Sistema penitenciario en México, asignatura pendiente - Ma. del Rocío Pineda Gochi | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 02 de Agosto, 2017
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Sistema penitenciario en México, asignatura pendiente

Ma. del Rocío Pineda Gochi

La seguridad pública es uno de los temas de mayor sensibilidad e importancia ciudadana, porque de ésta dependen el desarrollo y el bienestar general de la sociedad. Por esta razón, una de las principales funciones del Estado es garantizar el orden público, el ejercicio pleno de los derechos y las libertades mandatadas en la Constitución, en los tratados Internacionales y en las demás leyes que rigen la vida jurídica.

Frente a estos preceptos, en México vivimos una etapa compleja en diversas regiones del país, que han vulnerado y han sobrepasado la capacidad de algunas instituciones encargadas de garantizar la seguridad, en los tres niveles de gobierno, lo cual genera, lamentablemente, importantes daños a la sociedad mexicana.

Aunque no podemos subestimar todos los esfuerzos realizados para modernizar nuestro sistema de seguridad pública, de procuración e impartición de justicia, dada la capacidad económica y de violencia de las organizaciones criminales, algunas instituciones sucumbieron ante este gran poder corruptor.

El sistema penitenciario es una las instituciones más vulneradas —y abandonadas por diferentes gobiernos— que hoy vive una de sus peores crisis. Hablar de los Centros de Readaptación Social es por sí solo complejo, porque se compone de diferentes temas que algunos expertos consideran como “binomios” que deben tomarse en cuenta para analizarlos, como fuero común y fuero federal; competencias federales y estatales; menores de edad y adultos; hombres y mujeres; prisión preventiva y penitenciaria; delincuencia común y delincuencia organizada; reincidentes y primodelincuentes; peligrosidad mínima y alta. Aunado a esta complejidad, la percepción generalizada de la sociedad mexicana sobre estos centros penitenciaros es negativa y los consideran como sinónimo de corrupción, impunidad, injusticia, crimen organizado, hacinamiento, burocracia y tráfico de drogas.

Esta imagen negativa se ha alimentado por los recientes motines y ejecuciones en el interior de los penales, y por la falta de información oficial respecto a la situación de estas instituciones, pero sobre todo de las características de la población carcelaria. Aunque existían datos estadísticos mínimos y estudios realizados por organizaciones no gubernamentales —como México Evalúa— que ponían en evidencia la sobrepoblación, hacinamiento, pago de cuotas, narcotráfico, extorsión, etcétera, los presos se volvieron personas sin identidad, sin voz y muchos de ellos prejuzgados de manera errónea.

Consideramos que con el Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, el Código Nacional de Procedimientos Penales, la Ley Nacional de Ejecución Penal, las reformas en materia de justicia para adolescentes, en derechos humanos, Ley General de Víctimas y la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública tenemos una batería de instrumentos jurídicos para hacer un replanteamiento de nuestro sistema penitenciario.

Un buen comienzo es la publicación de los resultados de la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (ENPOL) que realizó el INEGI en los 338 centros penitenciarios de las 32 entidades federativas, que por primera vez nos permite conocer la experiencia del procedimiento penal e internamiento de la población privada de la libertad, sus características sociodemográficas y socioeconómicas, antecedentes jurídico-penales y sus expectativas de reinserción a la sociedad. Existen datos reveladores como nivel de estudios (72% educación básica); del total de la población sentenciada, 85% fue recluida por delitos del fuero común, mientras que 18% por delitos federales; violencia psicológica y física al momento del arresto; amenazas; actuaciones indebidas del Ministerio Público, entre muchos otros datos. Esta información constata la necesidad de hacer una revisión integral del sistema penitenciario, y que no puede ser más una asignatura pendiente.

Senadora de la República

Michoacán de Ocampo

@RocioPinedaG

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