Espectáculos

Fría inauguración de La Mostra con lo nuevo de Alexander Payne

Una vida a lo grande, con Matt Damon como protagonista, es el filme más optimista del estadunidense y se define como una comedia de ciencia ficción

Alexander Payne como director y Matt Damon como protagonista no convencieron ayer en la edición 74 de La Mostra de Venecia, que inauguraron con Downsizing (Una vida a lo grande), una comedia con momentos brillantes que destila inteligencia y crítica social, pero que pierde el ritmo en su excesiva ambición.

“Creo que es optimista en unas cosas y pesimista en otras”, dijo en rueda de prensa Payne, que construyó la película sobre una premisa de comedia de ciencia ficción, pero que en el camino pasó a ser un drama, una historia de amor, una denuncia del capitalismo e incluso un alegato medioambiental.

Una historia que para Payne tiene “el mismo sentido del humor y el mismo tono” que su anterior colaboración con el guionista Jim Taylor, Sideways (2004).

Pero si aquel filme era una pequeña y redonda historia de relaciones personales, Downsizing es mucho más ambiciosa y plantea la imposible hipótesis del descubrimiento por parte de un científico noruego de un producto que permite encoger a los seres vivos.

Un hombre de 1.80 pasa a medir poco más de 12 centímetros. Y esta posibilidad, que unos ven como la bendición necesaria para salvar el mundo de la explotación de recursos y otros como una locura de un puñado de iluminados, es el inicio del filme.

Un original punto de partida y una historia que para Matt Damon es “absolutamente maravillosa y única” y que fue la razón que le llevó a aceptar su papel.

“Para ser justo, cualquier actor del mundo querría trabajar con Alexander”, agregó Damon, quien es el protagonista absoluto, primero en tamaño normal y luego reducido, de una película por la que pasan Kristen Wiig, Christoph Waltz, Laura Dern, Jason Sudeikis, Neil Patrick Harris o Joaquim de Almeida.

Pero en la que brilla especialmente la estadunidense de origen vietnamita Hong Chau, conocida por sus colaboraciones en series televisivas como Treme o Big Little Lies.

Interpreta a una activista de Derechos Humanos vietnamita, reducida de tamaño en la cárcel y que se dedica a ayudar a los pobres de ese mundo liliputiense en el que se repiten los estereotipos y los problemas del mundo de tamaño normal.

Una historia que se desarrolla principalmente en Estados Unidos, pero que también pasa por Noruega y, de forma metafórica, por Vietnam y otros países.

Pero ninguno de los dos quiso ahondar en las evidentes referencias políticas de una pelícu­la que juega con la idea de un apocalipsis medioambiental y que denuncia, desde su tono de humor, las diferencias sociales o el empobrecimiento.

Kristen Wiig puso el toque de humor irónico al asegurar que, si pudiera elegir, no se haría más pequeña, sino “más grande, para usar más agua”.

Un humor que planeó sobre la rueda de prensa y que está presente en la película “más optimista de Alexander” pese a su tono apocalíptico, en palabras de Damon, que consideró que “tiene un mensaje muy optimista para este mundo dividido”.

El actor tuvo palabras de elogio para Payne también por su meticulosidad y atención a la hora de trabajar. “Está dispuesto a hacer 40 tomas si es necesario y está pendiente de todo (...). Es muy fácil para un actor porque sabes en cada momento dónde estás y qué quiere el director de ti”. 

Según ha dicho, cualquier persona que grite “Allahu Akbar” (Alá es grande) en Venecia será abatida sin miramientos. Y para eso, ha afirmado que cuentan con “francotiradores”, publicó el sitio La Nuova de Venezia e Mestre.

“Si corres en la Plaza San Marcos y gritas ‘Allahu Akbar’, haces cuatro pasos y te abatimos. Te abatimos, tenemos francotiradores y te abatimos. Hemos aumentado las defensas”, insiste Brugnaro, quien se define como un político incorrecto, y agrega: “Los enviaremos directo con Alá antes de que hagan algún daño”.

Detalles

Netflix y Amazon

El director del festival, Alberto Barbera, destacó la importancia de las plataformas de streaming Netflix y Amazon, a las cuales calificó como “dos nuevos actores del mercado internacional”. En consecuencia, consideró que no se deben vetar largometrajes por el modo en el que son exhibidos, sino por su valor cinematográfico. “Tenemos que acostumbrarnos a que las salas seguirán, pero también otras formas de ver cine”, subrayó.

Sexismo

La actriz Annette Bening dijo que “hay mucho sexismo” en el mundo del cine y que queda “un largo camino por recorrer”, pero está convencida de que “las cosas están cambiando”, aunque lentamente.

Presidenta del jurado de la competición oficial, Bening comentó que no tuvo en cuenta la presencia de mujeres en la selección de La Mostra cuando le ofrecieron ocupar este puesto. Y eso, pese a que, de las 21 películas que competirán por el León de Oro, solo una, Angels Wear White, está dirigida por una mujer, la china Vivian Qu.

Bening preside un jurado integrado, además, por el realizador mexicano Michel Franco, el británico Edgar Wright y el húngaro Ildikó Enyedi; las actrices Rebecca Hall (Reino Unido), Anna Mouglalis (Francia) y Jasmine Trinca (Italia), el crítico cinematográfico anglo-australiano David Stratton, y el productor y cineasta de origen chino Yonfan.

Antiterrorismo

El Festival de Cine de Venecia inauguró y los recientes atentados terroristas en Barcelona y en la localidad de Cambrils han llevado a los organizadores a reforzar las medidas. Según informan varios medios italianos, habrá más de cien agentes trabajando para garantizar la seguridad, un 30 por ciento más que la edición anterior. Asimismo, se colocaron 40 cámaras en todo el certamen y una camioneta en el centro de La Mostra para llevar a cabo cualquier análisis que sea necesario.

“En contraste con Barcelona, donde no estaban protegidos, nosotros mantenemos la guardia en alto”, ha afirmado el alcalde de la ciudad italiana de Venecia, Luigi Brugnaro, con lo que ha desatado la polémica debido a las medidas que ha anunciado para evitar cualquier acción terrorista.

 

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