Terrorismo: caos y muerte, producto de una intolerancia extrema - Jesús Casillas Romero | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 23 de Agosto, 2017
Terrorismo: caos y muerte, producto de una intolerancia extrema | La Crónica de Hoy

Terrorismo: caos y muerte, producto de una intolerancia extrema

Jesús Casillas Romero

La tolerancia es uno de los valores humanos más necesarios en la actualidad y quizá uno de los más ausentes, en una increíble contradicción con la era cada vez más globalizada que nos ha tocado vivir.

Naciones Unidas la perfilan como “el cimiento más firme para la paz y la reconciliación”, principalmente en esta época de grandes cambios y mundialización.

Sin embargo, parece que ese punto de coexistencia internacional sigue lejano, o peor aún, cuando en su lugar se pasa al grado superlativo en lo que hoy, en el mundo, conocemos como “terrorismo”.

Una práctica y hasta una forma de guerra, con la intención de alterar el modo de vida y la tranquilidad de comunidades enteras a las que se detesta, inferir provocaciones y confrontaciones desiguales.

La muestra más reciente se repitió con el atentado sufrido el pasado jueves en Las Ramblas de Barcelona, España, en el que al menos 13 personas murieron y más de un centenar resultó gravemente herida. El ataque se perpetró a través de una furgoneta con la que se embistió a las multitudes que se daban cita en el lugar, una de las zonas más emblemáticas, turísticas y concurridas de Barcelona.

El vehículo agresor subió a la parte peatonal y comenzó a arrollar a cuantas personas encontraba a su paso, sembrando pánico, caos y muerte en una parte repleta de lugareños y turistas.

Es claro que se trata de una medida que el flagelo terrorista ha empleado en últimas fechas para perpetrar ofensivas, en la que se vale de vehículos para atacar puntos de gran afluencia. Muchos han sido los blancos, principalmente países de Europa como Francia, Alemania, Suecia e Inglaterra.

Las armas que se han caracterizado en las acciones terroristas tienen en común la simplicidad, eficiencia y la disponibilidad, como lo han sido las armas de fuego, los explosivos, el fuego mismo y una operatividad de bajo costo, relativamente hablando. Hoy, en esas características se han incluido el uso de vehículos para atropellamientos masivos.

La simpleza y asequibilidad económica de sus operaciones parece ser una de las razones por las que la lucha financiera implementada por muchos países no ha sido un factor determinante para sofocarlos. Lo que es peor, en la actualidad parece haber más organizaciones terroristas que nunca, mejor financiadas y hasta la existencia de un Estado terrorista sobre territorios sirio e iraquí.

No obstante, las agresiones terroristas implican una guerra desigual, pues pese al moderno armamento que las naciones poseen, hasta nuclear, los ataques perpetrados por individuos de organizaciones terroristas no justifican que un misil nuclear deba lanzarse, pues se insiste, sus acciones cada vez más sencillas de asesinar y causar terror les ha permitido, como ha señalado Osho, filósofo hindú, que se constituyan en un caso en el que la espada no ha podido contra el alfiler.

Si las acciones terroristas pretender desestabilizar la vida cotidiana de las personas, la mejor manera que las sociedades de las naciones agredidas han implementado, es la de reponerse rápidamente y volver a su vida social, con ciertos cambios preventivos, como una manera valiente de evitar que el terrorismo logre su cometido.

De cualquier modo, los estragos de la intolerancia extrema logran permear en su intención: Causar horror, muerte y llamar la atención de la comunidad internacional. Una reiteración de la intolerancia violenta y cruel, para la creación de un clima de terror e inseguridad en el mundo.

En este último caso, el de Barcelona, mediante el atropellamiento masivo de peatones, paradójicamente en un día 17 de agosto, “Día Internacional del Peatón”.

 

 

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