Hay una revolución tecnológica para tratar la epilepsia: experto | La Crónica de Hoy
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Hay una revolución tecnológica para tratar la epilepsia: experto

Los ataques ya pueden ser registrados segundo a segundo, dice Joseph Sirven. “Con simuladores del cerebro se identifican marcadores que podrían ayudar a controlar efectos de esta enfermedad”

Al mejorar las resonancias cerebrales ha sido posible hacer cirugías milimétricas para atender la epilepsia.

El editor en jefe de la revista científica Epilepsy & Behavior y director del Programa de Epilepsia de la Clínica Mayo, en Arizona, Estados Unidos, Joseph Sirven, dijo en entrevista con Crónica, que desde 2009 ha ocurrido una revolución tecnológica en el cuidado y tratamiento de la epilepsia y que hoy existen tecnologías que permiten registrar, grabar e informar, segundo a segundo, cuándo se presenta un ataque de epilepsia en un paciente. Esto es muy importante porque antes la información de los ataques sólo provenía de los recuerdos del paciente o los informes de sus familiares.

Además, indicó el también miembro de la Mesa Directiva de la American Brain Foundation, el avance en las resonancias magnéticas ha permitido identificar lesiones milimétricas en el cerebro, causadas por ataques que no se habían identificado. Esto ha ayudado a realizar cirugías mínimamente invasivas para eliminar las regiones nerviosas que recibieron daño y que ni siquiera se habían detectado. El doctor Sirven visita México para ofrecer pláticas a neurocirujanos mexicanos reunidos en Médica Sur.

“Una de las cosas que más ha crecido en los últimos años son los simuladores del cerebro, gracias a estos simuladores ha sido posible identificar algunos marcadores que, después, pueden ayudar a controlar algunos de los efectos de esta enfermedad. Además, hay un campo también muy amplio de crecimiento que es el desarrollo de mejores aparatos neuromoduladores que son instrumentos electrónicos similares a los marcapasos que se usan para el corazón, pero en este caso trabajan modulando algunas corrientes del cerebro”, explicó el doctor Sirven antes de su primera sesión de trabajo con médicos mexicanos.

La epilepsia es una enfermedad provocada por un desequilibrio en la actividad eléctrica de las neuronas de alguna zona del cerebro. Esto provoca una predisposición en el cerebro a padecer convulsiones recurrentes, que pueden generar efectos secundarios psicológicos, neurobiológicos y cognitivos. Las convulsiones suelen ser súbitas y de corta duración. Pueden ser acompañadas por movimientos convulsivos, pérdida de la conciencia y otras manifestacones clínicas.

Tecnología neuronal. Hasta fines del siglo XX los tratamientos para atender a la epilepsia eran principalmente con medicamentos o fármacos pero esto comenzó a cambiar en 1987 cuando se presentó el primer equipo neuromodulador, comparable con un marcapasos. Sin embargo, un gran salto tecnológico y terapéutico ocurrió en 2009.

“Ese año aparecieron equipos mucho más complejos porque no sólo se trataba de neuromoduladores que regularan la electricidad, comenzaron a integrarse otras funciones en computadoras muy pequeñas que eran implantadas y que permitían monitorear, grabar e informar sobre los ataques de los pacientes. Esto representó un gran cambio porque incluso hay ocasiones en las que ocurre un ataque, pero el mismo paciente no lo distingue y ahora cambió el monitoreo de la enfermedad porque la computadora informa con detalle al médico”, dijo el doctor Sirven.

Con más datos, la historia clínica del paciente es mucho más exacta y se disminuyen los diagnóstico y abordajes equivocados.

Otro de los avances recientes, pero que todavía requieren perfeccionarse, son los nuevos relojes inteligentes que fabrican Apple y Samsung, que permiten monitorear alteraciones eléctricas graves en el paciente. También graban la información y pueden transmitirla al médico, a distancia.

“Muchas cosas han cambiado en la última década. Dos de ellas son: En primer lugar, el contar con mejores resonancias del cerebro, que nos permiten ver características que no habíamos visto en el pasado, con detalles milimétricos. En segundo lugar, el hecho de tener mejores imágenes funciona como un mapa que nos permite hacer cirugías de alta precisión porque conocemos el lugar al que hay que entrar y la dimensión de la lesión. Juntos, los dos avances nos permiten tener cirugías menos invasivas para el paciente, reducen el tiempo de recuperación y la inversión de recursos”, concluyó el Jefe del Departamento de Neurología en la Clínica Mayo.

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