Amamantar a los cuarenta y tantos deja de ser algo normal y natural y se torna complicado: SEDI | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube

Amamantar a los cuarenta y tantos deja de ser algo normal y natural y se torna complicado: SEDI

Vida actual. Patricia de la Fuente, directora general de Servicios Educativos para el Desarrollo Infantil, reconoce las complejidades, son aspectos propios de la vida “como todo… con menos años, con más juventud, evidentemente las cosas se enfrentan con más facilidad, incluso cuestiones como el descanso”

Actualmente un mínimo de mamás no amamanta a sus hijos, asegura la directora del SEDI.

Convertirse en mamá a los 40 o incluso 50 años de edad se convierte en un verdadero reto. Si se toma en cuenta la complejidad de la vida moderna en la que muchas mujeres se ven inmersas, con amplias jornadas de trabajo dentro y fuera de sus casas, la lactancia materna pareciera convertirse para ellas en algo complicado, explica Patricia de la Fuente, directora general de Servicios Educativos para el Desarrollo Infantil (SEDI).

Estas mamás, señala en entrevista con Crónica, deben enfrentarse a los retos de la vida, retos profesionales, y amamantar a sus hijos pareciera que deja de ser algo normal y natural, se torna complicado, “aunque las complicaciones para amamantar, quizá pudieran ser algo más de índole mental y práctico, porque en algunas ocasiones, por cuestiones de tiempo, —en este mundo de correr todo el tiempo para todos lados— las mamás ‘ceden’ más ‘fácilmente’, entre comillas, a la comodidad del biberón”.

Con más de tres décadas de experiencia en las guarderías SEDI, Patricia de la Fuente reconoce que estás complejidades, son aspectos propios de la vida “como todo… con menos años, con más juventud, evidentemente las cosas se enfrentan con más facilidad, incluso cuestiones como el descanso, que está relacionado con el sueño de los bebés y tener que llegar al trabajo al día siguiente habiendo pasado mala noche, no siempre se enfrenta igual a los veintitantos que a los cuarenta y tantos”.

Ante todos estos retos, SEDI, menciona, ofrece ese acompañamiento para las madres trabajadoras que necesitan esa tranquilidad de que sus hijos son bien atendidos mientras ellas trabajan, incluso, con la ventaja de que les suministrarán la tan preciada leche materna.

PODER AMAMANTAR AL BEBÉ. Las mamás cuyos trabajos se los permiten, asisten en su hora de la comida a amamantar a sus hijos, tienen espacios privados para poder hacerlo y, si esto no es factible porque la empresa o la distancia no lo permite, cuentan con la alternativa de dejar su leche materna, “que nosotros nos encargamos de suministrar a los pequeños”, señala.

Nos hemos dado a la tarea de fomentar entre las mamás, subraya, la importancia de la lactancia materna, por los beneficios que ésta proporciona a sus hijos al prevenir enfermedades, reducir el riesgo de desarrollar diabetes y obesidad en la edad adulta.

Una de las enormes ventajas que ser madre a una edad madura ofrece, relata, es que en efecto la lactancia pudiera representar un reto mayor, y no es como para las jovencitas que la lactancia les viene como algo natural, como con menos obstáculos; sin embargo, también es cierto que están más informadas incluso en internet donde encuentran información de todo y esto nos permite encontrar un perfecto equilibro entre el trabajo y la maternidad.

PEQUEÑOS BANCOS DE LECHE. La directora general de SEDI advierte que existe todo un protocolo para el manejo de las leches, tanto las maternas, como las deslactosadas, de soya, y una gran variedad de leches que las mamás llevan para sus pequeños.

“En cuanto las mamás llegan y entregan sus bolsitas de leche materna, se mantienen en una refrigeración a temperatura especial y las encargadas de grupo van sacando estas bolsitas y van vaciando en los biberones que las mamás mandan en las pañaleras y se calientan en recipientes especiales para que tengan la temperatura ideal para que los niños se acostumbren, “no necesariamente ni muy fría sacada directo del refrigerador ni muy caliente como hace algunos años se acostumbraba. Es más bien, como un poco por arriba de la temperatura ambiente o con variaciones con base en especificaciones muy precisas que establezcan los pediatras de los niños”.

LA NO LACTANCIA HA IDO A LA BAJA. Con un promedio de 16 bebés —en cada una de las tres guarderías dos en Lomas de Chapultepec y una en Santa Fe—, que en promedio ya han cumplido los 42 días de nacidos, que es cuando vence la incapacidad por maternidad que el Instituto Mexicano del Seguro Social otorga a madres trabajadoras, Patricia de la Fuente advierte que en la actualidad un mínimo de mamás no amamantan a sus hijos.

A diferencia de los años 80 o 90, recuerda, cuando la ‘moda’ era no amamantar a los hijos; sin embargo, esta tendencia ha ido a la baja en la última década, porque yo creo que las mamás en la actualidad están más informadas respecto de los beneficios de la leche materna”.

Ahora, la proporción de madres que no amamantan a sus bebés es mínima, “en los tres SEDI se atienden a alrededor de 16 recién nacidos y de éstos, a dos, no los amamantan. Es decir, seis niños de un total de 48”.

En cuanto a la cantidad de leche materna que dejan en promedio las mamás, señala, es un aproximado al día de dos a tres bolsitas con seis onzas (18 onzas al día), por cinco días a la semana, hablamos que dejan alrededor de 90 onzas a la semana.

Destaca además que lo más común es que las mamás dejen sus bolsitas de leche materna para suministrarlas a sus hijos, que quienes tienen la oportunidad de ir a amamantarlos “porque no todas las empresas brindan esa posibilidad”.

EL SALARIO EMOCIONAL. A la fecha SEDI cuenta con convenios de servicio a 75 empresas, con lo que el 65 por ciento de los niños es a través de este esquema, lo que da cuenta de la importancia que cada vez un mayor número de empresas dan al “salario emocional”.

Es decir, puntualiza, las empresas se preocupan por desarrollar vínculos con sus empleados y no sólo la relación laboral, sino que también existe la preocupación de ver que sus trabajadores tengan sus necesidades cubiertas “y esto para las mamás es muy importante, porque lo prioritario, que son sus bebés, está cubierto, y eso es algo que agradecen mucho y se vuelven más productivas, ésa es la verdad; además de que el servicio de SEDI es de 7 de la mañana, a las 19:45 horas, lo que les brinda la seguridad y la certeza de que sus hijos están bien atendidos mientras ellas trabajan.

Cifras

*Cada año en nuestro país nacen más de dos millones 300 mil niños.

*De ellos, sólo el 13 por ciento de los recién nacidos recibe el calostro dentro de los primeros cinco días de vida.

*Sólo el 31 por ciento de los recién nacidos cada año recibirá leche materna hasta los seis meses de edad, mientras que el resto, recibe una alimentación mixta o de fórmula.

*No amamantar a un recién nacido hasta los primeros seis meses de vida, impacta de manera negativa en estos pequeños, quienes no tienen “memoria” para hacer sus propios anticuerpos, lo que sucede a través de la leche materna y esto va a seguir ocurriendo durante los primeros seis meses de vida.

*Del total de nacimientos en el país se ha detectado que 90 por ciento de las madres comienza la lactancia al salir del hospital y el 10 por ciento restante nunca inicia.

*Los altos niveles de sobrepeso y obesidad infantil se deben a que las y los niños están siendo alimentados con fórmulas infantiles con altos contenidos de proteína que acumulan grasa que no se quita, además de que la obesidad infantil se alarga durante la vida adulta provocando hipertensión arterial y accidentes cerebrovasculares.

Imprimir