Claudia Sheinbaum Pardo, jefa delegacional en Tlalpan - Arturo Maximiliano García | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 26 de Agosto, 2017
Claudia Sheinbaum Pardo, jefa delegacional en Tlalpan | La Crónica de Hoy

Claudia Sheinbaum Pardo, jefa delegacional en Tlalpan

Arturo Maximiliano García

Variados son los métodos y estrategias para la designación de candidatos que tiene el partido Morena. Desde las tómbolas, donde cualquier militante interesado en una candidatura plurinominal puede tener una oportunidad de aparecer en el listado, pasando por el reclutamiento de perfiles de liderazgos empresariales o políticos de otros partidos, así como también lo que se ha hecho con respecto a la candidatura para el gobierno capitalino, donde se decidiría vía una encuesta. La designada, es decir Usted, tendrá grandes probabilidades de ser la próxima jefa de Gobierno de la Ciudad de México y quizá, en lo político, tendría una mayor responsabilidad que sólo eso.

Los perfiles considerados para dicha encuesta fueron bastante sólidos y competitivos. Por un lado Martí Batres, ex dirigente nacional y actual presidente de Morena en el DF; Ricardo Monreal, quien ha ocupado diversos cargos de elección popular, entre ellos gobernador de su natal estado de Zacatecas; el senador Mario Delgado; y por supuesto Usted, cuya carrera política se complementa además con una destacada trayectoria académica.

El candidato a vencer era principalmente Ricardo Monreal, expriista, experredista, pero principalmente fiel lopezobradorista, quien reiteró en distintas oportunidades que se quedaría en Morena aun si no era el ganador de la encuesta. Se trata de un hábil político que lleva en sus hombros muchas campañas y muchas victorias, en las condiciones más adversas, como cuando tomó la decisión de irse del PRI, aún en épocas de la dictadura perfecta, ganando la gubernatura de Zacatecas contra todo el peso del gobierno estatal y federal. 

Monreal tenía a su favor eso, su historia ganadora como político, pero Usted parece tener la confianza plena del virtual candidato a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, y esta decisión va más allá del 2018.

Efectivamente se trata de mucho más que sólo ganar el Gobierno de la Ciudad de México, estando en juego el futuro de Morena y el control de ese partido y su estructura después de 2018, particularmente en el caso de que López Obrador perdiera su tercera elección.

Monreal es un animal político que, sin necesariamente traicionar a AMLO, podría, en caso de que el tabasqueño no ganara el año que entra, asumir el liderazgo de Morena desde una importantísima posición que crea de inmediato candidatos naturales a la Presidencia de la República.

López Obrador sabe que ninguno de los cuatro aspirantes que fueron encuestados pone en riesgo la llegada de Morena al gobierno de la capital, al menos como se ven las cosas hoy, pero no todos le dan la certeza de que pudiera continuar ejerciendo un liderazgo político, sin correr el riesgo de que lo desbanquen como mandamás de Morena. AMLO es capaz de visualizar una derrota. De ser así, querrá a cargo de la plaza más importante que pudiera tener Morena en el país, a alguien totalmente incondicional y sin proyecto estrictamente personal. Monreal tendrá que jugar a todo o nada con Andrés Manuel, sin el paracaídas que representaba la candidatura a la Ciudad de México. A usted se le está encomendando el bastión que permita a AMLO seguir controlando su partido y estructura, contándola como aliada, en principio para la permanencia de AMLO,  y quizá una gradual cesión a su hijo Andrés Manuel López Beltrán.

maximilianogarciap@gmail.com

@maximilianogp

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