Desarrollan “glucómetro” genético para la detección de enfermedades | La Crónica de Hoy
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Desarrollan “glucómetro” genético para la detección de enfermedades

Investigadores de la UNAM, encabezados por Luis Vaca, han diseñado un lector de ADN portátil que funciona con un teléfono inteligente para reconocer marcadores genéticos de padecimientos

Desarrollan “glucómetro” genético para la detección de enfermedades | La Crónica de Hoy

Investigadores de la UNAM desarrollaron un dispositivo que detecta enfermedades de todo tipo mediante un análisis de ADN, una especie de “glucometro” genético. La tecnología portátil lleva años de desarrollo y requerirá varios más, quizá una década, para que se comercialice a bajo costo y las personas puedan utilizarlo en casa, señaló en conferencia Luis Vaca Domínguez, investigador del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM, quien encabeza el proyecto. 

Debido a su impacto e importancia, el proyecto recibió financiamiento del Departamento de Defensa de EU, no obstante, se acabó. El prototipo actual emplea un teléfono inteligente además de un arreglo óptico patentado, no obstante, requiere de mucha inversión, puesto que no existe nada igual en el mundo.

La tecnología se conforma de un microarreglo que contiene una impresión de genes, que después del contacto con una muestra (saliva, sangre u orina) reconoce el tipo de gen afectado por la enfermedad. Posteriormente este microarrglo, que tienen forma de cartucho, se instala en el dispositivo y emite una luz que sólo puede ser vista con un lector especial con un sistema de luz que excita a las moléculas de ADN. Finalmente, el dispositivo, del tamaño de una carcasa de un teléfono móvil, emplea un software que muestra la presencia de los genes encontrados para hacer así el diagnóstico.

El científico explicó que el sistema ha evolucionado y atravesado por varios prototipos, el más grande empleaba una computadora y una cámara fotográfica, pero el avance de los teléfonos móviles pueden hacer cálculos sofisticados de imágenes y diagnóstico molecular relativamente fácilmente.

Ahora, buscarán simplificar el sistema para que los cartuchos sean utilizados específicamente para ciertas enfermedades, por ejemplo, distintos tipos cánceres, hepatitis, influenza y sus subtipos, entre otros. De hacerse masivos, éstos podrían costar alrededor de 50 pesos, estima el investigador.

Luis Vaca apuntó que la investigación tiene un costo elevado porque no hay antecedentes de algo así y han tenido que abrir camino a lo largo de estos años. “Vamos pisando territorio desconocido, pero así es la ciencia. Además, no es como copiar algo que ya existe”.

FINANCIAMIENTO. Hace algunos años, el proyecto contó con financiamiento del Departamento de Defensa de EU, “están interesados en detectar antrax o bioterrorismo con algo portátil”, pero las crisis financieras eliminó el apoyo. “Terminaron con un proyecto que iba muy bien y era exitoso”.

En México tampoco ha encontrado muchas fuentes de financiamiento en los últimos años. En las convocatorias de Conacyt, dice no ha encontrado mucho entendimiento de lo que hacen en su laboratorio.

“Es una tecnología que involucra electrónica, software, óptica, medicina y biología molecular, áreas muy diversas para la cual no hay un comité que lo entienda todo. En alguna de las solicitudes me dijeron, por ejemplo, que la física no se entendía… Es el problema por ser una investigación multidisciplinaria. Además, piensan que el diagnóstico se hace sólo mediante el software del móvil, como si fuera una aplicación como Snapchat, pero el teléfono inteligente es sólo un apoyo, toda la tecnología está en el dispositivo”.

No obstante, siguen en la búsqueda de renovar apoyos, dijo, de cualquier forma no hay un financiamiento único que apuntale la tecnología. “El monto máximo que otorga Conacyt es de dos millones de pesos, nosotros necesitamos dos o tres millones pero de dólares, es decir, que no obtendremos los recursos necesarios en una sola solicitud”. Añadió que esto podría generar que la tecnología estuviera lista no en una década, como ha proyectado, sino en tres, “aún así tenemos que seguir aunque sea poco a poco”.

El objetivo final es que esta tecnología se encuentre en los hogares y sea tan común como un lector de glucosa o de presión. “Hace 40 años eso se hacía en un hospital, hoy en día las personas se ponen un aparato en el dedo y se la miden, esperamos que así suceda con el detector de AND en el futuro”.

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