De mexicanos comprometidos

Fernando Núñez de la Garza Evia

Una nueva bomba ha impactado a México desde el exterior. Una bomba de marca New York Times y en la forma de reportaje periodístico ha estallado en el centro del gobierno federal, y en la figura del Presidente de la República. En un mundo globalizado y con tantos intereses interconectados, no sólo los conflictos bélicos, sino también las investigaciones periodísticas cruzan fronteras, y nuevamente la explosión tiene su causa en la corrupción… y su intento de censura.

La palabra idiota tiene sus raíces en la antigua Grecia (idiotes), la cual hacía referencia a una persona que no tenía interés en los asuntos públicos, sino sólo en los privados. Si atendemos su sentido original, uno de los problemas que ha tenido históricamente México ha sido la idiotez de amplias capas de su ciudadanía, ya sea por la pobreza e ignorancia de sus muchos necesitados, o peor aún, por la apatía y desentendimiento de sus pocos privilegiados. Sin embargo, el mayor involucramiento ciudadano en los últimos años en todos los niveles socioeconómicos se observa en tres acontecimientos: la democratización del país, el voto de castigo que se ejerce como nunca, y la expansión de organizaciones de la sociedad civil (OSC). Aunque hay una presión general en una variedad de temas, las capas más pobres de mexicanos han fundado organizaciones de este tipo en los temas que más los han afectado, como desapariciones; las capas medias y altas han fundado organizaciones igualmente en temas que los han perjudicado, como el secuestro; y las capas altas lo han hecho en temas que involucran a sus grandes pares socioeconómicos y en las que se necesitan equipos bien preparados, como es el caso de la corrupción. Y aquí entra Claudio X. González, las organizaciones civiles que ha establecido y su choque con la presente administración que quedó al descubierto en el reportaje del New York Times.

Claudio X. González Guajardo es hijo del poderoso y respetado empresario Claudio X. González Laporte. Recibió una esmerada educación en algunas de las mejores universidades estadunidenses, y tiene una importante trayectoria en el sector privado y público. Lo que hace tan única la trayectoria de González Guajardo es que, viniendo de una familia empresarial y teniendo él mismo trayectoria e intereses en ese sector, haya trabajado igualmente por alrededor de nueve años en el servicio público y hoy en día se encuentre sumamente activo en el mundo del activismo social: fundó, entre otras, las organizaciones Mexicanos Primero y Mexicanos Unidos contra la Corrupción y la Impunidad, las cuales se han encontrado en el centro de la batalla por la reforma educativa y la lucha anticorrupción en México (con revelaciones tan importantes como aquellas de Capufe, Pegasus, Odebrecht, Javier Duarte, CFE - Carlos Peralta Quintero, etcétera) Como lo señala el reporte norteamericano, las investigaciones han tocado intereses tan poderosos que en un solo día las autoridades federales comenzaron nueve auditorías distintas a las organizaciones de González Guajardo. ¿Y cuál es la probabilidad de tener sólo cinco auditorías, el mismo día, de manera aleatoria, y contra las organizaciones donde él está involucrado? 0.0000000000000000000000000204%.

Sin duda, Claudio X. González Guajardo no se ha salvado de ciertas críticas. Pero lo importante aquí y que no se puede perder de vista es lo dicho por el reportaje del New York Times: “…Claudio, de 54 años, es una rareza en sus círculos de élite. Las personas ricas en México a menudo son criticados por su indiferencia en cuanto a las causas sociales y por su tendencia a someterse a la voluntad del gobierno en asuntos sociales. Sin embargo, González Guajardo ha aprovechado su posición privilegiada, presionando a sus iguales para que se comprometan”. Y por eso, finalmente, Claudio X. González Guajardo es un ejemplo de los ciudadanos, y las élites, que México tanto necesita.

@FernandoNGE

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