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En el Padrón Electoral hay 4.5 millones de ciudadanos que ya murieron

En el periodo entre 2015-2018, los partidos recibirán mil millones de pesos de más debido a esta persistencia de fallecidos en el Padrón. El INE está imposibilitado para atender la situación

Si una persona de la tercera edad muere, no forzosamente existen incentivos para que la familia o alguna autoridad avisen al INE. El votante queda allí, sin efectos en las urnas, pero sí en el presupuesto de los partidos.

El Padrón Electoral está inflado. Hay 4.5 millones de ciudadanos que seguramente ya murieron, esto de acuerdo a una revisión de datos y proyecciones de población oficiales de INEGI y del Consejo Nacional de Población (Conapo).

En los últimos días, el Padrón ha estado en el ojo del huracán debido a que directamente con él se determina la cantidad de dinero que se entrega cada año a los partidos políticos. Entre más ciudadanos haya en este listado, más dinero reciben.

En el periodo entre 2015-2018, y a pesar de que existieron dos medidas de emergencia para hacer menos costosa la democracia mexicana, los partidos recibirán mil millones de pesos de más debido a esta persistencia de muertos en el Padrón.

Pero en contra de lo que diversos actores han querido hacer ver, el Instituto Nacional Electoral (INE) está imposibilitado para atender la situación. El dinero entregado cada año está determinado por una fórmula que aparece en la Constitución mexicana, así que el INE la aplica, pide la bolsa a Hacienda y reparte los recursos.

En cuanto a la depuración del Padrón, para retirar del listado a un ciudadano que fallece, se requiere que instancias burocráticas den un aviso (y entreguen documentación probatoria).

La ineficacia de estos mecanismos burocráticos había sido detectada desde 1997 (se calculó que sólo se retira al 50 por ciento de quienes mueren). Desde entonces a la fecha, se vivió una reforma constitucional para que los partidos recibieran menos recursos (la fórmula constitucional fue menos generosa), y una acción de emergencia del INE que eliminó 2.5 millones de votantes que ya no debían estar en el padrón.

A la fecha, el número de electores en el Padrón es de 87.3 millones de ciudadanos, es decir, 4 millones 514 mil 776 más de lo que los organismos que realizan cálculos poblaciones aseguran que hay en el país, según puede constatarse en los datos públicos de INE, INEGI y Conapo (Tabla).

MUERTE DE VOTANTES VIEJOS… Y JÓVENES. Las cifras de votantes resultan a todas luces exageradas entre la población mayor a 65 años, algo que parecería relativamente normal. Si un hombre viejo muere, no forzosamente existen incentivos para que la familia o alguna autoridad avisen al INE. El votante queda allí, sin efectos en las urnas, pero sí en el presupuesto de los partidos.

Lo que no resulta normal es una sobrepoblación de votantes en el rango de edad de los 25 a los 29 años. La sobrepoblación de este último rango, se especula, podría estar asociada a muertes atípicas desde el punto de vista demográfico, relacionada con muertes violentas que se han registrado en el país desde 2008, por la llamada guerra contra el narco.

Aún así, las muertes debidas al narco no alcanzan a explicar el sobregiro del listado electoral: El INE tiene 868 mil 238 votantes más que personas vivas contabilizadas por Conapo en sus cálculos más actualizados.

LOS DINEROS DE MÁS. La sobredimensión del Padrón Electoral es una sangría que no es tan grande, si se compara con el fondo global de los partidos. Para 2018, año electoral, significará la entrega de más de 338.9 millones de pesos, pero la sangría más que grande es constante; año con año provoca que se entreguen estos millones de más a la bolsa de los partidos.

Previamente a la elección de 2015, el Instituto Nacional Electoral tomó una medida para retirar del padrón a 2.5 millones de  electores que ya no debían estar allí. Aprovechó que las credenciales de elector tenían referencias a los años en los que habría elección y que su ciclo o vigencia terminaba.

En 1997 una evaluación demográfica del Padrón Electoral, realizada por Manuel Ordorika y Rodolfo Tuirán, señaló que “Las bajas por defunciones en el Padrón representan alrededor del 57 por ciento de los fallecimientos registrados anualmente en las Estadísticas Vitales, lo que indica que año con año se acumulan y no se dan de baja alrededor de 150 mil defunciones”.

El número de votantes que no deberían aparecer en el padrón sigue siendo un porcentaje bajo, menor al 5 por ciento, pero que comienza a ser más notorio debido justamente a la falta de mecanismos eficientes para darlos de baja.

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