Mundo

Presas desbordadas agravan emergencia por Harvey en Texas

El alcalde de Houston impone el toque de queda nocturno para evitar saqueos en viviendas y negocios abandonados por las inundaciones sin precedentes

Las autoridades del condado de Brazoria, al suroeste de la ciudad de Houston y el golfo de México, ordenaron ayer la evacuación inmediata de las poblaciones alrededor de dos presas que han empezado a desbordarse por primera vez desde que se construyeron.

Durante toda la madrugada del martes, personal de emergencia trató sin éxito de contener el agua de los embalses Barker y addicks, construidas al oeste de Houston, precisamente para recoger el agua sobrante en época de intensas lluvias y evitar graves inundaciones en la cuarta ciudad de Estados Unidos. Funcionarios del Cuerpo de Ingenieros del Ejército indicaron que estos lagos creados artificialmente tienen 70 años de antigüedad y que por lo general se mantenían casi vacíos.

Hasta que llegó Harvey. Pero eso fue hasta que Harvey golpeó Texas en forma de huracán el viernes y desde entonces permanece en el sur del estado en forma de tormenta tropical, descargando lluvias torrenciales y amenazando con lluvias incluso más fuertes a partir de hoy sobre el área de Houston.

Cuando el agua alcanzó su máximo nivel en ambos embalses, las autoridades se vieron forzadas a abrir sus compuertas para dejar salir millones de litros de agua al segundo, lo que agravará si cabe aún más la situación de emergencia.

El agua que se está escapando de los embalses inundó ayer unas tres mil viviendas que había logrado librarse de las primeras inundaciones provocadas por Harvey, según informó el Houston Chronicle.

Toque de queda. El alcalde de Houston, Sylvester Turner, impuso ayer un toque de queda nocturno para evitar saqueos de los negocios y viviendas abandonados por sus dueños por las peores inundaciones de su historia.

El jefe de la Policía de Houston, Art Acevedo, advirtió que los que violen el toque de queda serán detenidos y anunció que se han producido varios arrestos.

“Simplemente se está quedando”. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) alertó ayer que la situación en el sureste de Texas y en el suroeste de Luisiana continuará siendo crítica en los próximos días, con lluvias torrenciales pronosticadas hasta el viernes.

“Los meteorólogos no somos propensos a la exageración, pero pesadilla es la palabra que nosotros usaríamos. El área afectada es gigante y para dar una idea de lo que representa basta decir que es prácticamente del tamaño de España”, dijo ayer la portavoz de la organización, Claire Nullis.

Los científicos consideran que lo que está haciendo a esta tormenta tropical tan grave es que “parece moverse muy lentamente y no se aleja, como normalmente ocurre con las tormentas de este tipo. Simplemente se está quedando”, declaró.

Asimismo, indicó que es probable que el nivel de urbanización de Houston esté impidiendo la evacuación de las aguas. Los niveles acumulados de agua van desde los 50 centímetros en grandes áreas del área metropolitana de Houston, donde viven 6.5 millones de personas, hasta los 1.25 metros alcanzados en Mary´s Creek (sureste de Houston), batiendo así el récord histórico en Estados Unidos, que se estableció en 1978, tras el azote de la tormenta tropical Amelia.

16 muertos, 17 mil refugiados, 450 mil afectados

Las autoridades subieron ayer a 16 el número de personas ahogadas en el sur de Texas por las inundaciones dejadas por Harvey y reconocieron que probablemente la cifra seguirá aumentado.

Hasta ayer, 17 mil personas estaban durmiendo en más de 30 albergues dentro de la ciudad y sus suburbios. El alcalde de la ciudad, el demócrata Sylvester Turner, dijo que el Centro de Convenciones albergaba a 9 mil personas, cuando esperaban 5 mil. La ciudad ha pedido recursos a la Agencia Federal de Emergencias (FEMA) para albergar a 10 mil más.

Por su parte, la policía informó de que había realizado 3 mil 500 rescates de personas atrapadas en sus casas, mientras que otras 246 mil se encuentran sin electricidad.

Las autoridades estiman que aproximadamente medio millón de personas han sido afectadas por los estragos que sigue causando Harvey y podrían necesitar ayuda de emergencia.

Mientras tanto, congresistas demócratas de Nueva York y Nueva Jersey anunciaron ayer que ellos no vetarán al gobierno de Trump partidas extraordinarias para paliar los efectos de Harvey, a diferencia de lo que hicieron los legisladores republicanos, encabezados por el senador por Texas, Ted Cruz, quienes vetaron las mismas ayudas a los afectados por el huracán Sandy en 2012, con la clara intención de perjudicar al gobierno de Barack Obama.

Imprimir