los teotihuacanos. “El glifo de Teotihuacán no existe o no ha sido reconocido, el maestro Alfredo López Austin propuso la flor de cuatro pétalos como un glifo emblema de Teotihuacán, pero no está aprobado que sea, hay otras personas que piensan en un atado de juncos o tules pudiera hablar de esta tollan arquetípica que pudo haber sido Teotihuacán”, dijo Manzanilla.

Aunque no hay sustento para afirmar la existencia de un glifo emblema para Teotihuacán, agregó, en el área maya había una visión de cómo llamar a Teotihuacán.

Al respecto, el investigador Félix Kupprat comentó que para Teotihuacán, uno de los problemas es interpretar los glifos que sí corresponden a un sistema escriturario, “no sabemos en qué lenguas están escritos y no podemos descifrar todavía ese sistema, hay propuestas, pero todo es hipotético”.

En el área maya, añadió, tenemos referencias de que el nombre del personaje Cinco Cerros puede hacer alusión a Teotihuacán, o a un lugar dentro de Teotihuacán o del altiplano en México.

BARRIOS. Linda Manzanilla Naim actualmente estudia Xalla, un palacio multifuncional y de gestión, donde ha identificado la existencia de una plaza principal con cuatro estructuras equivalentes a los puntos cardinales y un templo en el centro.

“Xalla representa esta esfera de ritual con un sector artesanal en la plaza del sur, un atesoramiento de la mica de Oaxaca, pero en el año 550 d.C. un incendio afectó muchas de sus esculturas porque éstas fueron rotas en pedazos y los techos cayeron carbonizados”, precisó la investigadora.

Pero en el área de los trabajadores de la plaza sur, Manzanilla Naim registró la presencia de vasijas con cinabrio y 37 kilos de mica de Oaxaca. “Xalla era el centro de todo Teotihuacán en el control de mica procedente de los valles centrales, sobre todo de la fuente de Ejutla y el atesoramiento de placas de mica. También hay evidencia de la presencia de sastres que armaron los trajes de los gobernantes e insignias de los gobernantes”.

Sobre los encaves étnicos foráneos, la especialista comentó que éstos se establecieron en la periferia y fueron: veracruzanos, oaxaqueños y michoacanos, los cuales estaban acotados en barrios.

El barrio oaxaqueño, por ejemplo, construyó tumbas con cámara y antecámara, como si estuvieran en Monte Albán, hicieron urnas funerarias muy vistosas e incluso estelas con glifos zapotecos y cerámica gris proveniente de Oaxaca.

“Pero, ¿cuál fue el aporte cultural de los oaxaqueños en la vida de Teotihuacán? Fueron los ingenieros que trajeron el uso de la cal y su procesamiento, antes de ellos, en Teotihuacán no vemos sitios encalados”, precisó.

Sobre la aportación de michoacanos, Linda Manzanilla dijo que fue proveer de lapidaria y pigmentos a Teotihuacán; y en el caso de los veracruzanos, realizaron tocados marinos y vestimenta hecha con mantas de algodón que solían usar la mayor parte de la élite teotihuacana.  

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