Narcos y el ELN disputan zonas abandonadas por las FARC | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 18 de Junio, 2017

Narcos y el ELN disputan zonas abandonadas por las FARC

Conflicto. Por amenazas de grupo armados, en la comunidad de la Personería, municipio de Tumaco, al menos 142 familias fueron desplazadas de sus hogares y buscaron refugio en la cabecera municipal

Narcos y el ELN disputan zonas abandonadas por las FARC | La Crónica de Hoy

A menos de una semana para que la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dé otro paso en su acuerdo de paz con el gobierno de Juan Manuel Santos, con la entrega “total” de su armamento a funcionarios de la ONU (20 de junio), la guerra en este país suramericano se ve interminable, toda vez que ahora, tras la desarticulación del principal grupo rebelde de la nación, otras bandas delictivas como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Clan del Golfo (banda criminal originada luego de la desmovilización paramilitar de las Autodefensas Unidas de Colombia), Los Urabeños, Gente del Orden (disidentes de las FARC) y varias organizaciones del narcotráfico, se disputan el litoral del Pacífico Sur, según reportes de las autoridades colombianas, medios locales como el periódico El Tiempo y la revista Semana, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y la cadena británica BBC.

De acuerdo con reportes de la Inteligencia Militar de Colombia, estos grupos comenzaron a hacerse con una presencia más notables desde 2014, cuando las FARC y el gobierno comenzaron en sus avances encaminados por un acuerdo de paz, para poner fin a más de medio siglo de conflicto armado.

Según la dependencia militar, el objetivo de estos grupos delictivos es tomar el control de regiones de los municipios de Francisco Pizarro y Tumaco, en el estado de Nariño, así como en los departamentos del Chocó y las zonas costeras de los departamentos del Valle del Cauca.

Reportes de las autoridades indican que estos grupos tratan de hacerse del control del Bajo y Medio Baudó, Pizarrro e Istmina, sumado a la ribera de los ríos San Juan, Atrato y Baudó, que dan salida a la Costa Pacífica y la frontera para el envío de la coca a Centroamérica y Estados Unidos.

DISPUTA. Información del gobierno colombiano, que apoya sus argumentos en reportes de la DEA, refiere que el Clan del Golfo y el frente Guerra Occidental del ELN, así como grupos del narco como Los Rastrojos y Los Urebeños, se han hecho presentes en comunidades del Pacífico Sur para reclamar el vacío que dejaron las FARC, aplicando sus “leyes del terror” mediante el pago de extorsiones y secuestros.

Según el periódico local El Tiempo, estos grupos armados se disputan las zonas de cultivos de coca, el control de las rutas de narcotráfico, las rentas de la extracción ilegal del oro, el robo de petróleo del oleoducto Trasandino que atraviesa la región, y la explotación sexual, lo que ha provocado el desplazamiento de comunidades enteras.

De acuerdo con el portal colombiano Verdad Abierta, a esta guerra por el control territorial también se ha sumado el frente Guerra Occidental, integrado por guerrilleros disidentes de las FARC que rechazan entregar sus armas.

REBELDES. Este grupo rebelde de las FARC, dirigido por un guerrillero identificado como “Uriel”, que cuenta con cuatro estructuras conocidas como Cimarrón, Che Guevara, Cacique Calarcá y Boche, no tiene más de 80 hombres en sus filas, pero se ha caracterizado por ser una agrupación violenta que no respeta mujeres, niños ni ancianos.

Un Informe de enero pasado de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA, por sus siglas en inglés), reportó que en la comunidad de la Personería, municipio de Tumaco, al menos 142 familias fueron desplazadas de sus hogares y buscaron refugio en la cabecera municipal, mientras que otras 27 familias buscaron ayuda en el municipio de Mosquera, tras amenazas de grupos del crimen organizado que les advirtieron que o trabajaban para ellos o los matarían.

Un reporte de Verdad Abierta refiere que es tal el abandono del gobierno para esta zona sur del Pacífico colombiano, que los grupos delictivos han hecho de las suyas sin temor a ser capturados.

AMENAZAS. De acuerdo con la policía regional colombiana, la inseguridad en el Pacífico Sur de Colombia ha alcanzado niveles alarmantes, al grado que, según registros del pasado 17 de enero, comenzaron a llegar amenazas vía WhatsApp contra las estaciones de la policía locales. Incluso, como medida de prevención, esta fuerza pública ha pedido a los comandantes de estación dar “recomendaciones de seguridad al personal bajo su mando”, ya que temen ser “blanco de una acción terrorista” en la que podrían ser usados artefactos explosivos contra la corporación.

A decir de la Defensoría del Pueblo, el fin de la guerra con las FARC está por consumarse, pero quedan abiertos otros frentes con otras guerrillas y con el narco, lo que presagia más muerte y más desolación en Colombia.

 

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