Necesitamos mecanismos que evalúen el desempeño y la calidad legislativa - Ma. del Rocío Pineda Gochi | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 26 de Julio, 2017
Necesitamos mecanismos que evalúen el desempeño y la calidad legislativa | La Crónica de Hoy

Necesitamos mecanismos que evalúen el desempeño y la calidad legislativa

Ma. del Rocío Pineda Gochi

En el ámbito de la administración pública existen diversos indicadores y sistemas de evaluación que miden el desempeño de la administración pública bajo parámetros de eficiencia, eficacia, legalidad, transparencia o cualquier otro criterio de desempeño, inclusive, de calidad en los servicios públicos.

A nivel jurídico estos servicios derivan de mandatos constitucionales y diversas leyes, que los convierten en una obligación irrestricta de la Administración Pública, por lo que todos los servicios públicos deberían cumplir con estos criterios.

Sin embargo, dado que la organización, dirección, y gestión de la administración del Estado, se rige bajo marcos jurídicos que elabora el Poder Legislativo, buena parte de la calidad de los servicios depende de la “calidad del trabajo legislativo”, que, dicho de otra forma, sería la manera en que las reformas, modificaciones y creación de leyes permitan a las diferentes Secretarías y demás instituciones del Poder Legislativo brindar los diferentes servicios a la sociedad en general, y resolver los problemas conforme a las nuevas realidades e incremento de las demandas sociales.

Bajo este enfoque, se ha estigmatizado y subestimado el trabajo que realizan los 628 legisladores federales —senadores y diputados— que han actualizado nuestro marco jurídico con 31 nuevas leyes al catálogo de las normas federales. Durante los tres años de ejercicio de la LXII Legislatura, las Cámaras de Diputados y Senadores aprobaron y enviaron al Ejecutivo federal 232 decretos de leyes, de los cuales 201 correspondieron a modificaciones y adiciones, que fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación —sin contar las de reciente aprobación en la LXIII Legislatura—.

Lo anterior se debe a la alta desaprobación ciudadana contra los servidores públicos, y a la falta de mecanismos e instrumentos que evalúen el trabajo de los funcionarios y representantes populares que trabajan en el Poder Legislativo.

Aunque existen diversos enfoques para medir el desempeño y la eficiencia del trabajo legislativo como: la congruencia ideológica; el nivel de cohesión interna de los grupos parlamentarios en el conocimiento y concreción de sus agendas; la valoración y comparación del desempeño de los legisladores a partir del seguimiento de los historiales de votación mostrados por los grupos parlamentarios; y la productividad legislativa –no a nivel de asuntos presentados sino de asuntos resueltos en el trabajo en Comisiones y en el Pleno–. En la realidad estos enfoques se encuentran a nivel teórico y no tenemos un instrumento formal que evalúe el desempeño de los legisladores y, mucho menos, el impacto de las leyes una vez aprobadas.

Por ejemplo, a poco más de un año de la entrada en vigor de la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios podemos observar que durante este periodo de vigencia la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha puesto en marcha el Sistema de Alertas, el cual clasificará el endeudamiento de todos los entes públicos locales que tienen financiamientos y obligaciones inscritos en el registro de la dependencia. Aunque los niveles de endeudamiento crecieron respecto al primer trimestre del año anterior, la implementación de este nuevo ordenamiento ha permitido crear mecanismos para determinar, medir y dictaminar la capacidad de pago de un ente público; y regular los procesos de entrega-recepción de las entidades y de los municipios para asegurar transparencia, rendición de cuentas y control de las finanzas públicas en los cambios de administración, por mencionar algunos. Sin embargo, estos aspectos no serán visibles a la ciudadanía —aunque en el mediano y largo plazo disminuirán su deuda por concepto de pasivos de los estados— mientras no contemos con mecanismos que evalúen el desempeño y calidad del trabajo legislativo.

Senadora de la República

Michoacán de Ocampo

@RocioPinedaG

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