C.C.P. Eduardo Sánchez Hernández, vocero presidencial - Arturo Maximiliano García | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 02 de Septiembre, 2017
C.C.P. Eduardo Sánchez Hernández, vocero presidencial | La Crónica de Hoy

C.C.P. Eduardo Sánchez Hernández, vocero presidencial

Arturo Maximiliano García

¿Cuánto de este sexenio se construyó con base en la alianza del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto y el PAN? Quizá toda la transformación de la que hoy se habla en los spots en el marco del V Informe de Gobierno. Sin embargo, los tiempos de la sucesión llegaron y las condiciones y objetivos han cambiado, con lo que el PRI y el gobierno han endurecido su posición, siendo el Presidente una vez más la figura que encabeza la estrategia y campaña mediática de cara a los procesos internos y externos.

Sería un error entender la llegada de Peña Nieto a Los Pinos como una casualidad, se trató de un proyecto construido desde su arribo a la gubernatura del Estado de México, construyendo desde ahí un bloque de gobernadores priistas y con ello su plataforma nacional.

El nuevo gobierno tampoco carecería de planeación y metas. Aprovechando el bono político que le dio la victoria electoral, tejió una alianza con los principales partidos políticos de oposición, lanzando el Pacto por México, instrumento que serviría para aprobar las grandes reformas que por sexenios fueron imposibles por falta de acuerdos políticos.

Sin embargo, la suerte del Presidente cambió, eventos propios y ajenos, el asunto conocido como “La Casa Blanca”, el desplome de los precios del petróleo, resbalones en declaraciones y discursos, entre otros,  hicieron que cayera a los más bajos índices de popularidad presidencial desde que éste se mide.

No faltaron rebeliones internas en el PRI, aprovechando la debilidad del Presidente, que hoy parece empezar a revertir con un ligero repunte en su popularidad, que pudiera atribuirse al frente que ha hecho ante Donald Trump, enemigo común de los mexicanos, al que el gobierno federal parece estársele plantando de manera inteligente. La economía y el peso se fortalecieron, mientras Peña Nieto trata de endosar los problemas de inseguridad a los Estados, argumentando que estos son los responsables de los delitos del fuero común, declaración que tiene jiribilla política, toda vez que  el Presidente sabe que hoy el PRI gobierna sólo una tercera parte de esos territorios estatales.

Desde la Presidencia parecen convencidos que estar en la lona no es estar noqueados. El puntero Morena y su candidato indiscutible, Andrés Manuel López Obrador, enfrentan su primera gran crisis en su principal trinchera política que es la capital de la República, mientras que el propio PRI, entendiendo las divisiones internas, ha generado una ruptura evidente y quizá irreconciliable en el grupo parlamentario del PAN empezando por el Senado, lo que representa un enfrentamiento entre Ricardo Anaya y Felipe Calderón.

“NO estamos mancos”, dice Anaya, quien hábilmente subirá a su lucha contra el pase automático del #Fiscalcarnal, como le han denominado en redes, a la sociedad civil organizada, tomando ese estandarte como propio y enfrentando, sin decirlo, directamente a Peña y su proyecto transexenal.

Peña Nieto buscará seguir repuntando, aprovechando su V Informe de Gobierno y presentando sus logros vía los medios, para los que necesitó del PAN. Buscará recuperar terreno que le permita dos cosas, designar sin sobresaltos al candidato de su partido y dejar en una posición más competitiva al PRI. De la relación entre PAN y PRI que construyó hoy nada queda, sólo una disputa frontal por llegar a ser el partido puntero que sea la alternativa ante López Obrador.

 

maximilianogarciap@gmail.com

@maximilianogp

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