C.C.P. Senador Enrique Burgos García, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales - Arturo Maximiliano García | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 01 de Julio, 2017
C.C.P. Senador Enrique Burgos García, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales | La Crónica de Hoy

C.C.P. Senador Enrique Burgos García, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales

Arturo Maximiliano García

Existe siempre un mejor momento para dar viabilidad política a las grandes reformas. Algunos consideran que los cambios estructurales deben proponerse a principio de las administraciones, pero para el caso de la segunda vuelta electoral este quinto año es una inmejorable opción.

De acuerdo con sus proponentes, la segunda vuelta podría generar una mayor legitimidad en la figura presidencial, ante un escenario de que bajo el esquema actual pudiera llegar un presidente con menos del 30 por ciento de los votos.

Si se aprobara hoy una segunda vuelta en la constitución, ya no aplicaría para la siguiente elección, pero tendría una ventaja, para efectos de su viabilidad, y es que esta no beneficiaría ni afectaría a algún partido para el 2024, salvo que alguno tenga una bola de cristal.

La figura de la segunda vuelta ha tenido como principal enemigo los cálculos electorales de los partidos. En noviembre de 2012 el todavía Presidente Felipe Calderón presentó una iniciativa para establecer esta figura para la elección presidencial, pero un PRI ganador y recién reinstalado en Los Pinos aspiraba a repetir en 2018 y la segunda vuelta lo obligaría a obtener 50% de los votos en la primera ronda electoral, lo cual era echarse la soga al cuello.  En el caso del PAN, tercer lugar en la pasada elección presidencial, tampoco parecía beneficiarse de esta posibilidad, al menos en ese momento. El PRD,  todavía bajo el liderazgo de López Obrador, sabía que una segunda vuelta sería sólo darle institucionalidad a algo que le había afectado en 2006 y 2012, cuando simpatizantes del PAN y PRI hicieron uso del voto útil una vez que vieron a su candidato y candidata sin probabilidad de ganar, una especie de segunda vuelta anticipada.

Al acercarse el 2018 las posturas cambiaron. El PAN presionó con más fuerza desde finales del 2015 para aprobar la segunda vuelta. Puntero en ese momento de en las preferencias por partido y hoy muy cerca de Morena, sería el principal beneficiario potencial de esta figura en las elecciones del año que entra, ya que es evidente que ninguno de los partidos, ni siquiera en alianza, obtendría más del 50% de los votos, pero en segunda vuelta existiría una mayor probabilidad de que los simpatizantes priistas, aparente tercer lugar, así como algunos perredistas apoyarían al PAN como una opción anti AMLO. Por esta razón la reforma no pasó, tenía beneficiario.

¿Por qué es tan buena oportunidad el siguiente periodo legislativo? Porque nadie es en realidad afectado ni beneficiado viendo hacia el 2024. Ninguno de los partidos sabe cual será su posición política en ese momento, si serán gobierno o si serán oposición, qué partidos subsistirán o cuáles crecerán, si las condiciones económicas y sociales favorecerán al gobierno o lo perjudicarán. Después de julio de 2018, los partidos, ganadores y perdedores, ya tendrán elementos para empezar a hacer cálculos políticos y con ello de nuevo será inviable la aprobación de una segunda vuelta.

Usted ha conducido con gran tacto político una comisión compleja, que pone a funcionar al constituyente permanente. Si existe ánimo por otra reforma de gran calado político como esta, este es sin duda Senador el momento, o habrá que postergarla otros seis años o aún más.

 

maximilianogarciap@gmail.com

@maximilianogp

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