Arte / Pensamiento es ir más allá de la coyuntura: Luciano Concheiro | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 14 de Agosto, 2017

Arte / Pensamiento es ir más allá de la coyuntura: Luciano Concheiro

Sale el primer número de la revista anual con cinco imágenes inéditas de Manuel Álvarez Bravo y 46 textos de escritores, filósofos, fotógrafos, diseñadores…

Arte / Pensamiento es ir más allá  de la coyuntura: Luciano Concheiro | La Crónica de Hoy

Ir en contra del ritmo frenético de las publicaciones periódicas, despertar la imaginación y combatir la fragmentación intelectual, son parte de los motivos que animaron a Luciano Concheiro, Karla Garza, Johann Mergenthaler y Alberto Vivar a crear la revista huun. Arte / Pensamiento desde México, que reúne en su primer número cinco fotografías iné­ditas de Manuel Álvarez Bravo y el trabajo de 46 artistas, escritores, fotógrafos, diseñadores y filósofos mexicanos y extranjeros residentes en el país.

“La decisión de que sea una revista anual es clara: para ir en contra de la aceleración que impone un ritmo frenético en las publicaciones periódicas. Para intentar dislocar ese ritmo veloz que responde tan sólo a la coyuntura y no se permite imaginar más allá de ella”, comenta en entrevista el editor Luciano Concheiro (Ciudad de México, 1992).

Esta revista editada por RM, incluye textos y creaciones de Luigi Amara, Mario Bellatin, Abraham Cruzvillegas, Valeria Luiselli, Cristina Rivera Garza, Yvone Venegas, Emiliano Monge, Damián Ortega y Rodrigo Ortiz Monasterio, por mencionar algunos. Los temas que se abordan van desde la violencia en el país hasta la disputa de ser escuchados e incluso, entender el significado de la palabra satélite.

Sobre por qué llamar huun a este proyecto, Luciano Concheiro señala que cristaliza el espíritu colectivo y amistoso que existe entre los fundadores. “Casi se podría decir que es una broma local o, por decirlo de otra forma, una elección circunstancial y contingente. Puede relacionarse con el término maya huun (papel), con el arma en forma de nuez que suelta gas que aparece en una de las películas de Star Wars o con el grupo musical Huun-Huur-Tu”.

En resumen, añade, “el nombre es secundario porque, de alguna manera, huun no tiene una esencia predeterminada. La imaginamos como un espacio vacío, como una plaza, la cual necesita ser habitada por múltiples ideas y cuerpos. Por sí solo el contenedor nunca basta, siempre necesita de los otros”.

¿Los libros y casi todo lo impreso son un contrapeso a las notas de periódicos y a las redes sociales?

—De alguna manera sí, aunque no todos los impresos —no quisiéramos hacer esa aseveración de corte universalista—. Lo importante no es sólo el medio o el modo de producción, sino la densidad de las relaciones y vínculos que le dan vida. Por ejemplo, para nosotros fue central trabajar muy cercanamente con todos los colaboradores. Eso precisa de una temporalidad aletargada, que de alguna manera va en contra del furor de la aceleración contemporánea.

¿Por qué reunir diferentes tipos de creación: poesía, fotografías, partituras…?

Huun es un espacio de encuentro de personas que no necesariamente se espera ocupen un mismo lugar. Es un diálogo y, en paralelo, una forma de encontrar nuevas preguntas o problemas entre distintas miradas. Pero quizás sobre todo es un espacio que busca combatir la fragmentación —tanto intelectual como social—.

“El capitalismo neoliberal ha roto los lazos de fraternidad, la solidaridad, el apoyo mutuo. La revista combate ese impulso porque, por definición, es un esfuerzo colectivo, que necesita del apoyo mutuo y de la solidaridad. Nosotros, por fortuna, encontramos que aún esos vínculos de solidaridad y apoyo, tienen potencia. Todos los colaboradores aceptaron participar y se involucraron activamente”, responde el también finalista del Premio de Ensayo Anagrama 2016.

INÉDITOS. Luciano Concheiro se define, al igual que los creadores de huun, como ingenuo y lunático, palabras que hoy son mal vistas. “La sociedad tiene como valores primordiales la eficacia, la racionalidad, la productividad, la obtención de ganancia. Nosotros queremos arriesgar ingenua y lunáticamente, queremos imaginar y elucubrar. Tal vez, incluso, queremos soñar”, explica.

El único trabajo de alguien fallecido que incluye este Volumen 1 de la revista, es de Manuel Álvarez Bravo y se trata de cinco fotografías a color hasta ahora inéditas; son imágenes de cuatro mujeres cubriendo su rostro y una más, es el retrato de una mujer gritando.

“Es difícil precisar la fecha de esas fotografías, porque nunca fueron impresas. Son completamente inéditas. Las encontramos en su archivo gracias a la inagotable y apasionada generosidad de su directora, Aurelia Álvarez Urbajtel. Éste es un buen ejemplo de algo que nos interesa: mostrar el trabajo menos conocido de los creadores que más admiramos, descubrir facetas secretas y, así, ver sus tensiones, su complejidad”, precisa.

Vivian Abenshushan escribe en la revista de necropolítica y Juan Caloca de la identidad mexicana, ¿esos son temas poco comunes en revistas culturales?

—Por fortuna y por desgracia, cada vez son temas más comunes. La realidad que vivimos en México es tan atroz que muchos nos hemos lanzado a pensar estos problemas. Pero no hay que creer que eso ha sido sencillo. Decenas de periodistas han sido asesinados, de 2000 a la fecha, más de cien. No hay que olvidar eso. Otros tantos han sido censurados, violentados, espiados. Vivimos en un país donde es peligroso el pensamiento crítico.

Luigi Amara escribe en uno de sus poemas “del futuro ya sólo queda la amenaza”, ¿compartes esa opinión?

—Sí, de alguna manera la compartimos todos los que hacemos huun. Somos los sin futuro. Nos han despojado de él. Lo único que sabemos es que muy probablemente será peor. Amenazantemente peor. Una de las tareas políticas según nosotros es imponer otros futuros en este presente atroz que nos han impuesto. Abrir potencialidades para que se puedan vivir otras formas de vida, para que se puedan construir otros mundos sensibles.

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