PRI: del maximato a la “sana distancia” - Rafael García Garza | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 13 de Agosto, 2017
PRI: del maximato a la “sana distancia” | La Crónica de Hoy

PRI: del maximato a la “sana distancia”

Rafael García Garza

“SUFRAGIO EFECTIVO, NO REELECCIÓN”

El nacimiento del PRI surge, en el México pos-revolucionario, durante la búsqueda de soluciones para una transición pacífica del poder para evitar la inestabilidad en las nacientes instituciones de la República.

Si nos atenemos a la versión oficial del asesinato del general Álvaro Obregón, La Madre Conchita y el dibujante amateur José de León Toral dieron lugar a las condiciones para la creación del partido político que hoy es el PRI.

El caudillo revolucionario, invicto en el campo de batalla, había concluido su primer periodo como Presidente de México y en contra del lema que hizo estallar el movimiento armado, “Sufragio Efectivo, No Reelección” buscó y obtuvo un nuevo periodo, no de manera consecutiva sino después del gobierno del general Plutarco Elías Calles.

En eso estaba, esperando la ceremonia de toma de protesta de su segundo mandato, cuando asistió a un almuerzo en su honor que se organizó en el sur de la ciudad, en el parque de la Bombilla, para ser precisos. A la mitad del evento, Toral se acercó al presidente electo con el pretexto de mostrarle unos dibujos que le había hecho. Mientras el general los veía, Toral, que estaba a su espalda, sacó un revólver calibre .35 y disparó hasta en seis ocasiones. Junto a Obregón estaba sentado Aarón Sáenz que nada pudo hacer ante lo inesperado de la agresión.

La fiesta terminó y también concluyó una etapa en la vida política del país. Con los ánimos caldeados, a punto de estallar al interior del grupo de caudillos. ganadores de la Revolución, que echaron mano a los fierros como queriendo volver pelear, Plutarco Elías Calles tuvo entonces una idea que marcaría el quehacer político nacional a lo largo del Siglo XX: crear un partido político que ayudara a procesar las elecciones entre los generales que ganaron la Revolución y que se sentían con méritos de convertirse también en jefes políticos. Calles explicó de manera nítida el génesis del partido. Lo dijo así:

EN SUS PROPIAS PALABRAS

“Después de muchas reflexiones sobre la grave situación que se ha creado por la inesperada muerte del general Obregón he meditado sobre la necesidad de crear un organismo de carácter político, en el cual se fusionen todos los elementos revolucionarios que sinceramente deseen el cumplimiento del programa y el ejercicio de la democracia. Durante más de 15 años hemos; los revolucionarios, debatido en luchas estériles por encontrar la fórmula de resolver nuestros problemas electorales. Todo ha sido inútil. Hemos visto que las ambiciones incontenidas han ido arrastrando al país a luchas armadas que nos desprestigian y que nos convencen de que hemos errado el camino.

Yo creo que la organización de un Partido de carácter nacional servirá para construir un frente revolucionario ante el cual se estrellen los intentos de la reacción. Se lograría, a la vez, encauzar las ambiciones de los políticos, disciplinándonos al programa que de antemano se aprobara. Con tal organismo se evitarían los desórdenes que se provocan en cada elección y, poco a poco, con el ejercicio democrático que se vaya realizando, nuestras instituciones se irán fortaleciendo hasta llegar a la implantación de la democracia”.

En su último informe de gobierno Calles volvió sobre el tema. Dijo que la desaparición del presidente electo era una pérdida irreparable que dejaba al país en una situación particularmente difícil por la carencia de hombres capaces o bien preparados que los hay, pero sin el suficiente arraigo en la opinión pública y con una fuerza personal y política bastante para merecer, por su propio nombre, y su prestigio confianza general. La ausencia de caudillos nos permite orientar definitivamente la “política del país por los rumbos de la verdadera vida institucional procurando pasar, de una vez por todas, de la condición histórica del país de un hombre a la nación de instituciones y leyes”.

CREADO DESDE EL PODER

Es una cita larga del general Calles, pero la incluyo porque es didáctica y reveladora. Deja en claro de entrada algo singular. El actual PRI no es un partido creado para alcanzar el poder. Es un poder creado desde el poder para institucionalizar la competencia política y terminar con los conflictos armados. No fue producto de un pacto social entre individuos que aspiraban al poder. Fue un partido de Estado. Un partido creado desde el poder para procesar el poder que ya tenía el grupo que ganó la Revolución Mexicana.

El éxito de la fórmula es indiscutible, pues el PRI ganó todas las elecciones para presidente que se llevaron a cabo a lo largo del Siglo XX. Algunos lo llegaron a considerar como la maquinaria que hizo posible la dictadura perfecta, como se conoció al régimen de partido dominante. El primer nombre fue Partido Nacional Revolucionario y se considera el 4 de marzo de 1929 como el día de su creación, se unieron de inmediato virtualmente todas las fuerzas del grupo gobernante.

Es importante hacer notar que en ese primero momento la sociedad, los ciudadanos, los trabajadores, estaban ausentes. Lo crearon los militares triunfadores y sus aliados políticos. Lo de la inspiración de las organizaciones sociales, vendría casi 10 años después ya en el gobierno del general michoacano Lázaro Cárdenas del Río que incorpora a las nacientes organizaciones de obreros y campesinos para crear los sectores del partido. La CTM se incorpora así de lleno a al quehacer político como después lo haría la CNC. Como se sabe, entre Calles y Cárdenas, al principio muy unidos, creció una tensión inocultable que terminó con el destierro del sonorense a quien se llegó a llamar “jefe máximo”, con lo que el general Cárdenas quedó como jefe indiscutido del que se llamó Partido de la Revolución Mexicana, que en 1946 cambió de nombre para llamarse Partido Revolucionario Institucional.

PRESIDENTES DEL SIGLO XX

Aunque como quedó dicho el creador del partido fue Plutarco Elías Calles, no puede considerarse presidente priista porque no llegó al poder por medio del partido, sino desde el poder que creó el partido. El primer presidente priista fue Emilio Portes Gil. Lo siguieron, cito solo los nombres, Pascual Ortiz Rubio, Abelardo Rodríguez, Lázaro Cárdenas, Manuel Ávila Camacho, Miguel Alemán, Adolfo Ruiz Cortines, Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, último presidente priista en el siglo XX, creador del modelo de relación Presidencia-Partido denominado la “sana distancia” que por cierto reconoció el triunfo del panista Vicente Fox dando lugar a la alternancia.

Los primeros doce años del Siglo XXI estuvo en la oposición. Muchos analistas con entorchados académicos auguraron su fin, pues no pensaron que pudiera seguir funcionado desde la oposición, ya que era, como vimos, un partido desde el poder. Pero el partido se reinventó y se mantuvo el tiempo suficiente hasta que surgiera una figura carismática que lo condujera de nuevo a la victoria, el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, quien se convirtió en candidato presidencial del partido en 2011 y ganó con holgura la elección presidencial del año 2012.

Ahora que concluye su asamblea son muchos los retos: convencer a la sociedad, presentar candidatos confiables y creíbles, mejorar su comunicación pública, retomar sus principios de origen y, en general, asegurar mejores gobiernos.

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