Las inundaciones y la Encíclica “Laudato Si” - Carlos Villa Roiz | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 02 de Septiembre, 2017
Las inundaciones y la Encíclica “Laudato Si” | La Crónica de Hoy

Las inundaciones y la Encíclica “Laudato Si”

Carlos Villa Roiz

Las inundaciones padecidas en Texas, en México y en otras partes del mundo a causa de los huracanes y las consecuentes lluvias, nos llevan a revisar lo dicho por el papa Francisco en su Encíclica “Laudato Si, sobre el cuidado de la casa común”, donde hace un llamado a la reflexión ecológica y al aprovechamiento racional de los recursos naturales.

No se trata de una discusión política sobre si el cambio climático es algo real o una falsa percepción científica, o sobre las llamadas “lluvias atípicas” que solo justifican la falta de visión y la mala planeación de los gobernantes, o de culpar a los ciudadanos por tirar basura en la calle que tapa los drenajes.

Laudato Si afirma: “El clima es un bien común, de todos y para todos. A nivel global, es un sistema complejo relacionado con muchas condiciones esenciales para la vida humana… en las últimas décadas, este calentamiento ha estado acompañado del constante crecimiento del nivel del mar, y además, es difícil no relacionarlo con el aumento de eventos meteorológicos extremos, más allá de que no pueda atribuirse una causa científicamente determinable a cada fenómeno particular”.

Frente a estos fenómenos naturales, las medidas preventivas son la mejor opción, y por eso dice el papa Francisco: “La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir este calentamiento o, al menos, las causas humanas que lo producen o acentúan”, pero estos nuevos estilos de vida a los que se refiere el Santo Padre tocan intereses millonarios que dificultan la puesta en marcha de soluciones eficaces.

En el caso de México, en distintos tiempos se construyó vivienda en lugares donde no deberían estar y así, las inundaciones y pérdidas de bienes se repetirán como hasta el momento ha ocurrido, porque ni los discursos optimistas ni las buenas intenciones modificarán la ley de la gravedad, de modo que los torrentes de lluvia siempre correrán de los lugares más altos a los más bajos, y lamentablemente las mismas zonas se seguirán inundando.

Es fácil culpar a la ciudadanía de tirar basura en las calles, como en efecto ocurre, pero es necesario poner más contenedores y mejorar el servicio de recolección y reciclaje.

Se habla de las limitaciones de la red del drenaje, pero paradójicamente se siguen construyendo grandes edificios destinados a la vivienda que aumentan el consumo ordinario de agua, que por cierto escasea en tiempo de secas en la Ciudad de México. La solución está en promover el desarrollo integral en otras ciudades del país.

El asunto es muy complejo pero el primer paso es reconocer los errores de las políticas del pasado y aun del presente, y el siguiente paso dependerá de la buena voluntad para hacer frente a problemas reales.

Laudato Si afirma: “El crecimiento desmedido y desordenado de muchas ciudades que se han hecho insalubres para vivir, debido no solamente a la contaminación originada por las emisiones tóxicas, sino también al caos urbano, a los problemas del transporte y a la contaminación visual y acústica. Muchas ciudades son grandes estructuras ineficientes que gastan energía y agua en exceso”.

Imprimir

Comentarios