Espectáculos

Lucybell y el onirismo Magnético de su música

EntrevistA. La banda chilena lanzó su primer material inédito en cuatro años, y lo presentará el 26 de octubre en El Plaza Condesa

Los músicos chilenos se han apropiado de México. Hoy en día intérpretes como Mon Laferte, Gepe, Javiera Mena, Ana Tijoux y Pedropiedra son algunos de los exponentes más destacados de la música en nuestro país; sin embargo, antes de ellos hubo una generación de bandas de rock que cautivó a los mexicanos, encabezados por Los Tres, Los Prisioneros, La Ley y Lucybell. Esta última banda casi llega a los 30 años de existencia y regresará a la capital del país para celebrar la consolidación de la escena chilena con un nuevo disco.

“Es increíble. La Ciudad de México se ha convertido en la capital de Latinoamérica. Ahí está todo, son centros culturales a donde se ha podido conectar en la música. No sé si conquistar, sea la palabra más adecuada, pero lo que sí sentimos es agradecimiento y fortuna por todos los colegas que están ahí, cada uno con su historia”, expresó Eduardo Caces, bajista y tecladista de la agrupación, en entrevista con Crónica.

“La música ha ido evolucionando, y así todo, desde la forma en cómo la componemos o cómo la escuchamos, pero siempre la música va a existir. Ya sea con una máquina o con una piedra y palos, va a existir una forma de hacer música honesta. Creo que la conexión con las nuevas generaciones, sin sonar pedante, ha sido increíble. Podemos decir ahora que nuestro público objetivo va de los 10 años a los 70”, agregó a propósito de su próximo concierto en México, en El Plaza Condesa, el próximo 26 de octubre.

Si bien es cierto que nuestro país ha sido un lugar que Lucybell frecuenta y donde ha ofrecido conciertos memorables, esta ocasión tiene un aura especial porque presentan su primer disco inédito en cuatro años, desde 2013, cuando sacaron un EP, Poderoso. Se trata de Magnético un material con el que la banda cambió la forma de hacer música y que celebra su historia.

“No fue la forma típica de hacer un disco, siempre habíamos estado con disco y gira, disco y gira, y si bien la música puede salir de una forma muy intuitiva o en un momento creativo, esta vez nos tomamos el tiempo. Comenzamos a grabar canciones sin saber si iba a ser un disco, comenzamos a grabar en febrero del 2015, y un año después nos juntamos a grabar unas más y así se fue dando un corte final de grabación”, comentó el músico.

“Es un trabajo relacionado con la honestidad de lo que cada miembro podía dar. Sí es un disco maduro, pero como dice Claudio Valenzuela, no es un disco ni feliz ni triste, sino realista y eso real tiene que ver con el tiempo que ha pasado. Este recorrido de la banda ha llegado a un momento muy creativo que se refleja en el disco”, explicó.

El nuevo álbum de Lucybell tiene doce canciones y fue trabajado durante un periodo de casi tres años. Ajenos a la épica de Los Prisioneros, Los Tres o La Ley, cuyas bitácoras registran drogas, sexo y traiciones en perfecta sincronía con las leyes extra musicales del rock clásico, el grupo, fundado en la Universidad de Chile en 1991, ha mantenido una forma de existencia mucho más sobria. Han escondido el lado oscuro del rock en las letras de sus canciones más en un tono onírico que eufórico.

“Creo que Claudio, como siempre, ha mezclado en las letras una forma de ver las palabras correctas que ve en la música, o de cómo la música puede ver a las palabras de una manera de un tipo grande, pero que también están dando un aporte creativo con las piezas de la tierra. Se lo dije personalmente, que lo felicito por sus letras porque son increíbles, y a partir de él es que hicimos un trabajo de interpretar la música”, dijo Eduardo.

“Siempre la banda ha sido muy universal en lo lírico, ha tenido una emocionalidad sin fronteras, desde un ‘Indestructible’, a una canción que habla de una América por una forma de convivencia que tenemos con nosotros mismos o una canción que le dedica a su hijo que se llama ‘Magnética luz’, en el que se muestra un proceso de aprendizaje que no tiene maleficio y es como una cosa de piel que se eriza. También está otra que se llama ‘Un sueño’, que es como un juego muy particular”, agregó.

El bajista destacó que una de las cosas que ayudó para la consolidación de lo que querían mostrar en Magnético fue la reedición de los discos Peces (1995) y Viajar (1996), “eso también nos llevó misteriosamente a la esencia más pura de la banda, porque se retomó el espíritu de la agrupación de muchos años atrás y así pudimos transportar esa energía y esa historia al momento de crear un disco nuevo”, explicó.

“La banda no se ha apropiado de cosas de México, más bien México se ha apropiado de nosotros. Desde la primera vez que la banda vino en el año 1997, que fue precisamente con Viajar, fue cuando comenzó una sincronía con este país. Quizás eran otras historias, otras personas y otro disco a lo que presentamos ahora. Nos gusta el proceso que vive la banda, todo lo que ha pasado con México ha sido de mucho agradecimiento y admiración”, añadió.

Finalmente, Eduardo Caces, quien está en la banda desde 1999, también compartió su opinión sobre cómo ha cambiado la forma de hacer música y lo que se necesita para ser una banda que trascienda: “No ha sido una historia fácil. No caminamos en hojuelas de maíz pero con el resultado de Magnético, te puedo decir tranquilamente que todo ha valido la pena. Supongo que en estos tiempos, no se trata de ver quién llega primero, a pesar de que nuestra cultura universal te dice ‘tenlo ahora’ o ‘lo quiero ahora’”, mencionó.

“Yo recuerdo que cuando era adolescente había que esperar mucho tiempo para tener información o un disco. Hoy es mucho más fácil acceder a la música pero lo importante es saber distinguir, como en la cancha se ven los gallos, en el escenario es cuando se demuestra todo lo que se puede hacer. La música es una carrera en la que lo importante es saber quién es el que más resiste con honestidad”, concluyó.

 

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