La vida sin partidos - César González Madruga | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 19 de Agosto, 2017
La vida sin partidos | La Crónica de Hoy

La vida sin partidos

César González Madruga

Esta semana tuve la oportunidad de visitar la comunidad de Cherán, en Michoacán, localizada a tan sólo unos 150 kilómetros al norte de Morelia en donde habitan 35 mil personas y que ha llamado la atención por haber logrado expulsar a los partidos políticos e instalar un gobierno basado en los usos y costumbres purépechas.

Este proceso de resistencia comenzó porque las policías y gobiernos habían permitido la instalación del crimen organizado en la zona, que se dedicaba a la tala clandestina de sus bosques, y para los purépechas (como para todas nuestros pueblos originarios) la naturaleza es sagrada. Durante mucho tiempo los ciudadanos que se levantaban a defender sus árboles eran asesinados o desaparecidos por los criminales sin una respuesta real por parte del gobierno y con la total complicidad de las policías. Esto tuvo un vuelco inesperado cuando talaron el árbol sagrado guardián del bosque (como el de la película Avatar) que hizo que varios integrantes de la comunidad, principalmente mujeres y niños, perdieran por completo el miedo a los talamontes y les hicieran frente; los cobardes criminales comenzaron a disparar a las familias y esto alertó a toda la comunidad que inmediatamente salió a combatirlos hasta lograr expulsarlos.

Posterior a ello personeros del gobierno estatal comenzaron a cabildear a favor de los talamontes para negociar la tala en determinadas zonas; esta aberración (que nos refleja mucho cómo opera nuestro sistema político) desató la indignación total de los purépechas y se organizaron para expulsar definitivamente a los partidos políticos e instalar un auténtico gobierno basado en sus usos y costumbres.

Los primeros meses fueron complicados pues fueron cercados, pero ello, en lugar de debilitarlos, los fortaleció.

Retomaron el cultivo de sus propios alimentos y revalorizaron su medicina tradicional y a sus curanderas. Organizaron su propia ronda comunitaria para dotar de seguridad a sus pobladores, con habitantes de la comunidad y pagados por la misma población; hoy presumen de ser el municipio más seguro de México (y lo pude constatar) y a diferencia de la gran mayoría de los municipios del país, los niños corren y juegan en sus calles después de que se mete el sol, tal como cuentan nuestros abuelos que sucedía en toda la república.

No hay alcalde y se gobiernan por el consejo mayor purépecha, integrado por 12 connotados ciudadanos con quienes tuvimos la oportunidad de reunirnos y tan sólo cobran 4 mil pesos. A su vez cuentan con lo que denominan “4 fogatas” que sostienen la guía y vigilancia del buen funcionamiento del consejo y a su “cárcel” le llaman Kataperakua que significa “Aquí cabemos todos” y tiene como fin la recreación del ser.

Cuentan con un intenso programa de reforestación de sus bosques y han instalado el mayor sistema de captación de agua pluvial que abastece a todo el pueblo de agua potable. Durante la visita presenté el libro del Renacimiento Mexicano y junto a la organización OrganiK, presidida por el talentoso y comprometido activista ambiental Arnold Ricalde, se comenzó la eco construcción de un espacio para quienes trabajan como separadores de residuos (pepenadores) hecha con adobes de la misma tierra del lugar y con una técnica de aprovechamiento de la basura para rellenar los muros, el espacio contará con vestidores, comedor, regaderas, baños y bodegas.

Sin lugar a dudas no es un modelo perfecto, pero es un llamado de atención a todos los partidos políticos a no meterse con lo que para la sociedad es sagrado y a la sociedad misma para defenderlo.

madrugacesardaniel@gmail.com

@CesarG_Madruga

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