El eclipse y los terremotos - Gerardo Herrera Corral | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 07 de Agosto, 2017
El eclipse y los terremotos | La Crónica de Hoy

El eclipse y los terremotos

Gerardo Herrera Corral

El próximo 21 de agosto bajaremos de peso. Un eclipse como el que ocurrirá ese lunes por la mañana es la alineación momentánea del Sol,  la Luna y la Tierra.  El acomodo  inusual de estos astros ejercerá una fuerza gravitacional en la superficie del planeta que es diferente a la que normalmente está sujeta.  El arreglo lineal hace que el Sol y la Luna jalen a los objetos que se encuentran en la superficie terrestre de forma orquestada, es decir, en la misma dirección. Como resultado, una persona de 80 kilos disminuirá su peso en medio kilo durante la ocurrencia del  fenómeno.

Por la misma razón la corteza de nuestro planeta se abultará 4 centímetros en la dirección del eje en que se alinean los astros. Ésta será una marea sobre la estructura sólida de nuestro planeta. 

Las mareas altas, de Luna, ocurren dos veces al día, pero dos veces al mes ocurren mareas más fuertes que coinciden con la luna nueva y la luna llena. En la revista Nature de septiembre de 2016 se reporta que terremotos más intensos podrían estar relacionados con estas mareas fuertes toda vez que, durante la  alineación, el estirón sobre la corteza terrestre es mayor. Reportes como éste hay más, aunque están siempre en discusión por lo débil de la evidencia estadística.

El Sol ocasiona siempre mareas en la Tierra. Éstas son del orden de un tercio de las mareas más conocidas que ocasiona la Luna. Sin embargo, cuando el Sol y la Luna se alinean, como ocurrirá el 21 de agosto, se tiene un efecto mayor en la zona de subducción de las placas tectónicas.

Algunos opinan que la distorsión bien podría rebasar la fuerza de articulación entre dos placas y hacer que estalle “la costura“, provocando un terremoto. Más aun, debajo de las placas existe un magma líquido que fluye y que está sujeto al efecto de las mareas. Algunos piensan que el abultamiento que produce el magma en las placas tectónicas crecería durante el eclipse ocasionando además deformaciones que podrían detonar cambios estructurales.

Estas ideas siempre han sido controversiales porque no se observa una correlación clara y aceptable por todos entre la ocurrencia de sismos y eclipses. Aunque algunos investigadores encuentran efectos de diferente tipo, no existe una posición concertada en este sentido.

Las placas tectónicas están en movimiento y muchos piensan que sus desplazamientos se deben principalmente a dos fenómenos, por una lado a la convección, que es el flujo del magma por razón de sus temperaturas diferenciales —similar al movimiento de los liquidos que vemos cuando hervimos agua—; y por otro lado, a las fuerzas de gravedad que cambian contínuamente y de manera crítica durante un eclipse.

La correlación entre eclipses y sismos es difícil de medir porque ocurren más de cinco mil temblores de diferente magnitud al año cuando se dan sólo dos tres eclipses en ese periodo. De tal manera que aquellos que critican la posible correspondencia entre eclipses y terremotos  dicen que la predicción de un sismo antes o después de un eclipse es imposible con esta base. Si  consideramos que los sismos ocurren con mucha frecuencia es natural pensar que uno de ellos, o quizá varios, podrían ocurrir de cualquier manera antes o después del eclipse y sin que exista ninguna relación entre los fenómenos.

* Investigador del Cinvestav

 

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