El acosador sexual del Metro - Wendy Garrido Granada | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 22 de Agosto, 2017
El acosador sexual del Metro | La Crónica de Hoy

El acosador sexual del Metro

Wendy Garrido Granada

El acosador promedio del Metro de la Ciudad de México es un adulto joven, tiene entre 26 y 40 años, cuenta con un trabajo, vive con su pareja y está totalmente consciente, es decir,  no se encuentra bajo la influencia de algún tipo de droga, según un estudio realizado por el Instituto de las Mujeres y el Consejo Ciudadano de Seguridad.

Los datos fueron obtenidos a partir de las entrevistas realizadas a los agresores sexuales denunciados en el Metro durante 8 años, del 2008 al 2016, y permitió elaborar un perfil más específico, que evidenció que los acosadores son personas comunes. Tan comunes que saberlo genera un shock inmediato y derriba cualquier estereotipo alrededor de los agresores sexuales.

Al menos el 50% de las mujeres que viajan en transporte público han sido agredidas con miradas lascivas, chiflidos, acercamientos, tocamientos y violaciones.

Conozco de primera mano decenas de historias de agresiones sexuales en el Metro y otros medios de transporte público. Yo misma las he padecido. Algunas más impactantes que otras. Pero al final, todas son violencias que nos causan diversos sentimientos negativos, desde miedo, coraje e impotencia, hasta traumas y problemas psicológicos.

Y sin embargo, estas agresiones estuvieron normalizadas durante mucho tiempo. Hoy es común escuchar o leer en alguna red social a hombres indignados porque ya no pueden gritarle, chiflarle o lanzar miradas lascivas a las mujeres. O peor aún, ignorar la diferencia entre una mirada lasciva y la que no es, entre ligar o piropear y el acoso.

¿En serio no saben la diferencia? O bajo ese pretexto están tratando de ocultar que no quieren replantearse la forma en cómo se relacionan con las mujeres en los espacios públicos y buscan seguir ejerciendo violencia. Porque pareciera que no hay consecuencias. Porque siguen pensando muy para sí mismos que las mujeres son objetos de deseo. Objetos para satisfacerlos y no personas. No iguales. De ahí se alimenta ese bichito llamado machismo, que está matando y violentando a las mujeres.

Por ello, es fundamental que todas las leyes que se han ido aprobando para tratar de erradicar la violencia contra las mujeres, que incluye las agresiones sexuales en el espacio público, se cumplan. Que capacite al personal con perspectiva de género para que le dé un adecuado seguimiento, a partir de protocolos establecidos.

Asimismo, se necesitan campañas de concientización. A las cuales se les dé seguimiento; se analicen y se estudie si están teniendo o no un impacto positivo. ¿Realmente el “pito de Mancera” funcionó? ¿Existe una instancia que lo esté evaluando para poder retroalimentar las iniciativas anti-acoso? ¿Por qué se eligió esa iniciativa de repartir silbatos y no otra? ¿Hay datos de que la campaña emprendida por la ONU-Mujeres para evidenciar las miradas lascivas llamada #NoEsDEHombres y que tenía como base la frase “este es el morbo con el que miran a tu novia, mamá, amiga, hermana”… realmente haya hecho una diferencia? ¿Qué pensaron los hombres al verla? ¿Alguien lo evaluó?

@wendygarridog

wengarrido@gmail.com

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