“Nadie puede hacerse guaje cuando hay transacciones sospechosas”: Alcántara | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 10 de Agosto, 2017

“Nadie puede hacerse guaje cuando hay transacciones sospechosas”: Alcántara

El exsecretario del Sistema de Seguridad Pública señala que los ciudadanos deben ser responsables con la contabilidad de sus empresas o a quién le rentan una casa ◗ Que Raúl Flores declare que Rafa y Julión no sabían de sus actividades ilícitas no elimina su responsabilidad, afirma

“Nadie puede hacerse guaje cuando hay transacciones sospechosas”: Alcántara | La Crónica de Hoy

La piedra angular del combate al lavado de dinero es que todos los ciudadanos se hagan responsables y sepan a quién le dan la contabilidad de sus empresas, a quién se le renta una casa, sobre todo en operaciones con efectivo, señala Juan Miguel Alcántara, ex secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y uno de los abogados que más ha pugnado por que el golpe financiero sea el centro del combate al narcotráfico mexicano.

Para Alcántara Soria, es indispensable vencer la costumbre ciudadana de voltear hacia otro lado y cruzar los dedos cuando se participa en una transacción sospechosa (en efectivo, en dólares).

La Convención de Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional firmada en Palermo, Italia, fue creando una serie de estrategias para combatir el lavado, explica Alcántara en entrevista telefónica, “y lógicamente estamos obligados a cumplir no sólo los cambios legislativos y de estructuras, como lo fue la creación de la Unidad de Inteligencia Financiera adscrita a Hacienda, estamos obligados a la colaboración en los términos exigidos por la Convención. De tal manera que lo que hoy se expone (la implicación de Rafa Márquez y Julión Álvarez con lavado) son los efectos de esa estrategia.

El exprocurador de Guanajuato indica que México se vio forzado a entregar información que terminó en los anuncios contra Márquez y Julión, y este “arrastre” se debió a que la labor interna de la Unidad  de Inteligencia Financiera aún es muy limitada.

Y como piedra angular para lograr combatir el lavado, reitera, está la propagación de una cultura ciudadana preventiva, que no se haga “guaje” cuando tiene frente a sí transacciones sospechosas y que no sea omisa respecto al movimiento de sus finanzas.

Sin fuentes, ayer un medio nacional alegó que el narco Raúl Flores Hernández habría confirmado la amistad y negocios con Márquez y Julión, pero sin que éstos supieran del lavado de dinero. Julión utilizó esta noticia sin fuentes como prueba de su inocencia en una conferencia de prensa… pero, bajo las premisas que expone Alcántara Soria, esto no eliminaría su responsabilidad.

¿Qué nos puede decir de la colaboración con EU en este terreno?

—Uno de los países que se puso las pilas para combatir el lavado de dinero es Estados Unidos; sus distintas agencias en buena medida se financian con lo recuperado en los decomisos que hacen. En esta perspectiva, México ha quedado rezagado, la Unidad de Inteligencia Financiera ha sido negligente, muy omisa en muchos aspectos dentro de nuestro país. Cuando a nivel internacional queda exhibida con requerimientos de colaboración, primero insumos de inteligencia y después con acciones concretas, como la congelación de cuentas bancarias, se evidencia que apenas estamos empezando a cumplir con las obligaciones internacionales.

¿El caso Flores-Márquez sucedió porque tuvimos que cumplir como país con las obligaciones internacionales?

—Así es.

—Parecería ser que nos están arrastrando a cumplir estos compromisos…

—Indudablemente, la Unidad de Inteligencia Financiera, como lo hemos señalado varios expertos en distintos foros especializados, no ha tenido la decisión de aplicar todo el marco normativo interno e internacional. Ha tenido un enfoque de uso para acciones penales con una fuerte dosis política.

Sin embargo, en lo que tiene que ver con lavado de dinero que viene del narcotráfico, de la trata de personas y de los secuestros, allí ha estado muy rezagada y hoy ha quedado exhibido una vez más.

—Manteniendo la premisa de que Rafa Márquez es inocente hasta que no se demuestre lo contrario, ¿qué nos diría respecto a lo duro que debemos ser con quien pone su empresa en manos de un contador y resulta que un malandro se le cuela sin que lo sepa?

–Lo primero que hay que decir es que la Convención plantea acotamientos a derechos humanos. Eso implicó reformas a la Constitución mexicana, justamente porque implica restricciones. No es que la presunción de inocencia deje de estar vigente, particularmente en lo que refiere a Rafael Márquez, pero si hay una serie de activos (financieros) con dudas sobre su procedencia, puede verse afectado, de hecho la debe haber, a la disposición y acceso de esos activos y las cuentas bancarias.

Es una restricción a derechos humanos, pero es una restricción permitida en la Constitución y planteada en la Convención de la ONU.

¿No basta decir ‘yo no sabía’ de la inversión del narco en mi empresa?

—Hay que hacer prevalecer todo lo posible el principio de presunción de inocencia, pero como segunda parte hay que decir que todos tenemos una carga de responsabilidad que no se ha difundido, de la que no se ha sensibilizado ni al gobierno federal ni a la opinión pública. Me refiero que debemos de tener mucho más cuidado de a quién le rentamos una casa, a quién contratamos como contador, a quién nos vinculamos en sociedad, precisamente porque se parte de la premisa de que se debe actuar como un buen ciudadano, con toda la diligencia y todo el cuidado.

Está planteado que quien renta su casa y en ese domicilio se realizan ciertas conductas ilícitas, puede llegar a perder el dominio (la propiedad) sobre la casa, aunque no tenga responsabilidad penal como tal: sí se tiene una responsabilidad civil que es saber y conocer a las personas con las que celebramos operaciones mercantiles.

Si no somos perspicaces y diligentes, podemos afrontar consecuencias.

—Suena duro, pero no serlo podría dejar una ruta por la que el narco encuentre socios que no tendrían problema mientras no pregunten...

—Ése es el problema, hemos generalizado una conducta de voltear hacia otro lado, de hacernos guajes a la hora de saber quién va a adquirir un auto o una casa en efectivo o en dólares, pues evidentemente hay presunciones de sentido común que a veces hacemos a un lado.

Antes no pasaba nada, ahora sí va a pasar.

¿Qué acciones complementarias recomendaría? ¿Cómo hacernos asimilar como sociedad las bases del combate al lavado?

—La piedra angular sobre la que se asienta esto es “conoce a tu cliente, conoce a tu contador, conoce a tu administrador, conoce a quien le compras una casa”. Sobre esto, todo el mundo está construyendo la estrategia contra el lavado de dinero.

Ya sobre actos concretos, compras de cierto valor, el que vende debe reportar y dar avisos sobre quién compró y cómo pagó.

En el fondo, esto es con lo que debemos empezar: identificar bien con quién tenemos relaciones mercantiles y civiles. Eso es lo nuclear y supone una cultura de prevención y de perspicacia… Y no es que la gente no la tenga, sino que, como decía antes, la gente se voltea a otro lado, hace operaciones en efectivo y cruza los dedos para decir “ojalá no pase nada”.

Esto es atractivo porque el único perdedor era el fisco y en última instancia la población que se queda sin impuestos para cosas como obras públicas. Tenemos que tomar conciencia y llamar la atención a la Unidad de Inteligencia Financiera que no ha hecho las campañas de concientización sobre algunas de estas leyes.

Algunas ya las vivimos, como en el banco que nos cancela cuentas si no actualizamos nuestros datos, nuestra dirección. Todos las conocemos porque el banco nos las aplica. Pues esto se extiende a otras actividades y todos tenemos que tener conciencia de ello.

Imprimir