Diseñan anguila robótica que detecta fuentes de contaminación del agua | La Crónica de Hoy
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Diseñan anguila robótica que detecta fuentes de contaminación del agua

Una imagen del robot anguila.

Un grupo de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza) desarrolló una anguila robótica que puede encontrar las fuentes de contaminación y medir la toxicidad del agua contaminada gracias a sus sensores, tanto de forma remota como autónoma.

El invento, llamado Envirobot, se mueve como una anguila, está equipado con sensores químicos, físicos y biológicos que miden el agua a su alrededor que está a 1.5 metros “sin perturbar la vida acuática” y envía los datos a una computadora en tiempo real, explicó la escuela en un comunicado.

El instrumento, que está aún en periodo de prueba, logró mapear con éxito las variaciones de conductividad en el agua y generó un mapa de temperatura, lo que representa un primer paso para el objetivo final del robot que es el de ser capaz de detectar metales pesados como el mercurio u otros contaminantes.

Los robots que nadan “pueden tomar medidas y enviar datos en tiempo real -mucho más rápido que si tuviéramos estaciones de medición instaladas alrededor del lago Leman”, destacó el director del Laboratorio de biorobótica de la escuela de Lausana, Auke Ijspeert.

El experto recordó, además, que “en comparación con los propulsores convencionales impulsados por robots submarinos, es menos probable que el robot se quede atrapado en algas o ramas a medida que se mueven”.

Además de poder seguir una trayectoria programada con anterioridad, este robot tiene “el potencial de tomar sus propias decisiones y rastrear independientemente la fuente de contaminación”, por ejemplo, nadando constantemente en la dirección a las zonas que presenten más toxicidad.

El robot se compone de numerosos módulos que contienen cada uno un pequeño motor eléctrico lo que le permite moverse suavemente a través del agua, un diseño modular que también posibilita a los ingenieros cambiar su composición y variar su longitud según sea necesario.

“El robot puede ser fácilmente desmontado, transportado a un depósito de agua remoto, por ejemplo, y volver a poner juntos para comenzar las pruebas”, dice Behzad Bayat, miembro del equipo de investigadores.

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