Descubren un calpulli mexica cerca de la plaza Pino Suárez | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 11 de Julio, 2017

Descubren un calpulli mexica cerca de la plaza Pino Suárez

Son los vestigios de un basamento que tuvo habitaciones destinadas a cuestiones administrativas o religiosas del barrio de Cuezcontitlan, dice Donaji Montero

Descubren un calpulli mexica cerca de la plaza Pino Suárez | La Crónica de Hoy
Una delas imágenes que muestran los vestigios del basamento del barrio de Cuezcontitlan.

Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)  descubrieron, a escasos centímetros de la Plaza Pino Suárez, restos de una subestructura prehispánica que debió ser parte de la delimitación del espacio sagrado del calpulli de Cuezcontitlan, “Lugar de las trojes” o “Donde están las trojes”.

La arqueóloga Donají Montero Guzmán indicó que hace poco más de un mes se procedió al rescate de estos vestigios que quedaron expuestos con la apertura de dos calas, durante los trabajos del proyecto de rehabilitación integral que realiza en el lugar la Autoridad del Espacio Público de la Ciudad de México.

Explicó que el calpulli o barrio de Cuezcontitlan era estratégico, pues permitía una rápida y eficaz distribución de productos agrícolas en las parcialidades de Teopan (también llamado Zoquipan o Xochimilca) y Moyotlan. Citó que Alfonso Caso definió que Teopan fue la más antigua e importante de las cuatro parcialidades de Tenochtitlan, y ese estatus se expresaba en la grandeza de los centros ceremoniales de sus 18 barrios

Donají Montero añadió que en la cala más amplia de las dos abiertas, se observa un muro de aproximadamente siete metros de largo que corre en dirección este-oeste; y una sección más del muro de 1.20 metros de longitud que va en sentido norte-sur, alcanzando 1.70 metros en su punto más alto. Sobresalen restos de sus aplanados originales, que están siendo debidamente conservados por la arqueóloga; ese mismo aplanado de cal destaca en el piso que tiene la misma longitud de los muros al rebasar los 8 metros.  “Tenemos aproximadamente 25 metros cuadrados de la estructura prehispánica, entre muros y piso”,  calcula la arqueóloga.

En la segunda cala se identificó la sección de un piso de dos metros cuadrados y lo que al parecer es un segundo cuerpo del basamento, el cual alcanza 4 metros de altura. “Posiblemente tuvo habitaciones destinadas a cuestiones administrativas o religiosas del barrio de Cuezcontitlan”, dice Montero.

La investigadora explicó que es complicado conocer las dimensiones y la planta general de la subestructura mexica; no obstante, se sabe que contó al menos con dos cuerpos y que tuvo una cenefa similar a la que circunda el Templo de Ehécatl, como lo constatan cuatro clavos arquitectónicos hallados en las excavaciones y las imágenes de archivo que resguarda la Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH, respecto a los trabajos de construcción de la Línea 1 del Metro.

Por la presencia de fragmentos de cerámica Azteca III y IV (1430-1521 d.C.), la experta de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH infiere que este edificio estuvo activo a lo largo de dicho siglo, el de mayor expansión militar y comercial del imperio mexica.

Donají Montero Califica este hallazgo de afortunado, considerando que en las inmediaciones de las avenidas José María Izazaga y San Antonio Abad, durante la construcción de la segunda línea del Metro para la capital a finales de los años 60, fueron descubiertos los restos de edificios que conformaron el centro ceremonial de Cuezcontitlan, entre ellos su adoratorio dedicado al dios mexica del viento, Ehécatl.

“Había pocas expectativas de encontrar elementos arquitectónicos prehispánicos; por el contrario, pensábamos hallar más evidencias de la época colonial, considerando que a fines del Virreinato hubo mayor urbanización hacia esta sección suroriente de la ciudad”, expresó.

 Una vez recuperada la mayor cantidad de información y registro de los vestigios identificados, los restos arquitectónicos prehispánicos quedarán debidamente protegidos para permitir la continuidad del proyecto de rehabilitación de la Plaza Pino Suárez, además sobre ellos no quedará mobiliario urbano que los pueda afectar.

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