Estados Unidos, armas y México - Marcel Sanromà | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 05 de Septiembre, 2017
Estados Unidos, armas y México | La Crónica de Hoy

Estados Unidos, armas y México

Marcel Sanromà

Leía este fin de semana en el portal eldiario.es que la venta de armas en Estados Unidos se ha desplomado desde que Donald Trump llegó al poder. “Los precios de las acciones de los fabricantes de armas han caído, y los minoristas estadunidenses han informado de una desaceleración de las ventas”, escribe el diario. Ni siquiera parece que las abiertas simpatías del presidente hacia la Asociación Nacional del Rifle ayuden.

La explicación a la paradoja la ofrece Jeremiah Blasi, director de marketing de Mid America Armament, una fábrica de armas y municiones de Oklahoma: “El hecho de que todo el mundo percibiera a Obama como alguien que quisiera arrebatar el derecho a poseer armas hizo que la gente comprase, comprase y comprase”. Ahora, en cambio, gracias a la retórica proarmas de Trump, ”nadie teme que vaya a perder su derecho en un futuro inmediato”, agrega el fabricante.

Sin embargo, el negocio de las armas en Estados Unidos está lejos de dejar de ser lucrativo, porque comprar armas en el país es muy fácil. En 2016 había, según cifras oficiales, 64 mil 747 puntos de venta de armas en todo el país, incluyendo unas 8 mil casas de empeño. Es decir, que hay una media de casi mil 300 por estado, sin contar Washington, D.C.

De hecho, es tan fácil comprar armas en EU que uno puede adquirir pistolas en cualquiera de las 4 mil 672 tiendas que Walmart tiene en el país. No sólo eso, sino que, según Bloomberg, Walmart es líder del sector en Estados Unidos. Una rápida búsqueda en el catálogo de su web estadunidense da una idea de los cuantiosos beneficios que la empresa saca del negocio. Eso sí, las armas de fuego sólo pueden comprarse en tienda física, no a través de internet.

El negocio es tan lucrativo también porque hay un número importante de ventas que, por canales legales o ilegales, llegan a México. Según un informe del SIPRI, el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, durante los primeros cuatro años del sexenio de Enrique Peña Nieto, el gobierno mexicano aumentó un 180 por ciento, es decir, casi triplicó la compra de armas respecto al sexenio de Felipe Calderón. Además, según cálculos de la Oficina de Contabilidad Gubernamental de EU, entre 2009 y 2014 el 70 por ciento de las armas arrebatadas por el gobierno mexicano al narco provenía de Estados Unidos, una cifra que el analista Alejandro Hope elevaba a la cadena BBC hasta el 90 por ciento.

Tiene sentido. Pese a que algunos cargamentos de granadas se ha detectado que provenían de los ejércitos de El Salvador o Honduras, y pese a que ha habido ataques del narco a avionetas y caravanas del ejército mexicano para robar armamento, es más sencillo comprar la mercancía legalmente en Estados Unidos y filtrarla de un modo u otro a través de una frontera de 3 mil 180 kilómetros de largo. El resto de la historia es conocido.

Parece evidente que EU no pone el mismo empeño en demonizar a México e insistir en el daño que hacen las drogas que llegan desde las colinas de Sinaloa al país que en impedir que las armas crucen la frontera en el sentido opuesto. Parece evidente también que bajo el mandato de un presidente amigo de los pistoleros no habrá esfuerzos para restringir la venta de armas, cosa que pretendía Obama y que quieren buena parte de los demócratas. Seguramente, además, con el mercado en descenso, una medida así no haría mucha gracia a empresas como Sig Sauer, que donó 100 mil dólares a la campaña del republicano y que ha firmado también contratos millonarios con el gobierno mexicano. Y, así las cosas, el narco seguirá feliz.

 

marcelsanroma@gmail.com

 

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