Balance del G20: el fortalecimiento del multilateralismo - Ma. del Rocío Pineda Gochi | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 12 de Julio, 2017
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Balance del G20: el fortalecimiento del multilateralismo

Ma. del Rocío Pineda Gochi

La idea del universalismo como un movimiento político que busca la unidad de todos los pueblos o los estados y la eliminación de los obstáculos que impiden la plena comunicación y relación, ha estado presente en muchas etapas del devenir histórico de la humanidad, inclusive desde el mundo antiguo con la extensión del imperio otomano y el establecimiento político de los califatos.

Como doctrina política o característica de los Estados modernos, el universalismo, en su búsqueda incesante de la unificación de todos los poderes e instituciones mundiales bajo una sola cabeza o forma de organización, ha dado origen a gobiernos con tendencias mundialistas, a la creación e institución de organizaciones internacionales, de organismos intergubernamentales, a la globalización económica y al multilateralismo.

Es innegable que con las experiencias negativas que dejaron los periodos de entreguerras, las crisis económicas y los diferentes conflictos políticos, hoy podemos vivir en el planeta con “cierta paz y armonía” –al menos en la mayoría de las regiones del mundo–, bajo principios de diplomacia multilateral, y con un sinnúmero de instrumentos internacionales que rigen el comercio, los aspectos jurídicos, los derechos humanos y la solución pacífica de controversias.

Sin embargo, la propia dinámica de la sociedad global, pero sobre todo los saldos de los modelos y políticas económicas, hoy ponen en entredicho la vigencia de algunos principios, como aconteció en la pasada Cumbre del G20. El balance de esta reunión de 19 países más la Unión Europea –que juntos representan más del 80 por ciento del PIB mundial– tiene una gran relevancia porque marca un punto de quiebre del centro de poder y de la gobernanza mundial, simbolizado por el divorcio de Estados Unidos de América y un inminente abandono del multilateralismo.

A pesar de que la mayoría de los países apoyó los acuerdos para garantizar el crecimiento equilibrado e inclusivo de la economía mundial; hacer frente a las medidas proteccionistas; favorecer el sistema de comercio global, la regulación financiera, la flexibilización laboral y la certeza a las inversiones; y controlar que los acuerdos comerciales correspondan con las normas de la Organización Mundial del Comercio, la primera potencia económica ratificó sus posturas a favor del proteccionismo y su salida del Acuerdo de París en materia de Cambio Climático, pese a que los otros 19 ratificaron el carácter irreversible de dicho Acuerdo, y además, se comprometieron a asistir a la próxima Cumbre sobre el Clima en París.

Este hecho nos habla de que la estrategia geopolítica del país norteamericano apunta a desarrollar una política diferente en materia energética del G20, y se aleja de las metas comunes para descarbonizar y despetrolizar a la economía mundial y a la lucha contra el cambio climático. En este sentido, los resultados de la Cumbre dejan como lección que ningún país, por más poderoso que sea económicamente y militarmente, tiene la capacidad de imponer reglas de carácter universal. El vacío y la pérdida de liderazgo que ha dejado el presidente norteamericano con sus aliados tradicionales, ratifica la fortaleza y la vigencia de los principios y valores internacionales que reconocen los demás países, bajo el sistema y la diplomacia multilateral.

Por lo cual, merece especial atención que el documento final de la Cumbre del G20 en Hamburgo, Alemania, reconozca y pondere la importancia del conjunto de los órganos y los foros internacionales de la diplomacia multilateral, hecho que marca un precedente de las características futuras que normarán las relaciones internacionales y los nuevos liderazgos mundiales.

Senadora de la República

Michoacán de Ocampo

@RocioPinedaG

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