C.C.P. Diputado Francisco Martínez Neri, presidente de la Junta de Coordinación Política - Arturo Maximiliano García | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 08 de Julio, 2017
C.C.P. Diputado Francisco Martínez Neri, presidente de la Junta de Coordinación Política | La Crónica de Hoy

C.C.P. Diputado Francisco Martínez Neri, presidente de la Junta de Coordinación Política

Arturo Maximiliano García

Hace ya algunos años, cuando estudiaba la materia de derecho constitucional, me decía mi padre el viejo dicho de un maestro, esto cuando me explicaba los periodos de receso: “son para evitar la diarrea legislativa”, en referencia a la escasa calidad de la mayoría de las iniciativas. Sin embargo, los periodos extraordinarios tienen una característica completamente diferente, atienden temas específicos y de urgente resolución.

Dos de los más grandes problemas que afrontamos como nación y como gobierno son la preocupante inseguridad que se vive en muchos estados del país, así como la descarada corrupción que ha quedado evidenciada con escandalosos casos como los de los Javier Duarte, César Duarte y Roberto Borge, entre otros.

A pesar de estas circunstancias, los legisladores parecen ajenos a lo que pasa en sus propios estados y distritos. Dicen algunos líderes parlamentarios que no hay condiciones para tratar reformas como el mando mixto o como la Ley de Seguridad Interior, que incluso ha sido una demanda a la Cámara de Diputados por parte de los gobernadores vía la Conago y el mismísimo Secretario de la Defensa que necesita un marco legal para el actuar del Ejército en esta función de luchas contra el crimen organizado que le asignó el gobierno anterior. ¿Qué otras condiciones se necesitan?

En materia de combate a la corrupción, no se hacen los nombramientos de figuras indispensables para que funcione el Sistema Nacional Anticorrupción, como la del Fiscal especializado y los magistrados en la materia. Si bien esto está en la cancha del Senado, ninguno de los coordinadores que integran la Jucopo parecen preocupados, más bien pasivos ante tan inexplicable retraso en las designaciones.

Mientras los mexicanos nos preguntamos ¿de qué se ríe Javier Duarte?, especulamos lo peor. No queremos ver a Duarte quedando absuelto o con una sentencia ridícula, igual que sus otros colegas, que no sólo desfalcaron a sus estados, sino que al malversar fondos federales robaron dinero de todos los mexicanos, vivan o no en sus estados. Pero nada de lo que sienten los ciudadanos amerita que nuestros “representantes” levanten la voz demandando que se hagan los nombramientos y reformas, que si no fueran aplicables ya a estos casos sí podrían prevenir otros similares.

Tenemos una evidente crisis de representación, donde lo que la población quiere no es por lo que los representantes populares trabajan. Estos últimos son hoy lo que los norteamericanos llaman lame ducks, funcionarios electos que van de salida sin opción a reelección y que hoy se mueven en sus estados, gestionando sin hacer su trabajo legislativo, preocupados por la siguiente chamba, no por la que hoy tienen pendiente. En Estados Unidos los congresistas salientes (lame ducks) tienden a asumir riesgos por encima de las líneas de sus partidos y liderazgos. Aquí todo está a consideración de la burbuja, sin que existan otros grupos de poder como los caucus congresionales estadunidenses.

En ese gran colectivo impersonal como son las cámaras legislativas, todos y nadie tiene la culpa de lo que no pasa. El periodo extraordinario tan necesario para atender asuntos urgentes como combatir la delincuencia y la corrupción no tiene viabilidad, ningún líder lo apoya, mientras disfrutan vacaciones o aseguran su próxima candidatura, eso sí, evitando afortunadamente la diarrea legislativa.

 

maximilianogarciap@gmail.com

@maximilianogp

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