Chairo, un arma verbal más en la red | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Junio, 2017

Chairo, un arma verbal más en la red

Proyecto. “Claro que es una palabra ofensiva, pero los diccionarios no censuran”, explica Luis Fernando Lara, de El Colegio de México. “Lo que hacemos en el Diccionario del Español de México es reflejar lo que de verdad se dice en México”, señala

Chairo, un arma verbal más en la red | La Crónica de Hoy
Luis Fernando Lara.

Luis Fernando Lara Ramos, director del proyecto de elaboración del Diccionario del Español de México, en El Colegio de México, se considera a sí mismo un hombre de izquierda. Y el adjetivo “chairo” es un saco que, dice, no le queda y no se lo pone. Pero, respecto a la intensa reacción colectiva provocada por la inclusión del término en el Diccionario, comenta con Crónica: “una reacción tan airada contra la definición, lo que nos da es información; hay mucha gente a la que no le gusta y están en su derecho.”

Lara Ramos pone los puntos sobre las íes: “Hemos luchado siempre en el proyecto del Diccionario del Español de México por dejar claro que no somos una academia; no asumimos un papel de autoridad. Lo que hacemos es tratar de reflejar al público mexicano lo que de a deveras se dice en México con la mayor fidelidad posible, no nos sumamos a ninguna ideología”.

Luis Fernando Lara, que además de dirigir el proyecto del Diccionario del Español de México desde 1973, es profesor investigador del Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colmex, explica el proceso por el cual una palabra entra al Diccionario: “Reunimos datos sobre la palabra “chairo”, hicimos el análisis y así formulamos la definición. Aquellas personas que la critican son, en particular, personas que se sienten de izquierda y se sintieron aludidas.”

—¿La reacción la detona el hecho de que el Diccionario la presente como un término ofensivo?

—Sí, es una palabra ofensiva, pero en el español y en todas las lenguas del mundo hay palabras ofensivas que el diccionario no puede censurar; no vamos a taparle el ojo al macho; hay que asumir que existen. Depende de cada quién si las quiere usar. Eso es lo que nos separa de la creencia de que la Academia [de la Lengua Española] es la que decide cuándo se debe decir una palabra y cuándo no. Lo que hacemos en el proyecto del Diccionario es decirle a nuestros lectores: “así se dice, y es asunto suyo si la quieren usar o no”.

—¿Cuál es el papel del chairo en la izquierda?

—“¡Yo me considero de izquierda! Pero no me siento aludido; creo que mis convicciones de izquierda son suficientemente profundas como para que no piensen que me estoy haciendo una chaira, porque de ahí viene la palabra” (inevitablemente, el investigador del Colmex se ríe).

—¿De dónde viene la palabra “chairo”?

Hay un vocablo antiguo de todo el español, que es “chaira”, y que, originalmente, es el nombre de una barra cónica que utilizan los carniceros para afilar los cuchillos. De la imagen de este utensilio a tomar “chaira” como metáfora del pene, es un camino directo. De la metáfora del pene a decir “hacerse una chaira”, seguimos en ese camino directo. Lo que hicieron quienes empezaron a emplear el término “chairo” es referirse a un individuo que no alcanza el acto sexual pleno, y en el momento que se lo aplicaron a algunos izquierdistas, quiere decir que esos izquierdistas no se comprometen radicalmente con su ideología.”

—Entonces, “chairo” es un arma verbal más en el extenso campo de las redes sociales…

—Exacto, y tratamos de reflejarlo. Las redes sociales nos presentan un reto inmenso por la ebullición que tienen; Entre las reacciones que hemos visto a la definición de “chairo”, y no sé si acaba de nacer, ya se habló de “derecharios”, y ya lo registramos;  pero hay que esperar, ver si permanece y se usa, y entonces, claro que la incluiremos en el Diccionario”.

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