Ernesto Gándara Camou, secretario técnico del Consejo Nacional del PRI - Arturo Maximiliano García | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 29 de Julio, 2017
Ernesto Gándara Camou, secretario técnico del Consejo Nacional del PRI | La Crónica de Hoy

Ernesto Gándara Camou, secretario técnico del Consejo Nacional del PRI

Arturo Maximiliano García

Gran especulación ha generado la próxima Asamblea Nacional del PRI a realizarse en agosto, donde se establecerán las reglas para nombrar a su candidato a la Presidencia, las cuales no definirán quién será el designado, sino quiénes quedan excluidos, de mantenerse los candados, o cuántos más libran el corte para la recta final si es que se eliminan las barreras de militancia mínima. Las definiciones que se tomen no sólo tienen que ver con quién será candidato a la sucesión, sino con el futuro de un grupo de políticos que de no llegar a ser los ungidos para esa posición, podrían tener vida más allá de este sexenio.

A principio de la administración los punteros en la carrera eran los cabezas del gabinete económico y del político, Luis Videgaray y Miguel Ángel Osorio Chong. Conforme se fueron desgastando dieron paso a la entrada en el juego sucesorio de otros actores más frescos como Aurelio Nuño, José Antonio Meade, José Calzada, Enrique de la Madrid y José Narro.

Videgaray era hace menos de un año el villano favorito de los analistas y las redes sociales, esto cuando gestionó la visita del entonces candidato republicano Donald Trump, lo que lo orilló al poco tiempo a renunciar a su cargo de Secretario de Hacienda, pero la victoria de Trump en las elecciones le abrieron la puerta para su regreso al gabinete, en una posición, la Secretaría de Relaciones Exteriores, que ha desempeñado de manera destacada y quizá con mayor visibilidad e influencia, dada la importancia que ha tomado la relación México – Estados Unidos.

El Canciller Videgaray ya se descartó para ser candidato presidencial, pero se le ha nombrado como candidato al Senado, aunque pareciera atado a su cargo mientras la relación con Estados Unidos y la renegociación del TLC estén en las prioridades de la agenda nacional. Mismo caso el de Idelfonso Guajardo, quien sin haber sido mencionado como presidenciable, sí ha sido candidateado a un cargo legislativo, pero no parece viable que se separe en marzo durante las negociaciones comerciales con Canadá y Estados Unidos para ser elegible como diputado o senador, salvo que acaben antes.

José Antonio Meade viene cerrando fuerte, pero su futuro como candidato depende de que el PRI le quite los candados de militancia. Meade sería un candidato atractivo para quienes buscan un político con amplia experiencia administrativa, compatible con un sector del panismo, en cuyos gobiernos federales fue también un importante funcionario. El hoy secretario de Hacienda tiene, sin embargo, una alternativa, que es ser Gobernador del Banco de México en diciembre de este año, puesto para el cual encontraría poca oposición dadas sus cartas credenciales y buena reputación en el extranjero, dejando pasar el complejo compromiso que sería intentar hacer “la chica” para la Presidencia representando a un partido sumamente desgastado.

Otros personajes que quedarán fuera de la designación podrían también aspirar a un cargo legislativo, lo que implicará movimientos en el gabinete por las renuncias obligadas para cumplir el requisito constitucional.

Al final, la Asamblea Nacional definirá algo más que un perfil para candidato presidencial, empezará a trazar el futuro de otros actores que podrían ser posteriormente los sobrevivientes. En un escenario donde el PRI puede perder, quizá sea más importante permanecer que ser candidato presidencial.

maximilianogarciap@gmail.com

@maximilianogp

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